Especiales

Un feo antisomocista y antidanielista

Edmundo Jarquín se ha aprovechado de su aspecto físico y de su suerte para competir en la carrera hacia la Silla Presidencial. Este político de 60 años, hasta hace unos meses un desconocido para los nicaragüenses, se encuentra ahora en el tercer lugar de las simpatías del electorado. “No luchamos por ganar la representación del sandinismo, sino por presentar una nueva opción para los nicaragüenses desde el sandinismo”, ha afirmado. Con este perfile elnuevodiario.com.ni cierra el especial sobre los cinco candidatos presidenciales a las elecciones generales del 5 de noviembre.

Edmundo Jarquín seguramente nunca se imaginó que la tragedia más grande para el partido en el que militaba, lo favorecería con la candidatura presidencial del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS). Él es un abogado y economista de 60 años, que se convirtió en el candidato a la presidencia del MRS, tras la repentina muerte de Herty Lewites.
Nació en Ocotal, norte de Nicaragua, en septiembre de 1946, y estudió leyes en la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua. En 1965 se incorporó a la Juventud Demócrata Cristiana y fue enviado a Chile en 1966, para un curso de entrenamiento político.
Allí fue nombrado Secretario Estudiantil de la Juventud Demócrata Cristiana de América Latina (JUDCA), hasta que se reintegró en la UCA en 1967 militando activamente en el movimiento estudiantil. Entre 1968 y 1969 fue presidente del Centro Estudiantil Universitario de la UCA (CEUUCA).
En 1971 terminó sus estudios de leyes en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile obteniendo el título de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales. En octubre de 1973 abandonó Chile por el golpe de Estado de Pinochet contra el presidente Salvador Allende.
Activista antisomocista
A su regreso de Chile, se reencontró en Nicaragua con el periodista y líder antisomocista Pedro Joaquín Chamorro, a quien conocía desde 1965, y junto a otros luchadores opositores iniciaron los trabajos que desembocaron, a finales de 1974, en la creación de la Unión Democrática de Liberación (UDEL), una amplia alianza de partidos políticos y organizaciones antisomocistas.
Entre 1981 y 1984 fue ministro de Cooperación Externa del Gobierno sandinista y Embajador en México (1984-88) y España (1988-1990). Entre 1990 y 1992 fue diputado por el FSLN y miembro de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional.
De 1992 a 2005 trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como especialista en políticas públicas en el Departamento de Análisis de Proyectos, y a partir de 1994 fue el primer Jefe de la División de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil, en el Departamento de Desarrollo Sostenible.
Distanciamiento del FSLN
Edmundo Jarquín se distanció del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a mediados de 1990 y fue uno de los fundadores del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) en 1995 junto con el ex vicepresidente y escritor Sergio Ramírez.
Actualmente está casado con Claudia Lucía Chamorro Barrios, hija de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y la ex presidenta (1990-1997) Violeta Chamorro.
Hasta su designación como candidato a la vicepresidencia de la República por el MRS, se desempeñaba como Jefe de Gabinete del Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias, ex Presidente del BID, en la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), cuya sede está en Madrid.
Jarquín, quien ocupó diversos cargos durante el gobierno sandinista, tiene el reto de mantener y remontar la intención de votos que en vida alcanzó el carismático Lewites. Su candidato a la vicepresidencia es el popular cantautor Carlos Mejía Godoy.
"No luchamos por ganar la representación del sandinismo, sino por presentar una nueva opción para los nicaragüenses desde el sandinismo", ha declarado Jarquín a la prensa.
"Apelamos a los sandinistas no danielistas y a la inmensa cantidad de nicaragüenses que no se identifican con ninguna opción partidaria actualmente", enfatiza el líder sandinista disidente. Tal como sostenía Lewites, Jarquín afirma que el MRS "es un movimiento de izquierda democrática responsable, no confrontativa, seria y moderna".
-Lea: Eduardo Montealegre - El más joven y acaudalado
-Lea: Un candidato perseverante
-Lea: José Rizo - Bajo la sombra de Alemán
-Lea: Edén Pastora - El Comandante Cero quiere ser presidente
Ante las críticas de sus adversarios de que es una persona poco agraciada físicamente, Jarquín se ha defendido con una campaña en televisión en la que resaltó: "soy un candidato feo que quiere lo más lindo para Nicaragua, ya es hora que a los nicaragüenses le sucedan cosas lindas". Según las encuestas, Jarquín ocupa el cuarto lugar en la intención de votos ante las elecciones generales del 5 de noviembre próximo.