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No se sabe quién pagará la energía


Mauricio Miranda

La energía producida por las generadoras “Hugo Chávez”, que están aportando al Sistema de Interconectado Nacional unos 60 megavatios, podría ser cancelada con las utilidades de la Generadora Eléctrica Central S.A. (Gecsa), informó a EL NUEVO DIARIO Emilio Rappaccioli, Ministro de Energía y Minas.
En total son 32 plantas marca MTU, de fabricación alemana, alimentadas con diesel. Actualmente, ocho están instaladas en el plantel Las Brisas, y las otras 24 en Los Brasiles, al suroeste y al oeste de la capital, respectivamente. El martes pasado fueron inauguradas por el presidente Daniel Ortega Saavedra.
Dichas generadoras fueron ya canceladas por Venezuela y estaban dirigidas para operar en ese país. Sin embargo, fueron cedidas a Nicaragua para paliar el déficit energético. El ingeniero Gabriel Alvarado, Director del Departamento de Generación de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL) informó que hasta ahora no se ha considerado el pago por las máquinas, sólo del costo de la energía que generan.
“En términos generales (cancelará) el Estado de Nicaragua, que probablemente va a ser a través de Gecsa. Gecsa, con la generación propia de fondos, es la que va a tener que ir amortiguando, pagando el financiamiento que vamos a tener de Venezuela, o que ya tenemos de Venezuela, para pagar”, afirmó Rappaccioli.
El titular de Energía y Minas explicó que el monto a pagar por la energía de las “Hugo Chávez” asciende a US$54 millones, el cual se determinó en base al precio por cada megavatio.
“El precio que yo te doy es de 900 mil dólares por megavatio de capacidad. Entonces multiplicás por 60 (megavatios), más o menos te da 54 millones de dólares. Pero a lo mejor es menos”, aseguró.
Rappaccioli reconoció, sin embargo, que el aporte “efectivo” que brindan las plantas al sistema no es de 60 megavatios, sino de 54, por las características de las generadoras. “Cada una de las plantas tiene una capacidad de generación de 1.7 megavatios efectivos. Eso lo multiplicás por 32, y eso es más o menos 54 megavatios efectivos”, detalló. Por el momento sólo se está pagando la energía producida.
¿Pero estas plantas no son donadas?
Estas plantas no son donadas. Es decir, a lo mejor las donan, pero no creo, pues.
Gecsa las administra, Gecsa las paga
En conversación con END, el ministro Emilio Rappaccioli aseguró que la empresa estatal Gecsa solicitó al ente regulador, INE, una ampliación en su licencia para poder “explotar y operar”, las 32 plantas “Hugo Chávez”, y que será ésta, en definitiva, la posible propietaria.
“El que las está operando es Gecsa, que es una empresa estatal, nada más que tiene carácter de derecho privado. Las acciones de Gecsa son de ENEL, que también es estatal, y es la empresa, estoy casi seguro en un ciento por ciento, que es la que se va a constituir en la propietaria de estas plantas, una vez que se formalice el financiamiento”, puntualizó el ministro.
Por otro lado, Rappaccioli desestimó que las máquinas, traídas desde Cuba a finales del año pasado, queden en manos del sector privado.
“Allí están (las plantas) y allí quedan (en Gecsa), porque si esto va a manos de privados, entonces ya las condiciones del financiamiento no podrían ser las mismas. Las condiciones que con toda seguridad vamos a suscribir en breve son del Estado de Venezuela al Estado de Nicaragua. Si esas plantas las agarra una empresa privada, ya sería otro negocio, ya sería otra cosa. Pero no las va a agarrar ninguna empresa privada”, aseveró.
La Generadora Eléctrica Central S.A., es la encargada también del funcionamiento de la Planta Managua, y de las generadoras en el plantel de Las Brisas, que funcionan con turbinas de gas, dijo Rappaccioli.
¿Contradicciones en el gobierno o “secretismo”?
Sin embargo, Ernesto Martínez Tiffer, presidente ejecutivo de ENEL, negó que se haya establecido la entidad que cancelará la energía generada por las plantas venezolanas, aunque confirmó que son administradas por Gecsa. “Así es”, dijo.
“¿Entonces Gecsa pagará los 54 millones de dólares por la energía que producen las plantas?”, le preguntamos. “No es cierto. Es que no se sabe eso. Ni siquiera se ha definido. Puede ser como dato. Puede ser que Venezuela, una vez que no las necesitemos más, se las lleve de regreso”, respondió.
“Puede ser Gecsa, que con lo que le cobra a (Unión) Fenosa amortice eso. Puede ser el mismo gobierno. Puede ser que Venezuela las regale, pueda ser que las alquile, que las preste”, añadió.
Martínez Tiffer aseguró que ni siquiera se sabe el concepto bajo el cual Nicaragua adquirió la maquinaria. En cambio, minimizó una vez más la importancia de los términos económicos bajo los cuales se han puesto en marcha las plantas, enfocando el interés hacia la actuación del gobierno sandinista para solucionar la crisis energética.
“La gente tiene que saber que aquí sería el caos total si no tuviéramos esos 60 megavatios. Sólo imaginate vos qué significaría no tener agua, porque si no hay luz no hay agua en las escuelas, o que en los hospitales no hubiera luz. Eso es lo único que creo yo que debería preocuparnos a nosotros los nicaragüenses, porque la forma de pago, yo no sé cómo sería siquiera”, expresó.
¿Sus respuestas obedecen a una actitud de secretismo de parte del gobierno?
No hay ningún secreto en los acuerdos de cooperación que existen entre Venezuela y Nicaragua, autorizados, firmados y avalados por la honorable Asamblea Nacional. En los acuerdos de cooperación hay mil formas: aquí te mando, dame, prestame, te doy, no te doy, en fin, hay una serie de cosas que yo creo que nada tiene que ver el endeudamiento país, cuando hay convenios de colaboración, en este caso de las plantas.
Agustín Jarquín: se ponen a brincar en suelo parejo
Sin embargo, para el diputado por la Convergencia Nacional, Agustín Jarquín Anaya, persiste una actitud de “secretismo” del gobierno sandinista en torno a los proyectos que se impulsan en el marco de los convenios de cooperación firmados por Venezuela y Nicaragua.
“Decía un colega: éste se pone a brincar estando en suelo parejo. Es decir, yo no veo cuál es el motivo de no estar explicando (la importación de las plantas), cuando más bien la gente se va a satisfacer, va a quitarse presión”, expresó el diputado, afín al Frente Sandinista.
“Yo miré hablar el otro día al ingeniero Martínez Tiffer, y más bien se molestó cuando le preguntaban esto. Pero él tenía que explicar estos asuntos y enseñar los convenios, los contratos. O sea, cómo es que eso está operando”, increpó.
“Yo francamente digo que no le veo que haya algo anómalo. Más bien, hasta donde yo conozco, todo se está realizando correctamente, pero debieran de enseñarlo. Creo que la solicitud de la población y de ustedes es válida, porque yo creo que se tiene que ir avanzando por un camino donde se vaya transparentando cada vez más la gestión pública”, aseveró el parlamentario.

Rappaccioli promete cuentas claras
Emilio Rappaccioli, Ministro de Energía y Minas, prometió cuentas claras sobre la adquisición de las plantas, en menos de dos meses. “Yo estoy seguro de que no pasarán más de dos meses sin que sepamos cuál es el valor y las condiciones en las cuales las vamos a pagar”, afirmó.
“Sin lugar a dudas, van a ser concesionales, de tal manera que no le provoquen a Nicaragua ningún problema de tipo financiero, de poder acceder a nuevos créditos con los países amigos, y con los organismos internacionales. Eso tiene que ser así”, concluyó.

Especialistas coinciden: plantas no son tan caras

* César Zamora, Gerente de la EEC, indica que por su tecnología son “baratas” y que resultan “competitivas”
* Narciso Mayorga complementa: “Tienen un alto grado de eficiencia”

La importación, instalación y activación de las 32 plantas “Hugo Chávez”, ha sido duramente criticada porque el gobierno sandinista no realizó el debido proceso de licitación, tal como lo manda la Ley de Contrataciones del Estado, y porque son alimentadas con diesel, un combustible más caro que el búnker fuel oil, uno de los más utilizados en el sector.
Pero algunos especialistas en materia energética coinciden en que hasta ahora el costo por la energía inyectada al Sistema Interconectado Nacional con dicha maquinaria, es más bien barato y hasta competitivo, a pesar de las condiciones de emergencia en que fueron puestas en marcha.
“Si estas mismas plantas las pusiera un privado en Guatemala o en Honduras, donde ya se han puesto, los precios andarían en 180 dólares el kilovatio/hora, entre 160 y 180 dólares. Aquí lo están vendiendo en 140-150 dólares, de acuerdo con el precio del combustible. O sea, para lo que son, es un precio muy competitivo, y cuando estás en emergencia tenés muy pocas probabilidades de encontrar un precio competitivo”, aseguró César Zamora, Gerente General de la Empresa Energética Corinto (EEC).
“Estas plantas en Panamá estarían vendiendo esta energía en alrededor de 200 dólares el kilovatio hora, si fuera el sector privado el que la estuviera vendiendo, porque tuvieran que cancelar el pago de la compra del equipo. Aquí están vendiendo sólo el costo de la energía”, explicó Zamora, quien es además presidente de la Cámara de Comercio Americana (Amcham).
“Entonces, en ese sentido, si comparás peras con peras y manzanas con manzanas, esta energía es barata por el tipo de tecnología que están ocupando. Pero en el mix de Nicaragua son caras, porque están arriba del precio promedio de compras. Hay dos referencias, pero aun así, son más baratas que las plantas que venden más caro al sistema, que es la Planta Las Brisas, que vende a 200 dólares”, señaló.
Por su parte, Narciso Mayorga Pallais, especialista en materia energética aseveró que los reportes diarios emitidos por el Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), reflejan que las plantas “Hugo Chávez” han demostrado un alto grado de eficiencia, aun analizando únicamente el “costo variable”, es decir: operación, mantenimiento y combustible.
“Las plantas Hugo Chávez tienen un alto grado de eficiencia, si sólo analizamos el costo variable nos damos cuenta que son más eficientes que las generadoras hidroeléctricas. Y si vamos a ver el producto final, es decir, si vamos a ver energía, que es el costo variable, más el precio de potencia, cuidado y algún otro generador resulta más caro”, manifestó.
En tanto, Ernesto Martínez Tiffer, presidente ejecutivo de ENEL, sostuvo: “220 dólares el megavatio importado en el Sistema Interconectado Centroamericano, le cuesta a Unión Fenosa traer energía a Nicaragua en las horas pico. Generar con las plantas Hugo Chávez me cuesta 148 dólares el megavatio hora, al precio actual del combustible. Imaginate la diferencia. ¿No creés vos que es razonable eso?”, comparó.