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Sydney e Indonesia en cacería anti-terrorista


INDONESIA /AFP -Policías de elite australianos participan desde el lunes en la persecución de los cómplices de los kamikazes que mataron a cuatro de sus compatriotas en Bali, y todo apunta a que los turistas abandonarán su destino favorito en Asia después de este segundo ataque terrorista en tres años.
El primer ministro australiano, John Howard, ha afirmado que su país e Indonesia están más unidos a raíz de los ataques que acabaron con la vida de 19 personas el pasado sábado, pero su gobierno ha reiterado una advertencia que acostumbra a hacer sobre los viajes a ese paradisíaco archipiélago.
"No se puede descartar la posibilidad de que haya más explosiones", señaló el Gobierno, añadiendo que los australianos que se encuentren en Bali deben extremar la precaución, permaneciendo en los hoteles y pensando en marcharse si fuese necesario.
Esta advertencia a evitar los viajes innecesarios se remonta a octubre de 2002, cuando un ataque del grupo radical islámico Jemaah Islamiyah en Bali mató a 202 personas, entre las que figuraban 88 australianos.
Por de pronto, Australia completó el lunes la evacuación de los 21 heridos graves en los atentados en cadena del sábado.
Un equipo de 32 policías se encuentra sobre el terreno para prestar su ayuda en la investigación indonesia, buscando pistas similares a las forenses que en 2002 facilitaron la búsqueda de los terroristas.
Según una portavoz policial, entre los oficiales figuran expertos en la identificación de cuerpos, forenses, artificieros y policías dedicados a establecer enlaces con los familiares, además de miembros de la Fuerza de Defensa australiana.
Howard insistió en que la investigación conjunta sobre los ataques de 2002 permitió reforzar los vínculos con Indonesia y tanto él como el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, están de acuerdo conque esta vez volverán a tener el mismo resultado.
"Los dos estamos de acuerdo (...) Incidentes trágicos como éstos no pueden sino acercarnos", dijo Howard a los periodistas, agregando que se lo deben a las personas que han perdido la vida.
Mientras los australianos siguen llegando a casa con sus maletas cargadas de macabras historias de la matanza y mucho miedo, los expertos predicen una baja espectacular en el número de visitantes a la Isla.
A pesar del enamoramiento de los australianos por la relajada cultura balinesa, el consejero de negocios de Australia-Indonesia, Ross Taylor, afirma que se han reforzado los miedos que condujeron a una caída de visitantes después de 2002 porque puede "pasar una tercera vez".