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China pide paso

China fue en 2004 la sexta economía del mundo, por delante de Italia, con un PIB de 15,98 billones de yuanes (1,67 billones de euros). Pekín está ganando influencia desde el Sureste asiático a África o Latinoamérica, al tiempo que se asegura el suministro de materias primas, uno de sus talones de Aquiles.

Si en los próximos meses viaja a Pekín, súbase en una bicicleta, pedalee por los hutones -los tradicionales barrios de casas bajas-, y tendrá una ligera pincelada de lo que fue la capital cuando China era comunista, no sólo en el nombre del partido que ocupa el poder desde hace más de medio siglo.

Luego, bájese del velocípedo, instálese en uno de los modernos taxis que integrarán la flota de la ciudad antes de que comiencen los Juegos Olímpicos de 2008, y pida que le lleven al CBD (siglas en inglés de Distrito Central de Negocios). Tendrá unos brochazos de cómo el Gobierno está construyendo su Wall Street.

La China de antes y la China de ahora coexisten como en ninguna parte en Pekín, y son un claro reflejo de los cambios que ha experimentado el país desde que Deng Xiaoping puso en marcha el proceso de apertura y reforma en 1978.

Este proceso vivirá en 2006 una etapa clave, ya que a finales de año las autoridades tendrán que abrir totalmente a la competencia extranjera sectores como el financiero, según lo acordado con su adhesión a la Organización Mundial de Comercio, en diciembre de 2001.

Actividad internacional

El fuerte ascenso registrado por la economía china, una media del 9,5% anual en las dos últimas décadas, ha introducido nuevos factores en el equilibrio mundial. Y Pekín ha aprovechado este protagonismo creciente para hacer uso de su diplomacia de la economía y avanzar posiciones en la esfera política internacional.

Los líderes chinos están multiplicando los viajes fuera de sus fronteras y la firma de acuerdos con diversos países que se han visto seducidos por la inmensidad del mercado chino.

Pekín está ganando influencia desde el Sureste asiático a África o Latinoamérica, al tiempo que se asegura el suministro de materias primas, uno de sus talones de Aquiles.

China fue en 2004 la sexta economía del mundo, por delante de Italia, con un PIB de 15,98 billones de yuanes (1,67 billones de euros). Y se preveía que finalizase 2005 en cuarto lugar, tan sólo por detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania. Se calcula que superará a este último país en 2010. En renta per cápita, sin embargo, es el país número 107.