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Otro asalto masivo de inmigrantes en Marruecos


MELILLA, España /AFP -Inmigrantes africanos clandestinos lanzaron en la madrugada del lunes un nuevo asalto masivo, de una violencia "inédita", para tratar de pasar de territorio marroquí al enclave español de Melilla a través de un sector fronterizo supuestamente insuperable.
Ese asalto, similar al que causó cinco muertos el jueves pasado en la frontera con Ceuta, el otro enclave español en Marruecos, causó 135 heridos, cinco de ellos graves, durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad españolas.
Unos 650 inmigrantes clandestinos subsaharianos, con escaleras de madera y piedras, lanzaron hacia las 04H50 locales (02H50 GMT) un asalto a la doble valla metálica fronteriza entre España y Marruecos, indicó en un comunicado la delegación del gobierno en Melilla.
Unos 350 lograron pasar al lado español por un sector de la barrera que había sido elevado de tres a seis metros de altura.
Los asaltantes se colgaron de la valla y "la han arrancado en dos tramos de unos 20 metros cada uno", precisó la delegación del gobierno melillense.
Para intentar saltar la barrera, los inmigrantes construyeron escaleras de unos seis metros, alrededor del doble de las utilizadas antes de que la valla metálica fuera elevada, constató un fotógrafo de la AFP.
"Los inmigrantes han mostrado una agresividad y virulencia desconocidas hasta el momento", subrayó la delegación del gobierno. Se enfrentaron a las fuerzas de seguridad españolas "apedreando, y en otros casos golpeando con piedras en la manos", según la misma fuente.
Siete agentes españoles resultaron heridos, el más grave de ellos un guardia civil que fue hospitalizado con un traumatismo craneoencefálico tras ser golpeado con una piedra.
De los 135 heridos, en su mayoría inmigrantes, cinco han sido hospitalizados con fracturas o heridas abiertas.
"El centro de salud está desbordado. He visto a decenas de heridos, al igual que en la comisaría de policía", declaró a la AFP José Palazo, de la ONG "Asociación por los Derechos de la Infancia", contactado desde Rabat. "Algunos (inmigrantes) han sido heridos por golpes de porras y culatazos", añadió Palazo.
Las autoridades españolas no han precisado los medios usados por la guardia civil y los militares para repeler este asalto. Las fuerzas de seguridad marroquíes detuvieron a 90 clandestinos tras el intento, añadió la delegación del gobierno.
Cuatro días después del drama de Ceuta, esta nueva avalancha evidencia que los refuerzos de 1.600 efectivos del lado marroquí y de 640 militares españoles en Ceuta y Melilla no han minado la determinación de los africanos de pasar a Europa.
"Vamos a seguir reforzando cada vez más el perímetro en las ciudades autónomas y las condiciones de la valla" que separa ambos enclaves de Marruecos, indicó el lunes el ministro español del Interior, José Antonio Alonso, que subrayó que "no se trata solamente de un problema de España", sino que incumbe a la Unión Europea (UE) y a Marruecos, cuya colaboración es "indispensable", sostuvo.
La semana pasada, al término de una cumbre hispano-marroquí, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostraba optimista al considerar que estos asaltos "coyunturales" y acabarían cuando la valla sea elevada a seis metros de altura.
El asalto el lunes a Melilla es el tercero a este enclave desde el martes pasado, durante los cuales 300 clandestinos lograron pasar por esta zona fronteriza, donde desde principios de año se registraron más de 12.000 intentos de infiltración. Tres inmigrantes murieron en agosto en polémicas circunstancias.
Al menos 200 inmigrantes del centro de acogida de Melilla serán trasladados hacia centros de la península Ibérica antes del martes.
Respecto a Ceuta, las autoridades españolas y marroquíes siguen investigando las circunstancias en las cuales el pasado jueves murieron cinco inmigrantes al intentar atravesar la valla fronteriza en un asalto masivo. Dos de ellas fueron alcanzadas por disparos de balas reales.
Amnistía Internacional instó a ambos gobiernos a "garantizar investigaciones sin demora y exhaustivas" al respecto. Al drama terrestre se añade el marítimo: tres inmigrantes clandestinos murieron el fin de semana y 14 fueron dados por desaparecidos tras el naufragio de su patera cerca de las islas Canarias.