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AIEA y El Baradei ganan Nobel de la Paz


T Reacciones de satisfacción, pero también de indignación y rechazo
OSLO /AFP

La AIEA y su director, Mohamed El Baradei, ganaron el viernes el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos contra la proliferación de las armas nucleares, coincidiendo con el 60º aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima y cuando el tema nuclear sigue candente en Irán y Corea del Norte.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas, y su director egipcio fueron recompensados “por sus esfuerzos destinados a impedir que la energía nuclear sea utilizada con fines militares”, dijo Ole Danbolt Mjoes, Presidente del Comité Nobel.
La AIEA y El Baradei prevalecieron entre los 199 candidatos que aspiraban al premio este año, precisó Mjoes. Instalada en Viena, la AIEA trata desde 1957 de detectar las utilizaciones indebidas de materiales fisibles y de garantizar la aplicación del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), dos misiones de la más rabiosa actualidad dadas las dificultades que tiene la comunidad internacional para convencer a Irán y a Corea del Norte de que renuncien a sus programas nucleares.
El organismo también desempeñó un papel fundamental en los meses anteriores a la intervención militar norteamericano-británica en 2003 contra el Irak del depuesto dictador Saddam Hussein. Decepcionando a Estados Unidos, que estaba convencido de lo contrario, la organización estimó entonces que Irak no tenía armas nucleares de destrucción masiva, una opinión admitida ahora como correcta, pero que no hizo ganar a la AIEA popularidad en Wa-shington.
Danbolt Mjoes aseguró que este premio no apuntaba a ningún Estado en particular, sino que constituía “un desafío dirigido a todos los jefes de Estado”. “En una época en que la amenaza de las armas nucleares sigue aumentando, el comité Nobel noruego desea subrayar el hecho que esta amenaza deber ser tratada a través de una cooperación internacional lo más amplia posible”, declaró.
La decisión del comité Nobel coincide con el 60º aniversario del lanzamiento de dos bombas atómicas, “Little Boy” y “Fat Man”, sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, los días 6 y 9 de agosto de 1945.
“Cuando los esfuerzos de desarme parecen estar en punto muerto, cuando hay un peligro de que las armas nucleares se expandan a la vez a Estados y grupos terroristas y cuando la potencia nuclear parece desempeñar nuevamente un papel de significación creciente, el trabajo de la AIEA tiene una importancia inestimable”, agregó Danbolt Mjoes.
Además de las negociaciones delicadas con Irán y Corea del Norte, los últimos meses han sido testigos del fracaso de una conferencia sobre la revitalización del TNP en mayo y la incapacidad de la comunidad internacional para ponerse de acuerdo sobre este tema en la cumbre de la ONU de septiembre.
Con este premio, el comité Nobel perpetúa también una tradición no escrita, iniciada hace 20 años, que consiste en recompensar a organizaciones o individuos opuestos al arma nuclear en cada aniversario importante de los primeros --y hasta ahora únicos-- bombardeos atómicos de la Historia, que dejaron un trágico saldo inmediato de más de 210.000 muertos en 1945.
En 1995, el premio fue para la organización Pugwash y su fundador Joseph Rotblat, y en 1985 para la Internacional de Médicos contra la Guerra Nuclear. “El hecho de que el mundo haya progresado muy poco en la materia hace todavía más importante una oposición activa al arma nuclear hoy en día”, subrayó Danbolt Mjoes.
El presidente francés Jacques Chirac y el primer ministro británico Tony Blair expresaron inmediatamente su satisfacción. En cambio, la organización francesa Salir del Nuclear se declaró “indignada” y exigió el desmantelamiento de la AIEA por el papel que desempeña en la promoción de la energía nuclear civil.
“Nos sentimos hoy como agencia muy orgullosos, y más orgullosos aún de su director, Mohamed El Baradei”, de 63 años de edad, declaró por su parte una de las portavoces de la AIEA.
El Nobel de la Paz consiste en una medalla de oro, un diploma y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1,3 millones de dólares, 1,1 millones de euros). La distinción será entregada el 10 de diciembre, fecha del aniversario de la muerte de su fundador, el filántropo e industrial sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita.