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Kirchner recibe fuerte respaldo

* Encara con optimismo la segunda mitad de su mandato

El presidente argentino Néstor Kirchner legitimó su poder en las legislativas del domingo, y reafirmó su popularidad, para encarar la segunda mitad de su mandato hasta 2007 con el desafío de solucionar graves problemas sociales y unir a peronistas y centroizquierdistas en una sola fuerza.
La gran ganadora fue la primera dama y candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires, Cristina Fernández, quien aplastó con un 46% de los sufragios a su principal adversaria, la ex primera dama Hilda ‘Chiche’ González de Duhalde, que obtuvo el 19%, escrutadas el 75% de las mesas electorales.
En su primera prueba electoral desde que asumió en mayo de 2003, Kirchner logró mantener el control del Senado, aunque no obtuvo mayoría propia en diputados, cuando tiene aún dos años de mandato por delante.
El mandatario y sus aliados consolidan un bloque de unos 40 de los 72 miembros del Senado (donde se renovaba un tercio de las bancas el domingo), en tanto logran asegurarse el bloque mayoritario en Diputados (donde se renovaba la mitad), en un recinto de 257 escaños.
En el territorio bonaerense, donde se libró la mayor batalla electoral del país, el triunfo del Gobierno no sólo significó la obtención de bancas, sino la derrota de Eduardo Duhalde, principal adversario del jefe de Estado en el dividido peronismo gobernante.
El kirchnerismo fue doblegado, en cambio, en Buenos Aires (capital), donde se impuso el empresario Mauricio Macri, de Propuesta Republicana (PRO, derecha) en los comicios para diputado. Macri logró el 33,92% de los votos, ante la socialcristiana Elisa Carrió (21,89%) y el oficialista Rafael Bielsa (20,28%), con el 99,38% de las mesas escrutadas.
El ganador capitalino ya está pensando en 2007, y ratificó este lunes la necesidad de crear un polo antikirchnerista, para el cual cuenta con su socio político, el gobernador de la provincia de Neuquén (sur), Jorge Sobisch.
“La oposición tiene que demostrarle a la gente que es una alternativa para que la Argentina salga adelante”, sostuvo el líder del PRO, aunque no quiso aventurar candidaturas. “Será candidato quien esté mejor para sacar a la Argentina adelante y haya demostrado una buena gestión”, dijo el empresario y presidente del club de fútbol Boca Juniors.
La herramienta partidaria de Kirchner en el comicio fue el Frente para la Victoria (FV), que creó en 2003 para enfrentar a la rebelde estructura del PJ, con el fin de aglutinar a peronistas afines y a fuerzas de centroizquierda.
“No dejen solo a este pingüino”, insistió el mandatario durante la campaña, al reclamar apoyo para sortear los desafíos pendientes, entre ellos la reducción de la pobreza y el desempleo y el peligro de inflación.
Otro de los grandes derrotados de la elección fue el ex presidente Carlos Menem (1989-1999), quien mordió por primera vez el polvo en La Rioja (noroeste) donde nació, aunque se adjudicaba una banca en el Senado. El dirigente, de 75 años, obtuvo el 40,53% de los sufragios, contra 51,01% del gobernador Angel Maza, aliado del presidente Kirchner, escrutado el 78,40% de las mesas.
Otro ex presidente, Alberto Rodríguez Saá, quien declaró el mayor ‘default’ de la historia contemporánea durante su efímero gobierno de siete días en diciembre de 2001, capturó también una banca en la Cámara Alta.
En tanto, el PJ de la provincia Córdoba (centro, tercer distrito) y el partido del alcalde de la capital, Luis Juez, ambos fieles a Kirchner, obtuvieron una amplia mayoría de sufragios en las votaciones a senadores y diputados. Otra provincia donde se perfiló un revés del oficialismo fue Santa Fe, cuarto distrito electoral, donde se impuso el candidato a senador por el socialismo, Hermes Binner.
Kirchner necesitaba una victoria que le diera legitimidad en las urnas a su Gobierno, luego llegar al poder gracias a la deserción de Menem al balotaje presidencial en 2003, tras haber ocupado el segundo lugar a dos puntos del ex presidente en la primera vuelta.