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“Carreterazo” hace aguas

* Constructores se limitan a “echar tierra como el gato” * Ministro Pedro Solórzano sigue sin explicar razones del sobreprecio * Mexicanos tampoco brindan ninguna versión y al final nadie de la cara * Asamblea investigará “carreterazo”

Oliver Bodan

Las lluvias que caen en Occidente causaron más problemas en la carretera Chinandega-El Guasaule, confirmó un recorrido de EL NUEVO DIARIO realizado la tarde de ayer.
Las fuertes corrientes han causado dificultades en el sector de La Grecia, pues han socavado obras de drenaje aún no concluidas, ubicadas a la orilla de puentes.
Además, las lluvias han provocado que el proyecto se encuentre paralizado, pues resulta difícil trabajar en las condiciones climáticas que reinan en Chinandega. Anteriormente, por falta de fondos, la construcción estaba “paralizada parcialmente” y sólo se trabajaba en “mínimas” obras de alcantarilla.
Pero ahora la situación empeoró. Tramos que ya presentaban un sinnúmero de baches ahora tienen mayores problemas por las lluvias, lo que causa inconvenientes al pesado tráfico vehicular, que --a su vez-- está dañando la autopista “modelo” de la nueva era del presidente Enrique Bolaños, pues soporta una carga para la cual no está preparada.
Todo el problema se originó debido a que el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), bajo la dirección de Pedro Solórzano, contrató un sobreprecio de más de ocho millones de dólares con la empresa mexicana Tradeco, lo cual ha provocado la paralización de la obra, pues si el gobierno hubiera contratado al precio que el mismo MTI estimó originalmente --21 millones de dólares--, no tendría problemas de fondos para concluir la obra. Al final, el MTI contrató con Tradeco por 29.9 millones de dólares y se desconoce en qué se invirtió la diferencia: más de ocho millones de dólares.
¿Obra para “siempre””
El pasado 26 de septiembre, Pedro Solórzano, titular del MTI, defendió su proyecto ante las cámaras de Canal 2: “Ahí el periodista se fija en una situación de aumento de precio, cuando lo que nosotros hicimos es ver cómo hacer carreteras no para mientras, sino para siempre”. Sin embargo, las lluvias y los atrasos en la obra se han encargado de desmentir la pomposa frase de Solórzano.
El estado de la autopista también ha generado severas críticas de pobladores chinandeganos. Frank Chavarría Romero, quien regularmente usa la vía, detalló a EL NUEVO DIARIO los problemas observados.
“Hoy (ayer martes) durante mi viaje hacia la ciudad de Villanueva, pude comprobar los incontables daños sobre la vía hasta esta ciudad: en el sector de La Grecia, a siete kilómetros de Chinandega, usted podrá comprobar el desgaste, o mejor dicho la erosión causada por las fuertes corrientes descendientes”, dijo Chavarría.
“En dichos puntos han tratado de hacer las del gato: echarle tierrita. Han depositado grandes peñascos con el propósito de detener el golpe de las corrientes, pero éstas han comenzado a socavar los lados del puente, y creo que la medicina, en este caso, es mucho más dañina que la enfermedad”, agregó.
Según Chavarría, en los últimos días las lluvias han sido “fuertes e intermitentes”. “El ganado en muchas partes ya lo tienen a la orilla de la carretera en corrales provisionales, la situación está bien jodida y temo que el gobierno al fin buscará cómo ayudar a tantos damnificados que ya existen por las fuertes lluvias, y al final pondrá algún tipo de velo a todo este gran problema del carreterazo”, señaló.
“Después del estado deplorable de dicha carretera hasta hace una semana, hoy más que nunca Tradeco tendrá la ventaja de decir que las inclemencias del tiempo han deteriorado de forma galopante su finísima obra ingenieril”, añadió.
Chavarría se mostró preocupado por la situación que rodea a la obra: “No se ha llegado aún al fondo de tanta confusión, ocasionada por incontables prácticas deshonestas de políticos, técnicos y administradores”, dijo.
Intentamos conocer una versión de representantes de la empresa mexicana Tradeco, a cargo de la obra, pero Rosa Parajón, trabajadora de la compañía en su planten central ubicado en Chinandega, se excusó de que no había ningún representante que pudiera atendernos.
Jarquín: sobreprecio “inaceptable”
En tanto, el ingeniero Agustín Jarquín, miembro de la Comisión de Comunicaciones, Transporte, Energía y Construcción de la Asamblea Nacional, no encontró ninguna razón para justificar el millonario sobreprecio de la carretera Chinandega Guasaule, tal como reveló una investigación periodística de Confidencial y EL NUEVO DIARIO.
El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) originalmente estimó el valor de la autopista de 72 kilómetros en 21 millones de dólares, pero luego cambió el precio hasta US$35 millones, sin ninguna razón técnica o documento que respaldara este repentino cambio. Al final, el gobierno contrató con la empresa mexicana Tradeco por US$29.9 millones.
“El cambio que hay del estimado original y la contratación que se realiza, merece una respuesta que sea consistente del porqué ese desbalance existente. Tradicionalmente se acepta que en el estimado que se usa de referencia para contratar pueden haber desvíos en más o en menos no más de 15%, arriba o abajo”, dijo Jarquín.
“En este caso de 21.2 millones de dólares que se estimaba de precio original, a los 29 y pico de millones, hay un diferencial de 8.7 millones de dólares, y eso representa el 42 por ciento, lo cual es inaceptable. En este caso las autoridades del MTI, el gobierno mismo, deben dar una reacción a la brevedad”.
¿Por qué?
Porque ese desbalance no es aceptable en ninguna construcción. En ingeniería, y sobre todo en obras horizontales, es inaceptable. Por eso yo espero que el Ministerio presente a la brevedad una ilustración explicativa a la ciudadanía.
El diputado prometió que el Parlamento investigará el tema. “Y sin duda, también, como la Asamblea cumple un rol de fiscalización en la gestión pública, éste es un tema del cual nos vamos a estar ocupando en la comisión”.
Descartó que existan en Occidente “suelos altamente erosionables”, tal como afirmó el ministro Pedro Solórzano en una carta enviada el viernes pasado, en la cual intenta justificar el millonario sobreprecio.
“Estamos hablando de suelos que son arenosos, cenizas volcánicas, o sea que tienen una excelente base soporte. Hay accesibilidad de agua para trabajar. Bancos de materiales que están a lo largo de todo el trayecto, lo cual crea condiciones excepcionalmente buenas para construir carreteras en este lugar. Eso se debe traducir en que los precios unitarios relativos en este lugar deben ser menores que en otros sitios”, destacó.
Pedro Solórzano, titular del MTI, ha evitado brindar una entrevista a Confidencial y EL NUEVO DIARIO, y se ha limitado a enviar una misiva para brindar su versión, en la que alteró y manipuló información. Al respecto, Jarquín recordó que el funcionario está obligado a explicar su versión al público.
“Las autoridades del Ministerio, del gobierno concretamente, tienen que actuar con más diligencia, dando la cara, explicando sobre estos asuntos. Estamos hablando de que son recursos públicos, de obras que son para el beneficio público, y un área que es sensible como es la estructura de caminos, pero también en una zona muy sensible, porque es el camino principal en la intercomunicación regional centroamericana”, estimó.
La obra ha presentado hasta el momento serios problemas, debido a que está soportando tráfico pesado sin ser una carretera totalmente terminada. Además, hasta la semana pasada fue aprobado un desembolso para concluirla.
Hasta el momento, el MTI no ha presentado ningún documento que justifique el millonario sobreprecio de más de ocho millones de dólares, pese a nuestra insistencia.
Exigencias del contrato
Según el contrato firmado entre el ministro Pedro Solórzano y Nicolás Luis Trejo Pérez, en representación de Tradeco, el 23 de octubre de 2003, la empresa mexicana se compromete “básicamente” a la rehabilitación de la carretera existente, cumpliendo los siguientes requisitos:
Ampliación y reforzamiento de la superficie de rodamiento a 7 metros de ancho para acomodar dos carriles de 3.50 metros de ancho más dos hombros de 1.50 metros de ancho en las zonas rurales.
El pavimento será reforzado para soportar las intensidades y cargas del tránsito vehicular en los próximos quince años.
Incluye, además, el mejoramiento y ampliación del drenaje longitudinal, la ampliación de algunas alcantarillas, la remoción y reemplazo de otras, la remoción y construcción de cabezales, el reforzamiento y ampliación de algunas cajas de concreto reforzado y algunos puentes.
Asimismo, la reposición de cercas de alambres de púas, la reubicación de postes y cables de servicios públicos, la demolición y construcción de obras para la prevención, corrección o mitigación de los efectos negativos previsibles del proyecto en el medio ambiente y la construcción de obras misceláneas menores.
Según el documento, “el contratista conviene en ejecutar y terminar las obras hasta el precio correspondiente definido en este contrato, así como subsanar cualquier defecto de las mismas de conformidad con todos los aspectos de las disposiciones del contrato”.
Según la cláusula octava del contrato, Tradeco se compromete a terminar el proyecto dentro de los 16 meses calendario, contados a partir de la fecha que el contratista recibió al anticipo y la orden de inicio, los que se ampliarán a un plazo de 20 meses para la ejecución total del proyecto de 72 kilómetros.