Internacionales

Séquito de famosos contra Bush

Las protestas se oponen principalmente a los planes de EEUU de crear un área de libre comercio para todo el continente

"Si todos hacemos fuerza vamos a demostrar que se le puede decir que no a Bush", declaró Diego Maradona a bordo del Tren del Alba, que lo llevó junto a decenas de famosos hasta Mar del Plata, para plegarse a las protestas contra la Cumbre de las Américas.

El ex futbolista argentino, de 45 años, apareció la madrugada del viernes en uno de los vagones en camino a "La Perla del Atlántico" luciendo en el pecho de su camiseta negra una fotografía de Bush con la leyenda 'Asesino'.

"Nos ha hecho mucho daño pero se le puede poner freno", dijo el ex jugador, convertido en popular animador de televisión.

A ritmo de comparsa

Con los bombos y bailes de una colorida comparsa integrada por jóvenes y niños, entre el ulular de las sirenas de los bomberos voluntarios del barrio de La Boca, el tren se había puesto en marcha poco después de la medianoche.

Así se fueron desandando, de madrugada, los 400 kilómetros que separan a Buenos Aires de las playas marplatenses.

Había sido una partida tumultuosa con forcejeos y apretujones para ascender al tren, como los vividos momentos antes en la conferencia de prensa en la que Maradona calificó al mandatario estadounidense de "basura humana".

"Para mí es un orgullo como argentino poder ir en este tren para repudiar a esta basura humana que es Bush", había dicho.

Políticos y artistas

Durante el viaje, otras personalidades coparon la atención de los medios, como el diputado y candidato a la presidencia de Bolivia, Evo Morales, y el cineasta bosnio Emir Kusturica, quien filma un documental sobre la vida del astro futbolístico.

La respuesta a la convocatoria superó todas las previsiones: más de 200 invitados especiales y periodistas colmaron asientos y pasillos de los cinco vagones de El Marplatense, un ferrocarril que el extinto Juan Domingo Perón compró en 1948 cuando era presidente.

En el "tren del Alba", así bautizado en doble alusión a la hora de llegada y el Area Boliviariana de Américas (ALBA) que impulsa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ocupaban asientos destacados actores argentinos como Oscar Martínez, Leonor Manso y Mirta Busnelli, y los cantantes Víctor Heredia y Teresa Parodi.

También los líderes de los grupos de rock Los Ratones Paranoicos y Bersuit Vergarabat, quienes compartieron durante buena parte de la travesía, charlas y comidas con legisladores, dirigentes sociales, sindicales y de derechos humanos.

Una hora después de iniciado el viaje, Maradona recorrió los vagones, saludó personalmente a cada uno de los asistentes y les agradeció por su compañía.
"Fue una experiencia maravillosa", afirmó el diputado oficialista Miguel Bonasso, uno de los responsables de 'Argentinos por la Patria', que organizó la convocatoria, aunque reconoció que "una movilización con Diego no es nada sencilla", por las adhesiones que genera.

Contra el FMI

El diputado de centroizquierda Eduardo Macaluse dijo que estas iniciativas ponen de relieve "el derecho de los pueblos latinoamericanos a organizarse en paz, con justicia y autónomamente, sin tutelajes".

Algo similar opinó el cantautor Víctor Heredia, para quien la Cumbre de los Pueblos, que sesionó de manera paralela a la oficial Cumbre de las Américas, fue la expresión de "la defensa de los derechos humanos, de la biodiversidad, de nuestros territorios y en contra de los dictados del Fondo Monetario Internacional".

El viaje sólo fue alterado cuando un rumor ganó los pasillos y obligó a detener la marcha durante casi media hora por una falsa alarma de bomba, cerca de la estación Alejandro Korn.

Al paso por otras localidades bonaerenses, el tren se detuvo brevemente, para saludar a las personas que aguardaban su paso, en los andenes, con carteles y banderas.

La travesía duró aproximadamente seis horas. Una Mar del Plata gris y con una fuerte llovizna recibió a los pasajeros de un tren en el que viajaba una personalidad con suficiente magnetismo como para atraer el interés del mundo por sus acciones, casi siempre transgresoras y contestatarias.