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Congreso de Ecuador pide intervención de OEA

* Iglesia Católica llama a “preservar unidad” y Fuerzas Armadas alertas ante “amagos separatistas”

El Parlamento de Ecuador pidió el jueves la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA) para solucionar la “crisis política” que enfrenta el país sudamericano, donde una iniciativa de reformar la Constitución ha llevado a una pugna de poderes con el Ejecutivo.
“El Congreso solicitó a la OEA que, en el marco de respeto a los principios de no intervención y de la Carta Democrática Interamericana, actúe inmediatamente activando el mecanismo de acción colectiva en defensa del orden institucional y democrático de Ecuador”, indicó a la AFP la oficina de prensa del Legislativo.
Agregó que en ese sentido fue aprobada una resolución con el voto de 68 de 79 legisladores presentes en una sesión del Congreso, con 100 curules.
La resolución “dejó expresa y pública constancia ante el pueblo ecuatoriano de que el Parlamento no es responsable por las últimas decisiones gubernamentales que han alterado la paz y el orden público, y que, por el contrario, ha dado muestras efectivas de su ánimo de contribuir a solucionar la crisis actual”.
La controversia fue desatada por la decisión del presidente Alfredo Palacio --quien reemplazó al defenestrado mandatario Lucio Gutiérrez el 20 de abril pasado--, de que una asamblea constituyente elabore una nueva Carta Magna, una iniciativa que ha merecido el apoyo de varios sectores sociales.
Pero el Congreso ha rechazado esa posición del Ejecutivo, y como contrapropuesta ha mostrado apertura a una asamblea constituyente.
De acuerdo con expertos, la constituyente tendría plenos poderes para disolver incluso el Parlamento, por lo que hasta Palacio ha anunciado que está dispuesto a poner su cargo a consideración de los asambleístas, aunque la constituyente sólo puede reformar la Carta Magna.
Fuerzas Armadas se pronuncian
El conflicto generado por la redistribución de bancas legislativas encendió también un conflicto regional, al extremo de que en Santa Cruz surgieron voces separatistas, obligando a las FFAA a advertir que actuarán contra cualquier intento de quebrar la integridad territorial.
“Las Fuerzas Armadas tienen una misión constitucional de velar por la soberanía y la integridad nacional. Estamos nosotros cumpliendo ese rol, y lo vamos a hacer en cualquier circunstancia”, advirtió el general Carlos Delfín Mesa, jefe del Estado Mayor de las FFAA.
Se trata del primer pronunciamiento de la institución armada desde que se desató la disputa por los escaños entre las regiones de Santa Cruz y Cochabamba, que exigen el incremento del número de sus representantes en el Congreso, y las de La Paz, Oruro y Potosí, que se resisten a resignar posiciones en la asamblea legislativa.
Iglesia Católica llama a preservar unidad
La Iglesia Católica llamó a encontrar “una solución concertada que preserve la paz y unidad” de Bolivia y garantice las elecciones generales del 4 de diciembre, según un documento divulgado este jueves ante la delicada situación política que vive el país.
La jerarquía eclesiástica llamó a priorizar el bien común y la unidad nacional en un primer pronunciamiento desde que se desató la pugna por los escaños entre Santa Cruz y Cochabamba, que exigen más bancas parlamentarias, y La Paz, Oruro y Potosí, que se resisten a resignar escaños.
“Vivimos momentos en los cuales hay sectores que manifiestan actitudes intolerantes y regionalistas, que en lugar de contribuir a la búsqueda de soluciones para el bien común, fomentan un proceso de creciente tensión e incertidumbre, que afecta la institucionalidad democrática que tanto ha costado al pueblo boliviano”, advirtió la Iglesia.
El episcopado admitió “la necesidad de reestructurar política, económica y socialmente el país, en respuesta a las demandas urgentes y necesarias de nuestra población” y postuló que “por eso, las elecciones generales fijadas para el 4 de diciembre son una cita indispensable, para iniciar este proceso de transformaciones”.
“Los intereses regionales o particulares, por más legítimos que sean, no pueden estar por encima del bien común ni deben poner en riesgo la estabilidad democrática y la propia unidad del país. La intransigencia, la omisión de responsabilidades y la falta de diálogo pueden llevarnos nuevamente a escenarios de conflicto y violencia de imprevisibles consecuencias”, dijo.
El documento de la Iglesia coincide con la posición de las Fuerzas Armadas, que recordaron su “misión constitucional de velar por la soberanía y la integridad nacional”.