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Otro baño de sangre en Irak


BAGDAD /AFP -La sangre volvió este jueves a bañar a Irak, a diez días del referéndum sobre la Constitución, con 22 nuevas muertes en una serie de ataques en todo el país mientras las fuerzas estadounidenses bombardearon ocho puentes sobre el río Éufrates para impedir que los rebeldes los usen como "puerta de entrada a Bagdad".
Bagdad sufrió dos nuevos atentados suicidas, que causaron 10 muertos y 19 heridos, mientras que otras 12 personas, entre ellas cinco de la fuerza de protección de las instalaciones petroleras, resultaron muertos en diferentes ataques en el resto del territorio iraquí.
"Destruimos parte de los puentes con bombardeos de precisión", declaró el general de división Rick Lynch en una conferencia de prensa sobre las operaciones llevadas a cabo en el oeste de Irak, una zona considerada como base de los guerrilleros de la organización terrorista Al Qaida.
El valle del Éufrates, que se extiende por la frontera con Siria justo hasta las inmediaciones de Bagdad, está considerado como "la puerta de entrada" hacia la capital iraquí" para los rebeldes, a quienes los estadounidenses consideran responsables de los atentados más sangrientos cometidos en Irak.
La acción estadounidense se encuadra en el temor a un recrudecimiento de la violencia en vísperas del referéndum del 15 de octubre sobre el proyecto de Constitución.
Un temor más que fundado, ya que un día después del sangriento ataque antichiíta perpetrado en el sur de la capital iraquí, otras diez personas perdieron la vida y once más resultaron heridas en un atentado cometido este jueves por un kamikaze que, con un cinturón de explosivos, se hizo estallar en un microbús, a las 10H00 GMT, cerca de la sede del Ministerio del Petróleo, en el este de Bagdad.
Poco antes, a las 06H00 GMT, otro kamikaze se lanzó con su coche cargado de explosivos contra un convoy de tres vehículos blindados --generalmente utilizados por las sociedades de seguridad privadas--, causando ocho heridos, incluyendo una mujer, entre las personas que transitaban por la calle Al Nidal de la capital iraquí
No se recibió reivindicación alguna de ambos ataques, ocurridos un día después del atentado suicida contra un lugar de oración chiíta en Hilla, en el primer día del mes de ayuno ritual musulmán del ramadán de esta comunidad.
Un kamikaze activó su cinturón explosivo al penetrar en la Huseiniya Ibn an Nimaa, un céntrico lugar de culto de esta ciudad, situada a 100 km al sur de Bagdad, provocando 25 muertos y 92 heridos.
Contrariamente a los sunitas, que comenzaron a ayunar el martes, los chiítas de Irak empezaron el miércoles, de acuerdo con las recomendaciones de sus jefes religiosos de la ciudad santa de Nayaf, a 160 km al sur de Bagdad.
Hilla, una ciudad de mayoría chiíta, ya sufrió el 30 de septiembre un atentado con coche bomba que mató a diez personas. La víspera, un triple atentado en otra ciudad chiíta al norte de Bagdad, Balad, había causado 99 muertos y 124 heridos. Esta acción fue reivindicada por la organización terrorista Al Qaida.
Según había advertido el miércoles el general de división estadounidense William Webster, que comanda la Fuerza multinacional en la capital iraquí, "los insurgentes tratarán de aumentar sus ataques en Bagdad para convencer a la gente de que el gobierno no puede protegerlos e intentar restarle ilegitimidad a los resultados de la votación".
Mientras tanto, en Irak ya se puso en marcha la distribución de varios millones de ejemplares del proyecto de Constitución, "que están disponibles desde el 1 de octubre", afirmó un alto responsable relacionado con la operación.
La misma fuente añadió que no se podrán imprimir los cinco millones de ejemplares previstos, "por falta de tiempo", pero que se logrará "distribuir, probablemente, unos 3,5 millones de copias en árabe y otro millón en kurdo".