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Conspiración Dole, la fábrica infame de “evidencias”

* Jueza Chaney en un escrito dijo que “una de las tales reuniones tuvo lugar en una zona exclusiva de Chinandega. Múltiples y creíbles testigos desconocidos testificaron haber asistido” * Sin embargo, ni siquiera hubo un local donde se efectuara el encuentro espurio, afloran contradicciones de los “testigos secretos”, y supuestos participantes niegan todo el invento contra ex bananeros * Judicial calificó a los nicaragüenses como seres despreciables que sólo podemos vivir en el país, y si salimos de ese ambiente a otro limpio nos morimos

Róger Olivas

CHINANDEGA

La conspiración de la Dole Food Company para intentar aniquilar la lucha de miles de ex trabajadores del banano afectados por el Nemagón y Fumazone, conocido como DBCP, aplicado por las empresas transnacionales en fincas bananeras de Chinandega en la década de los 70 e inicios de los 80, incluyó una supuesta reunión presidida por la jueza segundo de Distrito Civil y Laboral, Socorro Toruño, abogados norteamericanos, nicaragüenses, laboratoristas, dirigentes, y el diputado Luis Roberto Callejas Callejas.
Esa artimaña de la transnacional demandada por 11 ex bananeros, en los conocidos como Caso Mejía y Caso Rivera en un tribunal de Los Ángeles, California, a cargo de Victoria G. Chaney, fue realizada por los empleados de la Dole, el costarricense Luis Ángel Madrigal Guevara y el mexicano José Francisco Valadez, en complicidad con Jaime González, conocido como el testigo John Doe 13, y por los testigos 17 y 18.
González es firmante de la conocida alianza nacional que junto a otros seis dirigentes de ex trabajadores del banano enviaron el 28 de junio de 2007 una carta al presidente Daniel Ortega, al ex primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, y al presidente de la Comisión Especial para Asuntos del Nemagón, el diputado Luis Callejas, donde expresan que la Dole Food Company y ellos son apoderados generalísimos de ex trabajadores bananeros, y les solicitan que se integren como facilitadores al proceso de negociación para solucionar el problema del Nemagón y todo lo relacionado con litigios, reclamos y sentencias.
Un escándalo sexual estalló contra González, originario de Chinandega, que fingiendo ser médico, violó y coaccionó a niñas de localidades campesinas de Estelí, Matagalpa y Chinandega, tal como lo publica EL NUEVO DIARIO en su edición del domingo 24 de mayo de 2009.
González es prófugo de la justicia, y se supo que uno de los agentes de la Dole lo sacó de Nicaragua para refugiarlo en Costa Rica, donde le pagan alimentación y alojamiento.

Jueza admitió trama de los agentes de la Dole
En su escrito, cuando se negó a dar apertura al juicio del Caso Mejía y del Caso Rivera, la jueza Chaney aseguró que los abogados Juan José Domínguez (norteamericano) y los chinandeganos Antonio Hernández Ordeñana y Barnard Zavala, asistieron al menos una vez a una reunión donde jueces nicaragüenses y abogados estadounidenses, dirigentes de los bananeros y representantes de los laboratorios que realizaron las pruebas de esterilidad a los demandantes del DBCP, conspiraron para fabricar evidencias, y con ello establecer los casos en las cortes de Nicaragua.
“Una de las tales reuniones tuvo lugar en una zona exclusiva de Chinandega. Múltiples y creíbles testigos desconocidos afirmaron haber asistido a esa reunión. Estos testigos, por lo general, se corroboraron entre sí con respecto a las identidades de los participantes principales en la reunión, y su propósito y esencia. La reunión fue presidida por la jueza nicaragüense Socorro Toruño. Encuentro que coincide claramente con la carga de evidencia clara y convincente, y, probablemente, aún mayor”, expresó.
Añadió que la jueza Toruño presidió al menos dos de los juicios del DBCP en Nicaragua, que resultaron en sentencias que ascienden a cientos de millones de dólares contra algunos de los mismos acusados actualmente ante esa Corte de Los Ángeles, California.
La funcionaria expresó su presunta preocupación por la seguridad de los testigos, por la de los investigadores de los acusados, y por la seguridad de los abogados norteamericanos involucrados en estos casos, por lo que no puede permitir que este caso continúe.

Conspiración cae por su propio peso
Documentos en poder de EL NUEVO DIARIO revelan que en, sus hallazgos, la juez Chaney nota que los defensores tomaron 16 declaraciones a 27 de los ex trabajadores de las bananeras, tres de los cuales --el 13, el 17 y el 18-- aseguraron que decenas de personas se reunieron en la casa de Roberto Altamirano, en el Reparto Monserrat, de Chinandega.
Sólo el 17 ubica al abogado estadounidense John Sparks en la reunión, y él niega haber participado en la misma, donde supuestamente también participó el abogado Benton Musselwhite, quien indica que no estuvo en Nicaragua.
Los registros migratorios en el pasaporte de Juan José Domínguez revelan que tampoco asistió a la aludida reunión. Hay otras discrepancias entre estos tres testigos secretos que testifican sobre esta alegada reunión, por ejemplo, los testigos secretos 17 y 18 dijeron que el encuentro duró dos horas completas, mientras el testigo secreto 13 dijo que “la reunión no duró todo ese tiempo”.
De los 27 testigos catalogados por Chaney como John Doe, 17 dieron testimonio, y 10 sólo firmaron documentos. Tres: el John Doe 13, el 17 y el 18 mintieron bajo promesa de ley y cometieron el delito de perjurio.
Una fuente ligada a la investigación dijo que la jueza Chaney protegió a los testigos, en clara colusión con los representantes de la Dole, y fueron protegidos para que los abogados nicaragüenses y estadounidenses representantes de los afectados por el Nemagón y el Fumazone, con casos radicados en el tribunal de California, no investigaran los testimonios de los falsos testigos.
Resulta contraproducente que Chaney exprese que en la referida reunión estuvo la jueza Toruño, debido a que ella no conoció de casos, por ejemplo, de las Oficinas Legales para los Bananeros, a cargo de Domínguez y Hernández Ordeñada, cuando se menciona la reunión, sino hasta en noviembre de 2008, ese bufete presentó dos demandas de 70 afectados por el DBCP, y no hubo sentencia.
Esa oficina jurídica tiene actualmente en la Corte de California dos casos radicados, los cuales han sido estropeados por la Dole, para no pagar indemnizaciones, a pesar de que las trasnacionales del banano comercializaron el Nemagón y el Fumazone, causando miles de fallecidos y miles de enfermos.
La documentación revela también que la jueza Chaney le da valor a todas las pruebas y a todos los testigos propuestos por la Dole, provenientes de Nicaragua, y se contradice cuando en su escrito dice que no cree en nada que llegue a su Corte proveniente de este país.
La jueza afirmó que el gobierno y el sistema judicial en Nicaragua son corruptos, y que este último es incapaz de dar justicia y seguridad a sus ciudadanos. Chaney compara a los nicaragüenses con seres despreciables que sólo podemos vivir en nuestro propio ecosistema, y que si salimos de ese ambiente a otro limpio nos morimos, porque según ella no estamos acostumbrados a vivir en otro lugar.
La fuente vinculada a la investigación catalogó como sorprendente que la jueza haya dejado en indefensión a los diez miembros del Caso Mejía y a uno del Caso Rivera, y en tres días haya señalado de fraude a la Corte y extorsión flagrante a los acusados por parte de los abogados Juan José Domínguez y Antonio Hernández Ordeñana, los cuales no tuvieron derecho a la defensa.

Supuestos participantes en reunión niegan intervención
En declaración jurada, el diputado liberal Luis Roberto Callejas Callejas expresó que “jamás ha participado o asistido a una reunión en la casa de Ramón Altamirano, en el Reparto Monserrat, cualquier persona que diga lo contrario está mintiendo”.
Mientras tanto, Socorro Toruño Martínez dijo que se ha desempeñado como jueza segundo de Distrito para lo Civil de Chinandega desde 1993 hasta la fecha, y nunca ha participado en el encuentro, y no conoce ni ha visto al abogado estadounidense Juan José Domínguez.
Ramón Andrés Altamirano Tercero expresó que sin recibir amenazas, coacciones ni halagos, es propietario de una vivienda en el Reparto Monserrat de Chinandega, y nunca ha prestado su casa para celebrar la mencionada reunión.
“Yo nunca fui trabajador bananero ni estoy inscrito con ningún bufete como afectado por el Nemagón, y no tengo ningún interés con estos juicios, por lo tanto es falso que yo haya facilitado mi casa para realizar tal reunión, razón por la que estoy dando esta declaración, ya que se me está involucrando en hechos totalmente falsos”, indicó Altamirano.
Claudia Patricia Salazar Maineri, propietaria de un laboratorio clínico en Chinandega, dijo que nunca realizó exámenes de espermatograma a afectados por el químico Nemagón y Fumazone, inscritos en las oficinas legales para los bananeros representadas por el abogado Antonio Hernández Ordeñana.
Además, desmintió su participación en la indicada reunión, y no conoce al abogado Juan José Domínguez.
José Francisco Gutiérrez Fletes, dirigente de personas afectadas por el DBCP, dijo que tampoco estuvo en el encuentro, y declara bajo castigo de perjurio, según las leyes de California, de Nicaragua y de Estados Unidos, que lo anterior es verdadero.
Luis Arturo Meneses Montenegro, dirigente del mismo bufete, se pronunció en similares términos, al igual que José Antonio González Osejo, dirigente del grupo de Provost-Humprey.
Las declaraciones juradas de estas personas y otras mencionadas falsamente por tres testigos sobornados por la Dole, son clara evidencia de la confabulación de esa empresa transnacional con la jueza Chaney, para lapidar la lucha contra los afectados por el Nemagón y el Fumazone; ahora el mundo entero conocerá la verdad a través de EL NUEVO DIARIO, dijo uno de los antiguos luchadores de esta causa desde hace diez años.