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Ahora es otro el opio de los pueblos


Edwin Sánchez edsanchez@elnuevodiario.com.ni



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Ver a un marxista leninista en estos tiempos no deja de tener algo de visión mística. Yo le di la mano a aquel montón de ideales pospuestos, y para entrevistarlo, debí pasar por el trago amargo de su sentencia: --Fuiste admirador del Frente pequeño burgués--. No le repliqué nada. Quería escucharlo. Ver por dónde andaba hoy el marxismo de carne y hueso, no la izquierda dietética de nuestro pulguero político.


Isidro Téllez en vez de portar el 18 Brumario, que de todos modos está expuesto en la realidad nativa, lo que anda es algo así como un símbolo posmoderno de su clase: un casco de motociclista. ¿Dónde trabaja? Fue escueto y demasiado abstracto como la incierta idea de un Edén leninista: --Ahí, pasándola.


Disfraz de vejez venerable


Marx habló de las falsas transformaciones, de los que afirman “crear cosas nunca antes vistas”, pero sólo conjuran los espíritus del pasado, para saquear sus nombres y sus consignas de guerra, incluido hasta el ropaje y “con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal”.


Son otros los revolucionarios de ficción, podría resumirse la entrevista con Isidro, y si bien dice no ser el guardián de ninguna pureza ideológica, sí cree en las posibilidades de las transformaciones reales.


Fue dueño de uno de los dos escaños del Movimiento de Acción Popular, en el Parlamento, ganado con casi cuatro mil votos, tras los comicios de 1984, cuando el país no alcanzaba en el 86 los tres millones de habitantes.


Transgénicos políticos


Si hablo de visión mística es porque donde antes se veían furibundos comunistas ---incluso con sus propios Grandes Timoneles de la Aurora--, ahora vemos abogados de banqueros, ardientes arnoldistas, y otros extraños transgénicos políticos. Isidro, sin embargo, seguía siendo más “Chilo” que nunca, al punto de sentirse debidamente incómodo, por una pregunta que tampoco traslucía la mínima intención de deportarlo del Siglo XXI: ¿qué hace un marxista-leninista en el Tercer Milenio?


Organizó el Frente Obrero, las Milicias Populares Anti Somocistas, MILPAS, se enfrentó a la Guardia y sus garand, fue candidato presidencial y ahora, debía probar como fray Tomás de La Pasión, el personaje de Rubén Darío, la existencia de su Credo, por medios más terrenales.


-¿Existe la izquierda o sólo hay izquierda descafeinada?


“Existe. Nosotros somos de la izquierda. Aquí hay miles de revolucionarios de izquierda que no militan”.


-¿Es válido?


“Sí, no de manera ortodoxa, como a lo mejor lo percibís. Es válido y no está descartado. Lo que sí te puedo decir es que está a la vuelta de la esquina. Hay que organizarse, discutir... ahorita los trabajadores (de la construcción) están a la ofensiva, aunque no sea obrera”.


Buscar proyecto viable


-Donde están ustedes, aunque dice que no ocupan el marxismo como Biblia, parece que hacen reuniones clandestinas, casi esotéricas.


“No, hemos manejado propuestas. Se hace necesario en Nicaragua convocar a la discusión de un proyecto viable, no necesariamente proyecto socialista acabado. Es necesario hacer un balance de la situación, dar la batalla, elaborar una propuesta política. Lo que vemos hoy no le sirve al país ni a los sectores sociales. Es válido una propuesta democrática, de izquierda, progresista..., no llamamos a que se reúna solo el que piensa como yo”.


-¿Si triunfara algo así, significaría que al empresario le temblarían de nuevo las canillas y no habría libertad de prensa?


“No, en primer lugar, fue la cúpula del FSLN lo que hizo eso”.


-Pero esa es la fama que le han dado al socialismo.


“Es que aquí no ha habido socialismo, aquí no ha habido marxismo leninismo”.


Sólo hubo un Frente Pequeño Burgués


-¿Y qué hubo entonces en la década de los 80?


“En el 80 fue el FSLN, un frente pequeño burgués amplio, ahí estaba mucha gente, empresarios como Alfredo César, imaginate vos a César de socialista; en la junta de gobierno doña Violeta, Alfonso Robelo, Moisés Hassan...”.


-¿Duda del marxismo del Moisés Hassan de aquella época?


“Es que no era marxista. Mucha gente leía el marxismo. Lo que pasa es que había una campaña, que el Frente era comunista y no es cierto; el Frente hizo muchas cosas en favor de la burguesía que ahora lo están disfrutando: ahí tenés el Ingenio San Antonio; los sandinistas le administraron a los Pellas y ellos con una sonrisa de oreja y oreja. Y siguen disfrutando, hasta en el gobierno de ahora”.


--¿No se arrepienten de las acciones de los marxistas?


“Nosotros no nos hemos arrepentido, fueron otros que no era nada... pero nosotros los marxistas de nada nos tenemos que arrepentir. Aquí nadie se enriqueció con el marxismo leninismo”.


En la voz de “Chilo”, el término “marxista” adquiere una resonancia sacramental. “Para nosotros, el marxismo es una guía, una orientación, sin embargo, no creemos que está estático, y en el mundo hay transformaciones. Es como pensar que los norteamericanos van a tener el mundo doblegado siempre”.


Claro que él debe decir “no es por religiosidad”, cuando predica su fe. “Tomamos los elementos que permiten a nosotros a la luz del marxismo leninismo, darle un enfoque correcto a la situación que está viviendo nuestro país. No podemos creer que aquí ya se terminó la historia, que se terminó la lucha de clases. Aquí se da la lucha de clases, queramos o no queramos”.


¡Volvés a Barricada!


-¿Por qué no pegó el marxismo, cuando hubo oportunidad en los 80? Isidro entonces se molesta como el cura a quien le achacan el cultivo de la idolatría en las fértiles mentes de la población poco instruida y me echa en cara la historia apócrifa de que estuve en el Staff de “Barricada”, acompañándolo además de un diálogo imaginario: “Volvemos a las pláticas de antes, cuando eras de Barricada, como si no avanzara la historia”. Luego de “enjuiciarme”, responde:


“No hemos quedado estáticos, creyendo que vamos a ser como Lenin o Marx, viviendo en la época que ellos vivieron. Nosotros sustentamos nuestra ideología en eso. Es una realidad aquí cuando Marx señala que la religión es el opio de los pueblos.


¿Por qué no pegó?, decís. Desde hace rato, desde que estaba Stalin en el poder en la Unión Soviética, el revisionismo estaba haciendo transformaciones adversas al movimiento revolucionario que ahí se dio.


Cuando se produce el triunfo en Nicaragua, ya en la URSS se habían registrado transformaciones que no necesariamente fueron las que inspiraron a Lenin”.


¿Qué pasó con tránsfugas?


-Te preguntaba sobre esto porque dirigentes connotados marxistas han renunciado a estas banderas. Precisamente, en el MAP ML, estaba Carlos Cuadra. Otros eran del Partido Socialista y ahora hasta uno de ellos editorializa contra “las fuerzas antidemocráticas” en un diario local. La gente pregunta, ¿qué sucede con estos marxistas?


Sonríe... y dice: “En primer lugar hay algo que se llama dialéctica, no todo está estático. Cuando señalás a Carlos Cuadra, él no viene del proletariado, no es hijo de un obrero. A Carlos nosotros lo reclutamos y apoyó y aportó grandes esfuerzos a la lucha revolucionaria, a la lucha ideológica y política, y regresó a su sector social. Era hijo de un publicista”.


-Es cierto entonces lo de Sandino: ¿sólo los obreros y campesinos van a llegar hasta el fin?


“Pues creo que sí, me parece que no es un cuestión sectaria. Creo que van a surgir revolucionarios de otros sectores sociales. No creemos que la lucha es meramente obrerista. Pero sí en nombre de los obreros, estoy claro, se han hecho muchas cosas en contra de los obreros mismos”.


Los oportunistas


¿Lo de socialistas renegados es parte de un comportamiento histórico o son bandazos?


“Para mí es un comportamiento histórico. En la lucha contra el somocismo, en las luchas obreras, ellos hacían muchas cosas adversas a los trabajadores. Para nosotros no es nada raro que los socialistas que se llamaban socialistas anden defendiendo a Alemán como Gustavo Tablada y otro que está en La Prensa. O sea, ellos han sido oportunistas, por eso nosotros surgimos y discrepamos fuertemente por su línea oportunista y de tergiversación de la teoría revolucionario”.


-Entonces, ¿hay personajes que no han militado en el marxismo, sino en el partido del oportunismo donde sí han sabido ser fieles?


“Han sido fieles y todavía siguen fieles, porque andan con los que en realidad los sustentaban.


De parte de nuestro partido, para los que todavía estamos en el partido marxista leninista, creemos que hubo gente valiosa, dio aportes y se retiraron, pero que le hayan ocasionado un daño al partido, no.


Desgraciadamente, en este país, son otros los responsables de la miseria, de la pobreza en que se encuentra el pueblo de Nicaragua”.


-¿Los del MAP son guardianes de la pureza ideológica?


“No, no somos guardianes. En toco caso, somos guardianes de perspectivas. Nosotros no interpretamos el marxismo de manera religiosa. No creemos que el marxismo sea una Biblia, sino que tomamos las experiencias de otros y que permitan ser un instrumento de orientación.


Hay un reflujo, pero creemos que la juventud y todos los nicaragüenses que están en una situación difícil van a reaccionar”.


Suscripción popular y revocatorios


-¿Por qué no van a las elecciones?


“No tenemos personería jurídica. Pero además, creemos que las elecciones no son la salida que el país necesita, sino transformaciones. Las fuerzas determinantes que van a repartirse las municipales, son el FSLN y el PLC. Tienen un andamiaje para eso. Lo que debe de haber es suscripción popular, y dejar establecido que el mandato de los diputados sea revocatorio”.


Isidro va a buscar su moto. La bandera de la hoz y el martillo todavía ondea en sus sueños. Antes de irse, me recuerda: “El marxismo dice que la religión es el opio de los pueblos”. Y con esa máxima del siglo XIX ponía su pie de foto al panorama decimonónico de hoy: “Daniel -dijo- ahora le está dando opio a los pueblos”.





“El Frente es pro burgués”


“Nosotros no miramos la política como un negocio, o como una oportunidad como decías, subraya Isidro Téllez. Muchas promesas calaron en los sectores populares, y dio lugar que se instalara en el poder una organización de carácter pequeño burgués que realizó transformaciones para su cúpula. Hablo del FSLN, pero la población sufrió transformaciones a la inversa: se hundió más.


¿Qué nos hace mantener esta posición?, pues que no ha habido transformaciones. Si aquí no hubiera pobreza, y más bien empleo, salud, respeto a los derechos de los trabajadores, sería necedad estar luchando, tratando de organizar a los sectores obreros”.


-¿Pro burgués el Frente?


“El Frente desde que llegó, vimos a los hijos de la burguesía ser ministros. Y fue uno de los delitos que cometió el diario El Pueblo cuando señaló que la burguesía estaba en el gobierno. Cinco meses presos estuve junto con Melvin Wallace y Carlos Cuadra”.


-¿Cómo que no es de izquierda, si la derecha dice que es de izquierda y totalitario?


“No creo que el FSLN sea una organización de izquierda. Hablo de esa cúpula que tiene. Detrás de la cúpula del FSLN hay cantidad de revolucionarios, de gente heroica, que le costó la causa, gente honesta. No digo que sean de derecha, pero su cúpula sí”.


-Entonces, es de derecha.


-“Va para la derecha”.





“Mc’Donalds no hace tanto daño como un político...”


-¿Qué hacés en tus ratos de ocio?


“En el día trabajo, en la tarde participo en reuniones con los compañeros. Leo un poco, escribo, pero como no nos reunimos los domingos, salgo fuera de Managua, no hay mucho tiempo”.


--¿Te comés una Mc’Donalds sin tener luego cargos de conciencia?


“A mí me gusta el pan, la hamburguesas. No veo por qué no voy a comerla. Otra cosa son los gringos”.


-Como dicen que es símbolo de la penetración yanqui.


“No comparto eso; el símbolo es el armamentismo, la intervención, la Embajada, Bolaños. La comida no tiene signo ideológico, pero sí ha habido invasión de automarket, que sustituyen los puestos de fritangas, carne asada, lo típico de Nicaragua.


Aquí el FMI, el PLC, Camino Cristianos son como representantes de Estados Unidos, en términos de políticas. Hacen más daño que una comida de otro país”.


--¿Cuál es tu pasatiempo favorito?


“Cuando hay temporadas de béisbol, me gusta ver algún partido. También las peleas de Mayorga, en su momento Yambito, Alexis”.


--¿Fanático de Mayorga?


“Pues sí, soy su fanático, no me gusta lo que hace, pero como deportista hay que solidarizarse con él. Hay que respaldarlo con crítica sana, incidir en su comportamiento de acuerdo a nuestro pueblo”.


--Vuelvo a preguntarte, ¿en qué trabaja?


“Trabajo en impresiones, en la tipografía”.


-- ¿Cuál es tu personaje de la historia que más admirás?


“En el mundo, Carlos Marx, Federico Engels, Lenin. En Nicaragua, Sandino, por su patriotismo”.


--Y la música, ¿le gusta el bolero, música rock o el rap?


“Me gusta la música folklórica nicaragüense, la marimba, Camilo Zapata. Y los nuevos conjuntos que han salido como “La Nueva Compañía”.


-¿Libros?


“Hay algunos que me han gustado. “Castigo Divino”, de Sergio Ramírez; he leído a Rubén Darío, y algunas cosas de Pablo Antonio Cuadra”.


-¿Por qué escogiste la política?


“Yo no era político. La lucha social me hizo participar en la lucha política, en la lucha sindical, reclamando salarios, mejores condiciones de vida. La lucha social te lleva a vos a participar, encontrar una respuesta definitiva a los problemas sociales. Yo no arranqué siendo político, sino que participé en la lucha por el derrocamiento de Somoza”.