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El "bulldozer" Sharon

Ariel Sharon, de 77 años, víctima de un "grave" infarto cerebral, el segundo en menos de tres semanas, fue durante mucho tiempo el impulsor de la colonización de los territorios palestinos, antes de convertirse en el artífice de la retirada de la franja de Gaza.

Conocido desde hace décadas por el nombre de "bulldozer", Ariel Sharon, un hombre impetuoso, tenaz, con un físico imponente, se ha convertido para sus enemigos en un "dictador", un "traidor" y un "mentiroso" para la extrema derecha y el ala dura del Likud, "su" partido, que abandonó en noviembre para crear el "Kadima" y asegurar su victoria en las elecciones del 28 de marzo.

Pero este general retirado, padre de los comandos de élite del ejército, que siempre se ha jactado de desconocer el miedo, ha permanecido impertérrito ante los críticos.

Sharon fue elegido triunfalmente al puesto de primer ministro el 6 de febrero de 2001, y reelegido de igual manera el 28 de enero de 2003.

Nacido en 1928 en la Palestina bajo mandato británico, se convirtió en soldado a los 17 años. Durante mucho tiempo fue un personaje polémico, partidario de la mano dura con los árabes y de la colonización de los territorios palestinos.

Campeón de la colonización judía

En 1973, contra la opinión de sus superiores, rodeó con sus tropas al ejército egipcio y cambió el curso de la guerra.

Convertido en ministro de Defensa en 1982, este campeón de la colonización no dudó en arrasar la importante implantación de Yamit en el Sinaí después del tratado de paz con Egipto en 1979.

Dirigió la invasión israelí del Líbano, donde una milicia cristiana aliada a Israel provocó una masacre en los campos palestinos de Sabra y Chatila en Beirut. Una comisión de investigación israelí consideró a Sharon "indirectamente responsable" obligándole a renunciar a la cartera de Defensa.

A la escena política

Aguardó pacientemente antes de hacer su aparición en el escenario político. Ni los "asuntos" de financiación electoral que le acusaban directamente o implicaron directamente a su hijo Omri, no han logrado, hasta ahora, alterar el apoyo de la opinión pública israelí.

En noviembre, pidió al presidente Moshé Katsav que disolviera el Parlamento. Formó un nuevo partido de centro-derecha, Kadima, para conservar todas las posibilidades de ganar a su rival laborista, Amir Peretz, oponiéndole una plataforma consensuada sobre el tema palestino.

En caso de victoria en la elecciones legislativas del 28 de marzo, proseguiría lo iniciado con la retirada histórica de la franja de Gaza después 38 años de ocupación: devolver a los palestinos una parte de la Cisjordania ocupada.

"Tenemos que asegurarnos de que 2006 no sea un año perdido para el proceso de paz y los esfuerzos para lograr un acuerdo con los palestinos", declaró a mediados de noviembre.

Según uno de sus colaboradores próximos, el primer ministro necesitó "una buena dosis de valentía" en lo que parecía su última batalla política, para abandonar el Likud del que fue uno de los padres fundadores en 1973.