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Agria disputa por valiosa área verde

* Se trata de la misma propiedad de Los Robles que es usufructuada desde 1999 por la diputada de ALN Jamileth Bonilla, quien paga 100 córdobas al mes a la comuna en concepto de arriendo * “Quieren agarrarme en algo”, responde la legisladora quien asegura que los señalamientos en su contra son parte de la “cizaña política” de la campaña electoral * Comité de Vecinos afirma que con el paso del tiempo el bien que antes sería destinado para un parque, ha sido “robado” en pedazos, pero nadie responde por ello

Valeria Imhof

Un terreno de 5,740 varas cuadradas, valorado en miles de dólares, es el centro de la disputa entre la Alcaldía de Managua (ALMA) y la Sociedad Desarrollo e Inversiones Financieras S.A (Difinsa), quien se ha valido de un sinnúmero de artilugios legales para quedarse con esa área verde que le pertenece a los capitalinos.
El área comunal está ubicada en la zona residencial Los Robles Tercera Etapa, y, además, está siendo usufructuada por la diputada de la Alianza Liberal Nicaragüense Yamileth Bonilla, quien hace cinco años hizo un contrato de arriendo de 115 metros cuadrados por cien córdobas mensuales para la ampliación de su “área de estacionamiento”.
En enero de 1999, Bonilla le solicitó a Marlene González Fernández, delegada de la alcaldía en el Distrito Cinco, “sus buenos oficios” para que la Municipalidad de Managua le otorgue en arriendo un terreno de 2,30 metros de frente con área total de 115 metros cuadrados, ubicado al norte de su propiedad en Colonial Los Robles III. El 20 de diciembre de 2000, el alcalde en funciones, Ismael Mayorga, le remite a la delegada González la realización de un contrato --“lo antes posible”-- de cinco años prorrogables.
Pero según datos de catastro municipal que tuvo a la vista EL NUEVO DIARIO, Bonilla se extendió hacia el norte, ocupando unos 306.96 metros cuadrados, equivalentes de 435.40 varas cuadradas, una parte bajo la forma de arriendo y el resto de hecho.
De acuerdo con expertos, cada vara cuadrada de este terreno está valorada en 85 dólares, por lo que si tomamos este precio desde el momento del arriendo, Bonilla debería a la comuna un total de 291 mil córdobas y no los 6 mil que pagó hasta diciembre del año pasado.
Donada al Distrito Nacional
El terreno, contiguo a la propiedad de Bonilla, fue donado en 1970 al otrora Distrito Nacional por la Sociedad Desarrollo A. Huezo S.A., y fue inscrito bajo el número 59949. En 1990 el Estado donó parte del terreno a los señores Noel Vásquez Guzmán, Róger Saborío Calderón y Publio Rivas Méndez, a través de la Ley 86, a pesar de que la legitima dueña es la Alcaldía.
En 1993, la Oficina de Ordenamiento Territorial (OOT) denegó a los beneficiarios las solvencias de revisión y disposición, porque no cumplieron con los parámetros establecidos, como haber estado un año antes en posesión del terreno. Sin embargo, en 1999 Noel Antonio Vásquez Guzmán, como apoderado general, comparece ante notario para venderle el terreno al señor Mario El-Azar Reithel Vásquez, y le traspasa la propiedad en escritura de compra-venta número 44.
Según el abogado Ramón Moncada Colindres, quien lleva el caso de parte de la Alcaldía, estos señores traspasaron esa escritura de manera ilegal, porque el señor Vásquez y compañía no tenían su respectiva solvencia y el notario tenía que haberla tenido a la vista para realizar la escritura a favor de El-Azar Reithel.
La gran pregunta es: ¿Cómo vendieron el terreno ya que para poder hacerlo debían de tener las solvencias de revisión y de disposición? Para Moncada no existe otra explicación: la propiedad fue adquirida de mala fe.
“Ahí hay una mala fe, un dolo. Los que adquirieron la propiedad están claros de que hicieron una acción ilícita y han tratado a través de la fuerza de mantener su posición”, señaló Moncada.
Buscan limpieza legal
Moncada dijo que con el fin de enredar la adquisición ilícita, Reithel interpuso una demanda en el Juzgado Quinto de Distrito, donde el señor Jorge López Castillo adquiere el área comunal en venta forzada que le hace Reithel, a través de la jueza Ana Clemencia Corea Ocón. López Castillo es el gerente general de Difinsa, empresa propiedad del señor Reithel. La juez emite una sentencia de “venta forzada” condenando a Reithel, y hace la escritura de venta a favor de López Castillo.
Luego, éste comparece ante la notaria Juana Mercedes Navarrete Narváez, donde le vende a la señora Jeaneth Morales Tourniel, esposa de Reithel, y quien aparece en representación de Difinsa. Así el terreno pasa nuevamente a nombre de Difinsa, cuyos socios son: Mario El-Azar con el 59 por ciento de las acciones, Jorge López Castillo con el 40 por ciento, y Jeaneth Morales Tourniel con el uno por ciento.
“El señor Mario El-Azar se valió de artilugios del tercer adquirente para quedarse con la propiedad que adquirió de forma ilegal, para que termine en su posesión en una triangulación hecha por los mismos dueños de la empresa”, expresó Moncada.
EL NUEVO DIARIO intentó en varias ocasiones entrevistar al gerente general y apoderado general de Difinsa, Jorge López Castillo, quien finalmente nos mandó a decir con la secretaria que no daría declaraciones hasta que se pronunciara sobre el caso el Tribunal de Apelaciones (TAM). Sin embargo, tuvimos acceso a una carta que hizo llegar hace unos meses a los medios de comunicación, cuando el terreno en mención fue escenario de un grave altercado entre los vigilantes de la Alcaldía y un grupo de personas enviadas por Difinsa, luego de que la comuna fue advertida de la construcción de un muro en el sector.
En la carta, López Castillo argumenta que “su representada --la Sociedad Mercantil denominada Desarrollo e Inversiones Financieras Sociedad Anónima (Difinsa)-- es la “dueña en dominio y posesión del bien, el cual adquirió por medio de escritura pública número 75 el seis de noviembre del 2002 ante la notario Mercedes Navarrete Narváez y se encuentra inscrita bajo el número 106161-A en el Registro Público de la Propiedad de Managua. En la escritura de compra venta se lee que Jorge López Castillo le “vende” el terreno a la señora Morales Tournier, por 250 mil córdobas.
La diputada Yamileth Bonilla dijo que desde la administración del ex alcalde Roberto Cedeño ha habido intentos de tomarse el terreno por personas diferentes. “A mi propia casa llegaron a ofrecérmelo para que lo comprara, pero ese terreno es de la municipalidad y a mí me consta porque fui concejal”, afirmó Bonilla.
Documentos coinciden: es área comunal
Documentos en poder de EL NUEVO DIARIO confirman que el terreno es área comunal. Una carta de la ex directora de urbanismo de la Alcaldía de Managua, Alina Sálomon Santos, de junio de 2000, dirigida a Mario El Azar-Reithel indica: “Referente a su solicitud de constancia de suelo para comercio y hotel, le señalo que de acuerdo con el plano catastral dicha parcela corresponde al área comunal (…) y en vista de que el Distrito Nacional inscribió primero y con mucha anticipación la parcela (…) continúa siendo propiedad de la Alcaldía para área verde o parque, por lo tanto se le deniega la constancia de uso de suelo solicitada”.
En septiembre del mismo año, el presidente del Banco de la Vivienda (Bavinic), Marco Aurelio Sánchez, le comunica a Reithel que el plano de notificación de esa urbanización está considerado como área comunal. Y otra misiva de la Oficina de Ordenamiento (OOT), con fecha de abril de 2002, le informa a la delegada del Distrito Cinco de la comuna, Martha García Cabezas, que a los supuestos beneficiaros de la Ley 86 les fue denegada la solvencia de Revisión y Disposición.

Dice estar dispuesta a que se revise contrato de arriendo
Bonilla: “Quieren agarrarme en algo”
* La candidata a diputada por ALN considera que todo se trata de “cizaña política” que es parte de la campaña electoral
* También responde por deudas de IBI por la casa que tiene en condominios “Las Hadas” y otra en los Altos de Santo Domingo
Al ser consultada, la diputada Bonilla reconoció que renta el terreno en 100 córdobas mensuales, e indicó que son apenas 2.50 varas las que está ocupando. Hasta el día miércoles 16 de agosto, Bonilla debía a la comuna los seis meses de renta correspondiente a este año, por lo que ese mismo día, después que la llamamos para conocer su versión al respecto, fue a abonar al Distrito Cinco de la Alcaldía la deuda de este año.
“Ha habido siempre como intenciones de agarrar a Jamileth Bonilla en algo”, dijo después, cuando la fuimos a entrevistar en la casa de campaña del partido de la Alianza Liberal.
Bonilla explicó que una de las razones por las que solicitó arrendar las 2.5 varas es porque el muro del terreno está pegado a la pared de su casa, y hubo varios conatos de incendio, así como el acecho de la delincuencia. “Yo quería darle más seguridad a mi casa y pago 1,200 córdobas anuales por las 2.5 varas de terreno”, dijo Bonilla.
Cuando se le preguntó si no creía que era demasiado bajo ese precio tratándose de un terreno en Los Robles, la diputada insistió que sólo son 2.5 varas las que está rentando, y que no están siendo utilizadas para negocio. “Yo creo que vivo en un terreno carísimo y que mi casa vale quién sabe cuantos millones. Yo estoy clara de eso si es para un negocio, pero en este caso estoy solicitando un arriendo que es para seguridad”, justificó.
Bonilla dijo que no tiene ningún problema que la Alcaldía revise el contrato de arriendo.
“Tal vez en ese tiempo (cuando se hizo el contrato) ese era el valor (100 córdobas). Yo no tengo ningún problema en que la alcaldía lo revise, y si dice que eso cuesta más costará más, y si dice que se cancela el contrato está bien, pero yo no me lo estoy robando”, expresó Bonilla.
Según el contrato, el terreno en arriendo es de 2.30 metros cuadrados por 50 metros de fondo, por cinco años prorrogables, el cual incluye una cláusula que señala que si la Alcaldía no le notifica con 30 días de la cancelación del mismo, aquel se renueva automáticamente. “El contrato está vigente, estoy al día con mi pago, así que no entiendo cuál es la cizaña política ahora que estamos en campaña”, expresó la diputada.
Además, negó categóricamente que se haya tomado más terreno que el rentado. “Yo soy clara en mis asuntos. Tengo mi contrato, y si la alcaldía considera que el arriendo no es el correcto que me lo notifique y listo”, manifestó.
Fuentes del Registro de la Propiedad señalaron que Bonilla, además, debe a la Alcaldía de Managua un total de 70 mil córdobas en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) incluyendo una multa del diez por ciento por morosidad. Esta deuda se desglosa de la siguiente manera: 18,227.70 córdobas de los años 2002, 2003 y 2005 por la casa de Colonial Los Robles; 13,364 córdobas correspondiente a los años 2004 y 2005 por una propiedad ubicada en el condominio Las Hadas, y 28,401 córdobas de los años 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005 por otra propiedad, ubicada en los Altos de Santo Domingo.
“Tengo una casa en condominio Las Hadas, pero todavía no me corresponde pagar impuestos porque la recibí el año pasado y me corresponde pagar hasta este año. De La casa de Santo Domingo lo único que se debe el 50 por ciento de este año. Todo tiene que estar pagado lo más seguro que sí porque pago los impuestos cada año”, subrayó.

Comité de pobladores de Los Robles, tercera etapa:
“Se han venido robando el terreno”
Los vecinos de Colonial Los Robles, tercera etapa, viven en el sector desde 1972, y recuerdan que el área comunal fue parte del proyecto de urbanización de la colonia.
Norma Castillo, Secretaria del Comité y una de las fundadoras de la Colonia, indicó que el área verde siempre perteneció a la comunidad, por lo que no se explica cómo, de la noche a la mañana, llegaron unos supuestos dueños. “Tenemos 40 años de vivir en la zona y siempre esa área perteneció a la Alcaldía de Managua”, sostuvo.
Las pobladoras recuerdan que llevaban a sus hijos al parque a jugar fútbol, a chapotear y a tomar refrescos. “Con cada administración de la alcaldía hemos peleado por ese terreno”, dijo Flor de María Toruño, vicepresidenta del Comité de Pobladores.
La idea de los vecinos es hacer el parque que tanto añoran, así como una cancha de básquetbol para los sordomudos. “Había una cancha para los sordomudos, bancas, árboles y plantas, y una noche llegó ese señor (El-Azar-Reithel) a destruir todo con patroles y como con 20 personas armadas atemorizando a los cuidadores de la Alcaldía”, se lamentaron los vecinos.
Los pobladores, además, señalaron a la diputada Bonilla como una de las personas que está apoderada del terreno. “Ella hizo un garaje de ocho metros, ella lo tiene que devolver y no creerse inmune”, manifestaron.
Rosana Flores, presidenta de la Junta Directiva del Comité, expresó que tienen más de diez años de estar luchando por el terreno. “Nosotros queremos recuperar el parque porque es una necesidad para hacer una biblioteca, una cancha de básquetbol y caminar. Además es el último pulmón verde que queda en el sector”, dijo Flores.
Actualmente el terreno está en posesión de la Alcaldía de Managua, y sólo falta que la comuna cumpla con el compromiso de construirles a los pobladores el parque que tanto desean y por el que hay luchado en todos estos años.