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Duelo Chávez-Bush no fue cara a cara


MAR DEL PLATA /AFP -El presidente estadounidense George W. Bush defendió este viernes como propios y universales los valores de democracia y libre mercado, asediado por las críticas en su contra de su némesis venezolano Hugo Chávez y protestas en las calles de Mar del Plata.
"Creo que éste es un buen foro y para mí una buena oportunidad para expresar los valores de mi país", dijo Bush a la prensa, en una jornada en la que coincidieron la apertura oficial de la IV Cumbre de las Américas, en presencia de otros 33 jefes de Estado o Gobierno, manifestaciones pacíficas contra la presencia de Bush y enfrentamientos violentos de activistas contra la Policía.
El anticipado duelo entre Chávez y Bush no fue frontal y directo, aunque nadie puede predecir si antes del cierre de la cumbre, el sábado, los dos hombres se encontrarán frente a frente, al menos en forma casual.
Ni siquiera Bush excluyó esa posibilidad. "Por supuesto, seré cortés", dijo. "Eso es lo que los norteamericanos esperan que haga su presidente, ser una persona cortés, si me lo encuentro, haré simplemente eso".
Como es sabido, ello no quita lo valiente: Bush advirtió que no se quedará callado toda vez que un líder "ponga trabas a la libertad de culto", "la libertad de prensa", o "la independencia judicial". En todos esos casos "vamos a hacer saber nuestras posturas", advirtió. Las flechas apuntaban a Chávez.
Mientras tanto, afuera del recinto de la cumbre protegida por tres vallas metálicas de seguridad y 8,000 agentes, el venezolano arengaba multitudes y también defendió sus puntos de vista.
Bajo una lluvia intensa en el estadio de Mar del Plata, Chávez arremetió contra el proyecto que impulsa Estados Unidos del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), uno de los temas centrales de discusión en la cumbre presidencial.
"ALCA, ALCA, al carajo", dijo, una consigna que el astro del fútbol Diego Maradona, sentado a su lado junto al dirigente opositor boliviano Evo Morales, aplaudió con entusiasmo. Chávez prometió "100 años de guerra" a Estados Unidos si invade Venezuela.
Invitó a reemplazar el ALCA por una propuesta inspirada en la Alianza para el Progreso impulsada hace 44 años por John F. Kennedy, y crear un fondo "de 100,000 millones de dólares" para erradicar la pobreza en todas partes.
Las protestas derivaron al caer la tarde en acciones violentas de vandalismo y choques contra la Policía, que las reprimió con gases lacrimógenos, según pudo constatar la AFP en las calles de Mar del Plata. "¡Bush, fascista, sos vos el terrorista!" fue la consigna del día.
Bush dio señales de minimizar la importancia de la confrontación, aunque su equipo de asesores trató de explicar cómo perciben en Washington el "fenómeno Chávez" y la tendencia que a sus ojos representa para la región.
"No estoy seguro de que describiría lo que dice Chávez como pura retórica. Obviamente Chávez piensa lo que dice, y creo que está comprometido con lo que dice", comentó a un grupo de periodistas el jefe de la diplomacia norteamericana para América Latina, Tom Shannon.
Sin embargo, "desde nuestro punto de vista, lo que impacta en algunas de las cosas que dice, es que ofrece una visión de Venezuela, de la región, de las Américas, distinta de la visión que fue expresada a través de una serie de cumbres de las Américas". Esa visión, o común denominador, es, según Shannon, "un consenso sobre democracia, libre mercado e integración económica".
Bush insistió en ese punto: "Yo le recordaría a la gente en esta importante cumbre" dijo, "en momentos en que hablamos de pobreza y derechos de las minorías (...) que la mejor manera de permitir que las minorías tengan derechos es en una sociedad democrática, donde la gente realmente participe en las decisiones del gobierno".
Nadie replicó a Bush que, en buena parte de las Américas, la pobreza no es una minoría, pero de todas formas el presidente reafirmó su credo: "No se trata de los valores de Estados Unidos, son valores universales, y verdaderos".
En sus reuniones al margen de la cumbre, Bush envió una señal bastante clara al resto del hemisferio, al multiplicar encuentros con sus pares de los países que ya tienen o están negociando acuerdos de libre comercio con Estados Unidos: cinco de América Central y República Dominicana, los andinos y Chile.
Y obviamente no faltó a una entrevista con su anfitrión Nestor Kirchner, calificada de "franca" --es decir, dura, en lenguaje diplomático--, pero "productiva", por la delegación norteamericana.
Condujo, además, a un comentario de Bush que fue casi una disculpa: "Quiero agradecerle por ser un buen anfitrión, no es fácil recibir a todos estos países, y tal vez no es particularmente fácil recibirme a mí".