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¿Cederemos soberanía?


Nicaragua podría estar cediendo parte de su soberanía y millones de dólares anuales, si el gobierno que preside Daniel Ortega no tiene sumo cuidado con el acuerdo tripartito que pretende firmarse con Honduras y El Salvador, en unos seis meses, y que pretende convertir al Golfo de Fonseca en una “zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad”.
Expertos consultados por EL NUEVO DIARIO, consideraron que la “Declaración Managua”, firmada el pasado 4 de octubre por los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega; de Honduras, Manuel Zelaya, y de El Salvador, Elías Antonio Saca, relacionada con el Golfo que comparten los tres países, es una excelente iniciativa dentro del marco de la unión centroamericana, pero alertaron sobre los riesgos que corremos los nicaragüenses, y sobre todo los pescadores, de desaparecer del mapa local a través de la misma.
Ortega, acompañado de sus colegas, anunció que la declaración era el primer paso, pues se ha integrado una comisión tripartita entre cuyos objetivos está la presentación de programas y proyectos para reducir la vulnerabilidad de los ecosistemas, desarrollo de proyectos o empresas binacionales o trinacionales, con enfoques innovadores, con énfasis en planificación regional y desarrollo sostenible.
Esa comisión tripartita deberá presentar una propuesta de desarrollo en el Golfo en seis meses a partir de la firma de la “Declaración Managua”. Pero en Nicaragua no se sabe con exactitud quiénes la integrarán. En la Cancillería desconocen los nombres de los que estarán a cargo de esa labor, y lo único que conocimos es que “todo eso es manejado por la Presidencia”.
¿Buenas intenciones por soberanía?
Para el ex canciller Francisco Aguirre Sacasa, las “buenas intenciones” del presidente Ortega en cuanto a la consolidación de la “Gran Patria Centroamericana”, no deben pasar por afectar la integridad territorial de Nicaragua y mucho menos su soberanía.
“La buena hermandad es excelente, pero lo primero es proteger la integridad territorial de Nicaragua, y eso incluye las aguas territoriales de Nicaragua”, dijo el ex jefe de la diplomacia nicaragüense en la Administración del hoy reo Arnoldo Alemán.
Las costas del Golfo de Fonseca en el Noroeste le pertenecen a El Salvador, y las del Sudeste a Nicaragua. El territorio de Honduras se encuentra en el centro, pero aunque sus costas son las más extensas, se encuentra en desventaja, ya que prácticamente están arrinconadas al fondo de la boca de El Golfo.
Nicaragua y El Salvador dominan la entrada (o salida) entre Punta de Amapala, de El Salvador, y Punta Cosigüina, de Nicaragua. La distancia entre esas dos puntas es de 36 kilómetros. El área del Golfo es de 2,128 kilómetros cuadrados, las costas son irregulares y cuenta con gran número de islas, islotes y
rocas.
Para los conocedores del tema, además de afectar la integridad territorial, la firma de un acuerdo tripartito podría golpear directamente a los pescadores artesanales nicaragüenses, que, según las estadísticas, suman unos 5,000 frente a 7,000 salvadoreños y 18,000 hondureños.
Zona rica en recursos pesqueros
Datos estadísticos del Ejército de Nicaragua revelan que en los años anteriores a 2005, en la zona del Golfo de Fonseca ingresaban a diario y de manera ilegal entre 100 y 150 embarcaciones de Honduras para extraer entre 300 y 400 libras de pescado, camarón y chacalín, lo que en un mes suma más de 12 mil libras de especie marina obtenida de manera ilícita por los catrachos.
Nicaragua, según estima el Jefe de Distrito Naval del Pacífico, pierde anualmente cerca de 100 millones de dólares como consecuencia de la pesca ilegal, de los cuales de 25 a 30 millones salen de las aguas del Pacífico. De ese monto, el jefe de la Fuerza Naval, el contralmirante Santiago Estrada, estima que 10 millones de dólares salen del Golfo.
Nos quieren sacar ventaja
El ex vicecanciller en el gobierno sandinista de los años 80, Víctor Hugo Tinoco, dijo que tanto Honduras como El Salvador buscan ventaja en la firma de un acuerdo como el planteado en la “Declaración Managua”.
“Ortega no dijo nada concreto, se dedicó al discurso político de siempre, de los pobres del mundo, y no dijo nada en concreto de esa zona del desarrollo sostenible que se pretende impulsar en el Golfo, en otras palabras, en el discurso abstracto, retórico, hueco y sin nada concreto para la gente del lugar y los nicaragüenses”, dijo Tinoco.
“En cambio, cuando habló Saca, sí mencionó asuntos concretos, como el asunto de establecer en el Golfo un Régimen de Condominio, que es muy distinto a una zona de paz y desarrollo sostenible”.
Tinoco señaló que el Régimen de Condominio es un concepto que tiene alcance jurídico que habría que analizarlo, porque podríamos estar cediendo espacio territorial importante. “Hay que ver de qué se trata, porque el concepto puede ser una apertura sin límite a los hondureños y salvadoreños, que a lo mejor será peor para nosotros”, advirtió.
Significaría “ejecución” de pescadores nicas
El coronel retirado Ricardo Wheelock señaló que el Gobierno debe de garantizar el desarrollo económico de estos pescadores que faenan dentro de los límites marítimos del país en la zona, y no poner en riesgo los bancos pesqueros y los ecosistemas acuáticos, con la incursión sin control de pescadores hondureños y salvadoreños.
“No se debe permitir que se venga a arrasar lo que nos queda a nosotros. Lo que hay que hacer es buscar cómo desarrollar el Golfo, porque si no, vos vas a ejecutar a los pescadores de Nicaragua. Y eso no se puede hacer, hay gente muy pobre”, señaló Wheelock, ex director del Instituto de Historia del Ejército de Nicaragua.
Agregó que los pescadores hondureños y salvadoreños “ya arrasaron hasta con las conchas… con todo lo que había en el mar de su lado. Entonces vos no vas a permitir a que te vengan a arrasar para que los pescadores de Nicaragua queden chupándose el dedo”.
“La realidad en el Golfo es que las zonas que son más ricas en mariscos, ya sea de camarón blanco o de otras especies, son las playas y puertos que están contiguo al departamento de Chinandega, y son aguas territoriales de Nicaragua no son de Honduras o de El Salvador, y es por eso la incursión de ‘pescadores furtivos’”, dijo por su lado Aguirre Sacasa.
Puerta abierta al narcotráfico
Kamilo Lara, especialista en temas ambientales, dijo que en los últimos años se ha mantenido una sobreexplotación en la zona del Golfo, y que actualmente, para Nicaragua, la cantidad de recursos que hay allí “ya es insuficiente”.
“En el convenio de intención nunca debe existir la pesca libre. Jamás. Porque eso estaría violando las leyes y las normas que tiene Nicaragua, impuestas para los mismos nacionales”, dijo.
La contradicción, según el especialista, radica en que la leyes nicaragüenses sobre la pesca y la acuicultura establecen regulaciones paras estas actividades, incluyendo períodos de veda. “¿Entonces esto qué significa? ¿Que vamos a atar a los nuestros, y vamos a dar libertad a los extranjeros?”, cuestionó el ambientalista.
Lara, inclusive, advirtió de los riesgos que implica para la soberanía y seguridad nacional, un acuerdo que permita un acceso sin restricción, en aguas nicaragüenses en la zona del Golfo de Fonseca.
“Con la pesca libre estaríamos jugando con la soberanía nacional. ¿Para qué queremos que la Fuerza Naval del Ejército esté vigilando nuestras aguas? Más bien, pesca libre puede significar libertad de tránsito para los narcotraficantes. Ellos pueden comprar embarcaciones para pesca. La pesca libre debe de excluirse totalmente del acuerdo”, sostuvo.
Militares y ex militares catrachos involucrados
Wheelock reveló, que miembros de las Fuerzas Armadas de Honduras están detrás de varias empresas pesqueras que explotan los recursos marítimos en el Golfo.
“Esos recursos son de los pescadores de Nicaragua, y de eso viven. Y en el caso de Honduras, esos 18 mil pescadores, la mayoría son empresas de militares o ex militares hondureños. Y por eso es que la Fuerza Naval no deja pescar en territorio nacional, porque esas tres millas son territorio exclusivo de Nicaragua”, aseguró.
El ex militar recordó que en 1917, la Corte Centroamericana de Justicia dictó una sentencia por una demanda que El Salvador había entablado contra Nicaragua, en la que resolvió el “codominio” de las aguas del Golfo de Fonseca de los tres países, “pero exceptuando las tres millas marinas de cada país”.
Hay que apoyar a pescadores nicaragüenses
Francisco Vannini, ex presidente de la Cámara de la Pesca Nicaragüense (Capenic), instó al Gobierno a escuchar y respaldar las demandas del gremio de pescadores artesanales nicaragüenses en el Golfo de Fonseca, surgidas desde que se firmó la declaración.
“No estamos preparados para competir en igualdad de condiciones. En El Salvador reciben combustible libre de impuesto de importación. No sé si en Honduras ocurre lo mismo. Aquí en el Caribe se ha estado luchando por lo mismo y no se ha alcanzado. Eso pone en desventaja a nuestros pescadores”, concluyó.
EL NUEVO DIARIO buscó la versión de las autoridades del Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura (Inpesca) sobre el tema, pero hasta el final de la semana pasada, no respondieron nuestras solicitudes de información.
También intentamos conocer el rol que jugará el Ejército una vez firmado el acuerdo de los tres países, y cual será su incidencia en la formulación de las bases del mismo, pero no fue posible lograr una entrevista a pesar de haberla gestionado con el suficiente tiempos y siguiendo todos los pasos que orientan en Relaciones Públicas para ello.

Presidente Saca generó alarma
El presidente de El Salvador, Antonio Saca, generó una alarma generalizada entre el gremio de pescadores artesanales nicaragüenses, cuando declaró con sus homólogos Daniel Ortega, de Nicaragua, y Manuel Zelaya, de Honduras, el Golfo de Fonseca como “zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad”, el pasado 4 de octubre.
“Yo les manifestaba al presidente de Ortega y al presidente Zelaya, que estamos pensando en un desarrollo para que la pesca artesanal tenga libre circulación por todo el Golfo de Fonseca. Estamos hablando de la pesca deportiva, del tema medio ambiental, de la universidad del mar, que es una de las ideas para hacer una investigación de la parte del mar en esta zona”, declaró el mandatario salvadoreño en esa ocasión.
El coronel retirado Ricardo Wheelock reconoció el peso de las declaraciones de Saca: “El presidente de Nicaragua dijo que el Golfo será convertido en un patrimonio común de todos los pueblos centroamericanos. Sin embargo, el presidente Saca señaló que, además, el Golfo lo convertirá en un nuevo régimen de dominio que permita la pesca libre artesanal, deportiva en esas aguas”.
“Es decir, Saca pensando y hablando por su gente, y Ortega hablando por los pobres del mundo en una negligencia absoluta y un descuido absoluto sobre lo que son los intereses de los pobladores nicaragüenses del Golfo”, opinó Víctor Hugo Tinoco, quien consideró obligatorio que en la comisión nicaragüense que trabajará en la formulación de un posible tratado se incluyan representantes de los pescadores de la zona.

Lo que dice la “Declaración Managua”
La “Declaración Managua” firmada por Ortega, Zelaya y Saca, tiene como objetivo:
1. Garantizar que el Golfo de Fonseca se convierta para los tres países en Zona de Paz, Seguridad y Desarrollo Sostenible.
2. La realización de programas y proyectos conjuntos que reduzcan la vulnerabilidad de los ecosistemas y poblaciones, o cualquier otro tema que decidan.
3. Desarrollo de proyectos y empresas binacionales o trinacionales, bajo enfoques innovadores, con énfasis en planificación regional y desarrollo sostenible, sin perjuicios de los proyectos nacionales.
4. El aprovechamiento sostenible, justo y solidario de los recursos naturales, el turismo, fortalecimiento de los gobiernos locales, la pesca artesanal y la acuicultura, entre otros.
Para impulsar esta iniciativa se establece un Grupo de Trabajo constituido por una comisión presidencial, la cual, por Acuerdo de los tres países, podrá solicitar para el cumplimiento de su mandato el apoyo de la Secretaría General del SICA. Este Grupo de Trabajo decidirá en su primera sesión un formato de trabajo y los procedimientos para operar.
Este Grupo de Trabajo tendrá como mandato inmediato y principal, la elaboración de una propuesta que contenga un Plan de Desarrollo sostenible del Golfo de Fonseca, en sus diferentes componentes y manifestaciones. La propuesta tendrá que estar lista en un plazo no mayor a seis meses.