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España espectadora privilegiada de eclipse

* Luna ocultó al sol en un 95 por ciento durante cuatro minutos

MADRID /AFP -Europa, casi toda África y gran parte del oeste y sur de Asia pudieron contemplar este lunes un eclipse anular de Sol, al que la Luna ocultó en un 95% durante cuatro minutos en una franja de 200 km de ancho que atravesó la península ibérica de noroeste a sudeste.
Inmovilizados en aceras y terrazas de cafés orientadas hacia el Este, los madrileños aprovecharon la ubicación privilegiada de su ciudad, en el centro de esta franja de visibilidad, para observar el fenómeno, cuyo auge se produjo entre las 10:56 y 11:01 horas locales.
El cielo despejado en la península permitió una perfecta observación del eclipse. En el norte de Portugal, muchos curiosos se acercaron a Braganza (norte) para ver mejor este espectáculo natural, abarrotando los hoteles de la región.
A pesar de las advertencias, y en un clima de excitación, muchos espectadores, entre ellos niños, observaron el eclipse sin los anteojos de protección recomendados.
Con motivo de este fenómeno, que en la península no se veía desde 1764, el correo portugués emitió sellos especiales por valor de 1,20 euros cada uno, representando las tres etapas del eclipse.
En España, el cielo luminoso de la capital perdió levemente su brillo en el momento decisivo del eclipse, mientras las temperaturas descendían y el Sol adquiría un brillo insoportable al ojo desnudo.
Pero en el eclipse anular de este lunes, visible de Europa a India, no hubo un crepúsculo en pleno día, como ocurrió el 11 de agosto de 1999 cuando se produjo un eclipse total. Minutos después de la fase más importante del eclipse, el cielo azul madrileño volvía a resplandecer.
Unas 3,000 personas pudieron contemplarlo desde el Planetario de Madrid, uno de los pocos lugares públicos donde se distribuían gafas especiales gratis. Varias decenas de personas lo recibieron con aplausos en el Jardín Botánico de la capital española.
En Galicia, extremo noroeste de la península, miles de espectadores se reunieron para ver el eclipse. Un eclipse total volverá a verse en 2026.
Ni el ministerio de Educación ni el de Sanidad, ni las autoridades de la comunidad autónoma de Madrid previeron la distribución de gafas gratuitas, sobre cuyo uso indispensable había advertido el Colegio Nacional de Oftalmólogos.
A entre 2,5 y 5 euros, ópticas y vendedores de tabaco vendían este fin de semana las "gafas de eclipse", que ya estaban agotadas el viernes.
En Argelia, las autoridades decidieron directamente cerrar las escuelas para evitar que los niños se dañaran la vista al mirar el eclipse, pues no tenían anteojos especiales para darles. En Túnez la población permaneció bastante indiferente al eclipse.
El primer contacto entre la Luna y el Sol se produjo a las 08:40 horas (GMT) en el océano Atlántico. Diez minutos después, el eclipse llegaba a las costas del noroeste de España y Portugal.
Tras la fase de cuatro minutos de "anularidad" total que pudo verse en Madrid, el eclipse desembarcó en las costas del norte de Africa, pasando por Argelia, Túnez, Libia, el noreste de Chad, Sudán, sudoeste de Etiopía, Kenia y el sur de Somalia. El destino final era el Océano Índico hacia las 12:22 horas GMT.
Decenas de miles de peregrinos hindúes se amontaban el lunes en el río Ganges, sagrado según sus creencias, luego de hacer sus plegarias en memoria de sus ancestros.
En su forma parcial de creciente solar, el eclipse pudo ser visto a lo largo de miles de kilómetros al norte y sur de la zona central, desde Groenlandia hasta la mitad del Atlántico, el oeste de Indonesia y el sur del Océano Índico.
Es el cuarto eclipse anular del siglo XXI, luego de los registrados en 2001, 2002 y 2003, y el del 10 de junio de 2002, que sólo pudo verse durante 23 segundos en el Pacífico.