Esta Semana

Los ejercicios físicos


— FREDDY CARDOZA MUŃOZ —

Figuras que parecieran ser delineadas con pincel. Muchachas;
con curvatura bien proporcionada y bustos cónicos;
uniformemente erectos. Jóvenes con musculatura herculeana y;
hasta jóvenes (espiritualmente) que pasan de los cincuenta;
ańos de edad, los encontramos en casi todos los gimnasios de;
la capital.;


La pregunta del millón es: ¿Están allí por cuestiones;
netamente concernientes a salud física, por vanidad o por qué?;


Los ejercicios deben ser parte integral en nuestras;
actividades diarias como la comida, la bebida, el descanso y;
hasta la diversión. Nos proporcionan salud y bienestar físico,;
psíquico y mental.;


EJERCICIOS POR NECESIDAD;


Si observáramos bien en un gimnasio las actitudes de los;
presentes, encontraremos inmediatamente a un grupo no muy;
notorio de personas que realizan sus ejercicios de manera casi;
rutinaria. En su mayoría encabezan la lista los seńores ya;
pasados de los cuarenta ańos, y sus ejercicios con pesas son;
casi nulos.;


Don Leonel, médico psiquiatra, manifiesta que realiza;
ejercicios desde que era relativamente un cipote; hoy anda por;
los cuarenta y ocho ańos de edad y, en El Coliseo, lleva ya;
cinco ańos haciéndolos. "Me parece una estupidez que alguien;
esté moldeando su perfil exterior y se olviden de lo;
interior. Cuando hablo con alguien con una bonita figura y me;
responde como si fuera rey de la belleza física, me río y en;
mi adentro exclamo Ąpobre mortal!".;


Cuando uno entra a un gimnasio generalmente vamos con dos;
perspectivas: la necesidad de hacer los ejercicios o ser;
imitadores de los personajes que aparecen en los afiches;
encontrados en la entrada de cada gimnasio.;


LOS IMITADORES;


Los podemos ver acercándose a cada segundo a los espejos y;
viéndose a qué grado resaltan sus fibras musculares. Lógico,;
¿a quién no le gustaría tener un cuerpo tipo Van Dame? Si los;
ejercicios deformaran el cuerpo humano asemejándolos a una;
papa gigante con cabeza, pies y manos, la palabra gimnasio;
sería desconocida y su funcionamiento una tragedia silenciosa.;


Todos buscamos personalidad y presentación, pero para ello es;
necesario tener una fuente de inspiración. Llegar a tener una;
imagen como los modelos que aparecen en esos recuadros que;
adornan las salas de los gimnasios se convierte en éxito...y;
un reto para todos.;


Para saber si las personas ejercitan su cuerpo por necesidad o;
vanidad, habría que entrar en el pensamiento de cada uno y;
conocer sus motivos y objetivos, pero no podemos generalizar.;


Desde la época de los griegos, los romanos y los egipcios, el;
hombre siempre ha sentido esa atracción por el;
perfeccionamiento físico, para su bienestar y estética, prueba;
de ello son las esculturas de Adonis, Apolo, Afrodita o Venus,;
parte del tesoro de la civilización humana y nos sirven de;
inspiración.;


Otro punto fundamental es saber dónde está el límite entre la;
autoestima y el concepto estético, entre la estética y la;
vanidad.;


SI NO ES VANIDAD, ¿QUE ES?;


Pero tremenda confusión hay en la mayoría de nosotros que;
hemos confundido la cultura física con vanidad, a tal punto;
que nombramos a las personas dedicadas al autoconstructivismo;
como vanidosos. Según la Real Academia Espańola, "vanidad";
tiene calidad de vano, vacío, que presenta un hueco en su;
interior.;


Entonces, me atrevo a decir que hacer ejercicios físicos está;
muy lejos de la vanidad y que las personas que asisten con;
moderada frecuencia a un gimnasio es por necesidad, estética o;
autoestima.;


Necesidad, por ser fuente de salud; estética, por tener un;
cuerpo agradable, y autoestima, porque sabemos que lo que;
hacemos por nosotros mismos no lo harán los demás.;


El hecho de buscar el perfeccionamiento físico pone de;
manifiesto nuestro nivel de conocimiento y el concepto que;
tenemos sobre la vida porque, además de la capacidad que;
tenemos para pensar y hablar, es una actividad que hace;
diferencianos de los animales. ;


Si el hombre a través de los siglos no hubiese buscado;
ese perfeccionamiento físico, seguiríamos conservando un;
aspecto casi primitivo.