Emprenedores

El paisajismo, Arquitectura y agronomía asociadas

Empleo casi no hay, pero trabajo hay en p...

Cuando mencioné en mi oficina que la página de Emprendedores la dedicaría a estimular la asociación de arquitectos con ingenieros agrónomos, no les fue fácil imaginar las razones de mi decisión. Alguien me preguntó en tono satírico si tales profesionales se unirían para construir fincas de dos pisos o algo parecido. Más que desanimarme, tal respuesta confirmó lo correcto de mi intención: abordar desde un enfoque emprendedor el tema del paisajismo.
Managua, una ciudad verde
Basta subir a un edificio de cierta altura para observar que la mayoría de las viviendas de nuestra ciudad, sin importar su tamaño o condición económica, tienen uno o más árboles en sus patios. Sin embargo, a pesar de tal calificativo, nuestra ciudad dista mucho de ser una ciudad-jardín, aunque exista un reparto que lleve ese nombre.
Tampoco es una ciudad en la que haya parques en cada barrio o reparto, claro, salvo algunas excepciones. A esto se añade que los escasos parques existentes se han vuelto lugares peligrosos y muy sucios.
Pero, ¿qué tiene que ver Managua, los parques y jardines con el paisajismo, los arquitectos y los agrónomos? Vamos a comenzar definiendo qué es paisajismo
Según la enciclopedia virtual, Wikipedia, paisajismo es el arte de diseñar jardines y parques. Se trata de un concepto que engloba en pequeñas proporciones múltiples disciplinas tales como agronomía, arquitectura, sociología, ecología, arte, etc., para tratar los espacios, teniendo en cuenta tanto el volumen, como el factor tiempo, ya que se trabaja con seres vivos y éstos tienen procesos...
Como se puede deducir de la definición anterior, el paisajismo es la técnica de combinar funcional y artísticamente elementos de la naturaleza en un determinado ambiente, creando un nuevo valor y generando bienestar tanto a sus usuarios, como a la sociedad en general.
Arquitectura en el jardín
A menudo escucho el clamor de jóvenes arquitectos e ingenieros agrónomos que no tienen trabajo, o recursos financieros, para montar un negocio acorde con su profesión. Es por tal razón que, con todo el respeto que se merecen las personas que han estudiado tales profesiones, me atrevo a sugerirles analizar la posibilidad de asociarse para crear empresas especializadas en paisajismo, las cuales no requieren de gran capital y tienen una buena rentabilidad si se administran creativa y eficientemente.
En la actualidad, en Nicaragua no existe la carrera de paisajismo, razón por la cual los jardines privados y públicos generalmente se construyen de manera empírica y, como decimos los nicaragüenses, “tanteando”, que es lo mejor que se puede hacer.
Las empresas, comunidades o familias que desean construir o dar mantenimiento a sus jardines se encuentran con una oferta limitada de personas técnicamente preparadas para tareas como: diagnosticar las condiciones del terreno, presentar propuestas de diseño, presupuestos o planes de mejora ambiental. Quienes realizan estos trabajos hacen lo mejor que pueden, sin que esto signifique necesariamente la total satisfacción del cliente.
¿Conoce jardineros que le presenten un presupuesto, un plano o una fotografía digital de cómo se verá su jardín, parque u oficina una vez concluida la obra? Y debo aclarar que pedir tales cosas no es asunto de ciencia-ficción. Hay programas de computación especializados para tales funciones, cuyo manejo es sencillo y su costo accesible. En todo caso, ¿qué cuesta más, romper una fotografía porque no nos gusta el diseño, o destruir un jardín o parque después de terminado?
Paisajismo, turismo y rentabilidad
Hace varios años visité en México una pequeña ciudad llamada Celaya. Era tan bonita y acogedora que pensé que allí sería bonito trabajar como vendedor ambulante o cartero. Cada calle, cada casa, era un paisaje a disfrutar. Jardines, murales, parques, glorietas, juegos infantiles y bonitos andenes eran como una especie de bordado sobre un limpio mantel, que era aquella ciudad. Allí, al turista le basta con caminar por las calles para disfrutar la belleza y respirar tranquilidad, además de oxígeno puro.
En Nicaragua hay una fuerte inclinación nacional a desarrollar el turismo como fuente importante de ingresos, pero... ¿se podrá atraer turistas a ciudades sucias, sin parques y sin verdor?
En nuestro país hay ciudades y comunidades en las que en materia de paisajismo está todo por hacer. La arquitectura verde o paisajismo tiene clientes potenciales por todos lados. La asociación de arquitectos y agrónomos puede ser la mezcla perfecta para cambiar el rostro de nuestro país. Los primeros poseen habilidades para el diseño armónico de infraestructuras diversas, y los segundos poseen el conocimiento profundo del reino vegetal. A continuación, mencionamos otros elementos adicionales a favor de esta alianza, en la que ambas profesiones se complementan:
Algunos elementos a considerar para esta asociación
T El paisajismo es un elemento fundamental para la promoción turística de cualquier localidad. Varias ciudades, comarcas y ahora hasta fincas, se orientan al turismo. Esto las vuelve clientes potenciales de una empresa paisajista.
T El agua se vuelve cada día un bien más escaso. Un jardín puede volverse insostenible sin una adecuada selección de plantas, grama y sistema de riego. Reciclar el agua es una de las alternativas modernas. La tendencia es a diseñar paisajes y jardines sostenibles, para cuyo diseño se requiere capacidad técnica.
T Los parques y jardines generalmente se complementan con juegos o muebles diseñados para exteriores. Esta actividad se puede volver complementaria al paisajismo.
T La venta de herramientas de jardinería puede ser otro negocio promisorio, si tal como se hace en las tiendas veterinarias, los paisajistas asesoran a sus clientes en labores básicas para el mantenimiento de sus jardines.
T El montaje de viveros atendidos por profesionales de la agricultura podrá ser administrado con mayor eficiencia, menores costos y una mejor garantía para la clientela.
T El paisajismo planificado y profesional contrarresta el calentamiento global, y en climas calurosos como el nuestro, refresca el medio ambiente sin necesidad de gastar energía eléctrica con abanicos y acondicionadores de aire.
T Nuestras ciudades necesitan expertos en paisajismo que den lineamientos para una correcta gestión de la arborización urbana. Para tal lugar, tal árbol. Así evitaríamos arboricidios como los que ocurren cada vez que Unión Fenosa tiene que aislar sus cables de las ramas de los árboles sembrados en las aceras.
T El control de las plagas del jardín se puede realizar sin la contaminación tóxica que suele suceder cuando se aplican insecticidas químicos. Eso lo saben bien los agrónomos.
T La oficina moderna y centros de trabajo en general tienden cada vez más a incorporar el verde vivo en su decoración de interiores. Los refresca y contribuye a crear un ambiente más humano.
T En ciudades y comunidades con una correcta gestión del verde y los colores se respira paz y tranquilidad. Esto es lo que podemos llamar la rentabilidad social del paisajismo.
Dos tips financieros “raflá”: inversión e ingresos
Una microempresa de paisajismo, que bien puede ser una empresa cooperativa para que todos trabajen por igual, no demanda mayor capital. Mil dólares son suficientes para invertir en herramientas, equipos e insumos. Cuatro socios con estudios profesionales bien pueden conseguir cada uno 250 dólares y pagarlos en tres o cuatro meses de trabajo. ¿Saben por qué? Porque los jardineros más hábiles, aunque empíricos, cobran por día entre 400 y 500 córdobas, y siempre tienen llena su agenda de trabajo. ¿Y saben otra cosa? No ganan más porque todo su trabajo lo realizan de manera artesanal y únicamente a nivel de casas particulares. Muy pocos tienen una perspectiva empresarial como la pueden tener los profesionales con espíritu emprendedor. ¿Lo dudan? Organicen su micro-empresa y pongan un anuncio clasificado; verán la demanda que tiene este tipo de servicios. Una pequeña empresa de paisajismo en poco tiempo puede facturar mensualmente cifras de cinco o seis dígitos.
Entonces, ¿por qué esperar más? A trabajar, ganar y ornamentar Nicaragua se ha dicho. En sus manos está la creación de empresas de paisajismo o arquitectura verde.