Especiales

Insectos: ¿el plato del futuro?


La sola idea de ingerir insectos provoca repulsión en muchas personas, no obstante las Naciones Unidas recomienda que se estimule y amplíe su consumo como respuesta al hambre y desnutrición que padecen millones de personas en el mundo.
El hecho de que su masa corporal esté compuesta por un alto contenido de proteínas, hace que Naciones Unidas los considere una potencial fuente nutricional de alto valor biológico.
La factibilidad de su producción es otro punto a favor de los insectos, dado que producir un kilo de carne de vaca requiere 13 kilos de hierba o materia verde, sin embargo un kilo de carne de un grillo, un escarabajo o una langosta, simplemente necesita 1,5 ó 2 kilos de forraje y produce una fracción de las emisiones de dióxido de carbono.