Emprenedores

Bluefields se encendió


Especial para El Nuevo Diario

Viajar por avión a Bluefields es más práctico y rápido, pero jamás será comparable con el disfrute que se experimenta al viajar por el río desde Ciudad Rama hasta la capital de la RAAS. Desde el avión no se puede apreciar el derroche de belleza natural que la Costa Caribe obsequia al viajero, ni se pueden compartir amenas pláticas con viajeros frecuentes y marineros curtidos. Claro, se debe disponer de un poco más de tiempo, pero vale la pena hacer la travesía por el río. Se los recomiendo.
En Bluefields hay muchos taxis pequeñitos y livianos que parecen de juguete. Y como siempre: el taxista al ver al forastero cobra un poco más. ¡Ni modo! En uno de esos minitaxis llegué al hotel donde me esperaban René González, Silvio Solórzano, Ana Carolina y Edwin Treminio. Desayunamos y nos fuimos a la BICU, donde se haría la apertura oficial de los cursos de Emprendedores Juveniles, los cuales son patrocinados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez (Unicef) (un momento, si aclaraste qué quiere decir Unicef, por qué no nos aclarás qué significa BICU”, estarán preguntando algunos). Pues bien, BICU significa “Bluefields Indian and Caribbean University”, algo así como “Universidad Indígena de Bluefields y el Caribe”.
Mientras los chavalos y chavalas inscritos en el programa se van reuniendo en el auditorio central de la BICU, Edwin, quien es director de la Secretaría de la Juventud (Presidencia de la República), nos comenta que es miembro de la Junta Directiva de Emprendedores Juveniles y que en esta ocasión 126 estudiantes de la RAAS, durante cuatro meses, se capacitarán en temas empresariales. Añade que en la Secretaría de la Juventud existe un programa llamado “Haz Realidad tu Negocio”, el cual podría dar seguimiento a los emprendedores egresados de este primer curso en Bluefields, beneficiarlos con un capital semilla y brindarles acompañamiento en el desarrollo de sus empresas.
La música comienza a escucharse más alto, también las voces juveniles, emocionadas e inquietas. Algunas muchachas comienzan a contorsionarse al ritmo de la infaltable música del Palo de Mayo. Me acerco a uno de los jóvenes participantes. Es Omar Rodríguez y viene del Puerto de El Bluff. Tiene 21 años y su rostro refleja la alegría del momento que se vive.
Omar, ¿qué te motivó a participar en este movimiento emprendedor?
El placer de convertir una idea chiquita en algo grande.
¿Tenés alguna idea específica por desarrollar?
Sí, es una idea que beneficiará a las comunidades cercanas. Se trata de un proyecto para conservar las tradiciones alimenticias de la Costa Caribe. No lo puedo divulgar totalmente, pues aún necesito afinar la idea.
Me decís que estudiás Sociología. ¿Qué relación encontrás entre la Sociología y las empresas?
La Sociología me ayuda a conocer el biorritmo de la población. Al unirla con el mundo empresarial haré una buena mezcla. Creo que va a salir una sazón muy rica.
Ya la mesa de Presidencia del evento está casi constituida, se hacen llamados a los participantes para tomar asientos, y aprovecho los minutos que faltan para conversar con un personaje de la región: Thomas Gordon Cambell. Thomas es uno de los primeros economistas de la región, fue ministro delegado del Gobierno Central y también decano de la BICU.
¿Qué te motiva a participar en este evento?
Un convencimiento personal de que la juventud es cambio. Ésta debe contar con el espíritu que le motivará a impulsar grandes cambios que necesita la región. Ese espíritu al que me refiero implica no tener miedo al fracaso, contar con elevada autoestima y pensar que siempre las cosas se pueden hacer.
¿Creés que la juventud esté deseosa de arriesgarse a poner pequeñas empresas que dinamicen la economía de la zona?
Eso no es cosa fácil, es un problema de muchos años. Se requiere que todo el sistema educativo contribuya a formar ese espíritu en los jóvenes. Yo elogio mucho las iniciativas como ésta de Emprendedores Juveniles.
El evento ha iniciado y es hora de poner atención a su desarrollo. Los muchachos y muchachas escuchan atentos las explicaciones de la mesa principal, y varios grupos artísticos de la BICU brindan muestras de su arte caribe.
Una vez terminada la actividad y mientras se distribuye a los jóvenes en los distintos centros de capacitación converso con René González, Director Ejecutivo del programa Emprendedores Juveniles.
René, ¿cuál fue la principal motivación para promover los cursos de Emprendedores Juveniles en esta zona?
Tradicionalmente, las regiones autónomas del Atlántico nicaragüense han estado abandonadas. Nosotros no queríamos que el programa llegase de último a esta zona.
¿Qué expectativas tienen con esta experiencia que inician hoy?
Esperamos que los jóvenes aprendan bien los conceptos de formar empresas, y que más del 95% de los que hoy inician terminen su capacitación. Ésa ha sido nuestra experiencia a nivel nacional. Una de las razones de la poca deserción es que nuestra metodología es bien divertida; siempre hay juegos, premios, motivación, etc. Debo aclarar sí, que el objetivo de nuestra organización no es dejar empresas funcionando, ya que éstas tienen una etapa de liquidación en la cual deben cerrarse y repartirse utilidades o pérdidas, si las hubiere. Sin embargo, en los diez años que lleva el programa hemos podido observar que aquellos jóvenes que logran empresas exitosas continúan con el proyecto. Eso mismo esperamos que suceda aquí. Si ellos quieren seguir funcionando como empresa, les enseñamos cómo legalizarlas y les damos acompañamiento. Además, hemos contratado consultores locales, por sí es necesario un acompañamiento.
¿Cuál es el criterio de selección para estos cursos?
Hicimos una convocatoria pública, y los requisitos son sexto grado de escolaridad y deseo de superación. Ellos no tienen que poner un centavo, todo lo que necesitan se lo damos nosotros, hasta el capital inicial para formar la empresa, incluso el viático para ir a clase. Por ejemplo, a los muchachos de El Bluff les estamos costeando el transporte en panga, para que puedan asistir a clases. El que no participa es porque no quiere.
La tendencia, ¿más mujeres o más varones?
Más mujeres, el 60% contra 40% de varones. Creo que las mujeres nicaragüenses son más emprendedoras; manejan mejor el dinero, son más ahorrativas, piensan más en el negocio que en la diversión.
¿Cuántos programas de éstos montan anualmente?
Bueno… no sólo de éstos, también capacitamos en primaria y secundaria. Anualmente unos dos mil muchachos en 25 a 30 programas de emprendedores.
¿Dónde será la próxima convocatoria?
Será en Rivas. A finales de junio lanzamos la convocatoria pública y las inscripciones estarán abiertas en las oficinas de INDE, contiguo a Fidesa. Luego tenemos proyectado un programa en Granada. En la actualidad tenemos uno en Ocotal, donde estamos capacitando a 100 mujeres relacionadas con la industria del café.
¿Por qué tienen este programa orientado únicamente a primaria y secundaria?, ¿por qué no a jóvenes universitarios?
Generalmente, los adolescentes que participan están en situación de riesgo. Este programa, además de transmitir el emprendimiento, logra sacarlos de ese riesgo, los estimula para que continúen en la escuela y los prepara con los conocimientos necesarios para formar una empresa.
El hambre comenzaba a apretar, y el cielo a nublarse. Hay que reconocer que volar bajo la lluvia en una “pipilacha” de 12 pasajeros casi siempre se convierte en una aventura de gran movimiento. “Hay que comer poco y rezar mucho”, dijo alguien por ahí. “¡Ah! Y no confíen en la hora del boleto, igual salen una hora antes como los dejan durmiendo en la ciudad”. Efectivamente, salimos una hora antes de lo programado. ¡Pero llegamos!