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Rumsfeld “tranquilo” por destrucción de misiles


El secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, dijo hoy sentirse "tranquilo" porque recibió garantías de que los 1.000 misiles rusos SAM-7 en poder del Ejército nicaragüense estarán bien asegurados, mientras se encuentra la manera de destruirlos.
Estados Unidos insiste en que Nicaragua se deshaga de los misiles, adquiridos a la Unión Soviética durante la Revolución Sandinista (1979-90) para combatir a los grupos contrarrevolucionarios que financió Washington.
"Me aseguraron que los misiles son mantenidos de una manera segura. Eso es muy tranquilizador", dijo Rumsfeld, al referirse a conversaciones con el ministro de Defensa nicaragüense, Avil Ramírez, durante una reunión de dos días con ministros de Defensa y del Interior centroamericanos sostenida en Key Biscayne, próxima a Miami.
"Las cooperación con el Gobierno, los ministros y las fuerzas armadas ha sido excelente", dijo Rumsfeld, quien junto a otros funcionarios y congresistas norteamericanos ha insistido en la destrucción del arsenal.
"Estamos seguros de que pronto tendremos excelentes noticias" sobre el destino final del arsenal, sostuvo, por su parte, Ramírez.
De los más de 2.000 misiles adquiridos por Nicaragua, se ha destruido casi la mitad del arsenal, según el Pentágono.
El descarte del resto se ha paralizado por una pugna política entre el presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, y la oposición del Partido Liberal Constitucionalista y del Frente Sandinista, que le exigen al Ejecutivo pedir autorización para disponer de las armas.
El gobierno solicitó este año permiso para destruir otro lote de 651 misiles, que no ha prosperado debido al conflicto político, y el Pentágono sostiene que el único obstáculo a la destrucción es el conflicto político entre el presidente, los sandinistas y los liberales, no las fuerzas armadas.