Internacionales

Nueva York vuelve a la normalidad

* Neoyorquinos regresan con cautela a sus trabajos mientras en Washington se reciben más amenazas

NUEVA YORK /AFP -Con suma cautela, los neoyorquinos resistieron este viernes la revisión de sus bolsos y el temor por su seguridad, tras vivir lo que los funcionarios describieron como la amenaza más creíble hasta la fecha de un probable ataque al metro en esa ciudad.
A pesar que no se notó una merma en la cantidad de personas que utilizaron uno de los sistemas de transporte subterráneo más largos del mundo, algunos pasajeros confesaron que estuvieron más nerviosos que lo habitual cuando viajaron a sus trabajos.
La sensación de incomodidad se incrementó ante la aparición de una aparente falsa alarma en la estación Penn --uno de los principales centros de transporte de Manhatan-- que fue acordonada mientras que la Policía con trajes especiales, las tropas de la Guardia Nacional y perros rastreadores patrullaban el área.
El miedo se disparó luego del descubrimiento de un paquete sospechoso que resultó estar lleno de basura, y una botella que contenía ácido y tinta, según describió el Comisionado de la Policía, Ray Kelly. "Parece una broma", dijo Kelly.
A pesar de la importante respuesta de seguridad, ninguna orden se dio para evacuar la estación y la interrupción de los servicios fue mínima.
Más amenazas en Washington
En Washington también se vivieron momentos de tensión, cuando la Policía de la capital de Estados Unidos evacuó el famoso obelisco del monumento a Washington, después de recibir una amenaza de bomba en una llamada anónima.
La alerta en la red de transporte neoyorquina fue activada el jueves de tarde luego que el alcalde Michael Bloomberg anunció que agencias federales habían advertido de un posible ataque terrorista en el subterráneo "en los próximos días".
"Es la primera vez que tenemos una amenaza con este nivel de especificidad", dijo Bloomberg. "Era más específica en cuanto al blanco, era más específica en cuanto al momento", agregó.
Los periódicos de Nueva York reaccionaron gráficamente ante la alerta, las portadas con grandes titulares gritaban: "Terror en el subte: bombas en los cochecitos de bebé", "Amenaza en el metro" o simplemente "¡Miedo!"
Los funcionarios se negaron a precisar la naturaleza de la amenaza, a pesar que las patrullas policiales del subterráneo intensificaron la búsqueda de bolsos y coches de bebé que fueron reseñados como posibles lugares para esconder dispositivos de explosivos.
Bryan Whitman, un portavoz del Pentágono indicó que el Ejército de Estados Unidos había reunido inteligencia relacionada a la amenaza en Nueva York en el transcurso de sus operaciones en el exterior.
Simultáneamente, funcionarios federales minimizaron la naturaleza de la amenaza. El vocero del departamento de Seguridad Interior varias veces la relativizó calificándola de "no-creíble".
Cuestionado ante la aparente disparidad de criterios entre los informes federales y los informes locales, Bloomberg rechazó las críticas que indican que las autoridades podrían haber exagerado.
"Es muy diferente ser un analista en Washington analizando información a estar acá en Nueva York donde uno tiene que asumir la responsabilidad de proteger la vida de las personas", indicó el alcalde. "Si voy a cometer un error, se pueden quedar tranquilos que ocurrirá por precavido", añadió.
Para los neoyorquinos, el nuevo alerta significó el último de una larga lista de amenazas sobre una ciudad que se mantiene en estado de alta alerta terrorista desde los ataques del 11 de setiembre de 2001 contra las torres gemelas.
Pero el inusual nivel de preocupación transmitido por las autoridades ciudadanas confundió seriamente a la comunidad.
"Tengo miedo", sostuvo Berisha Bardhi, mientras viajaba en el metro hacia la Gran Estación Central en el centro de Manhattan. "Puede suceder", dijo Bardhi en referencia a la amenaza. "Pero tengo una cita con mi médico, no tengo opción".
Al día siguiente de los atentados suicidas en la red de transporte subterráneo de Londres, que provocaron la muerte de 52 personas, Nueva York saturó su red de transporte subterráneo con patrullas policiales e introdujo la política de revisión de bolsos al azar.
El subterráneo de Nueva York --el cuarto más grande del mundo en volumen de pasajeros-- transporta en promedio cuatro millones y medio de personas por día.
La Autoridad de Transporte Metropolitana de la ciudad anunció en agosto que otorgó un contrato por 212 millones de dólares al gigante Lockheed Martin para diseñar el sistema de seguridad de las redes de transporte subterráneo y de autobuses.