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Autorizan reelección en Colombia


BOGOTÁ /AFP -El fallo de la Corte Constitucional que validó la reelección en Colombia y autoriza al presidente Álvaro Uribe a postularse para un segundo período, marca el pistoletazo de salida para las elecciones de 2006, que la oposición anticipó como una pelea de "David contra Goliat".
El principal partido opositor, el Liberal, que tiene mayorías relativas en el Congreso y gobiernos regionales, dijo que acata el fallo, anunciado la noche del miércoles por el presidente de la Corte Manuel José Cepeda. Pero al mismo tiempo los liberales expresaron preocupación por el desequilibrio que implicará enfrentar a un presidente en las urnas.
"Esta decisión de la Corte cambia radicalmente el panorama político colombiano, pues por primera vez en más de medio siglo, no sólo el presidente sino cualquier funcionario podrán hacer política partidista", dijo el director del partido Liberal, el ex secretario general de la OEA, César Gaviria, quien fue presidente entre 1990-94.
En tanto el presidente Uribe, a quien todas las encuestas presentan como favorito a ganar las elecciones con una popularidad superior al 70%, dijo que el restablecimiento de la reelección, prohibida por la Constitución de 1991, significa "la profundización de la democracia en Colombia".
"La reelección implica más responsabilidades con el pueblo que con la historia, la reelección inmediata demanda del presidente aplicarse no para recibir el remoto juicio de la historia sino para someter la tarea del gobierno al soberano juicio del pueblo", dijo Uribe, quien recibió la buena noticia para sus ambiciones mientras daba una conferencia en una universidad.
Uno de los más vehementes opositores a Uribe, el ex ministro Horacio Uribe, dijo que tras el fallo ha quedado en claro que habrá dos fuerzas que disputarán la presidencia en mayo. "Por un lado, los uribistas, y, por el otro, los liberales y la izquierda democrática", señaló Serpa, quien propuso una coalición para enfrentar las políticas de derecha del actual gobierno.
Serpa, quien ha sido candidato liberal en las dos últimas elecciones, representa el ala socialdemócrata de su partido. Su colega, el senador Rodrigo Rivera, quien hace parte de la lista de cinco liberales que aspiran a obtener la candidatura presidencial, anticipó que los comicios serán "una pelea de David contra Goliat", y exigió a Uribe un compromiso de que no se usaran recursos del Estado para hacer campaña.
El candidato de la izquierda, el ex guerrillero Antonio Navarro, compartió el mismo símil de Rivera, pero llamó al optimismo. "Vamos a buscar que en 2006 se repita la historia bíblica de que David le ganó a Goliat", declaró. En el mismo sentido se pronunció el ex dirigente del sindicato de maestros, Jaime Dussán, senador del Polo Democrático Independiente, quien dijo que es necesaria "la unidad de la izquierda y del país" para derrotar a Uribe.
En mayo pasado, la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) que han enfrentado una dura arremetida durante el gobierno de Uribe, habían propuesto ya la unidad contra el mandatario al que acusan de "querer perpetuarse en el poder".
Pero a pesar de estos llamados, una negociación que posibilite la unidad de la izquierda y los liberales, que ya lograron en 2003 una coalición exitosa que llevó a la alcaldía en Bogotá al dirigente sindical Luis Garzón, no se anticipa fácil.
La izquierda se encuentra fraccionada en pequeños partidos y ninguno de sus dirigentes supera el 3% de preferencia en las encuestas. El partido Liberal, igualmente dividido, debió recurrir a la dirección de Gaviria para tratar de amarrar a los diferentes sectores.
Además, Uribe --quien es de origen liberal-- ha mostrado una gran capacidad negociadora y ha llevado a sus filas incluso a vehementes opositores, como el ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002), quien tras cuestionar durante meses la reelección, aceptó ingresar en agosto al gobierno como embajador en Washington. "Será el pueblo quien decida", comentó este jueves a las radios colombianas Pastrana, desde la capital estadounidense.