Ellas

Eduquemos nuestro paladar

Mayor salud a menor cantidad de sal

Sayali Baca

El paladar pertenece al sentido del gusto y es el sensor del cuerpo que permite ingerir poca o mucha sal en los alimentos de todos los días.
La sal es un elemento indispensable dentro de la dieta diaria del ser humano, tanto en comidas lijeras como en platos fuertes y postres. Sin embargo, debe ser añadida en pizcas y no en cucharaditas.
Según la nutricionista Ana Julia Domínguez., la Organización Mundial de la Salud, OMS, ha recomendado evitar el consumo superior a los cinco gramos de sal por día, pues el exceso provoca enfermedades que pueden llegar a ser crónicas, entre ellas podemos mencionar la insuficiencia renal, obesidad, hipertensión, entre otras. Si no hay precaución, estas complicaciones pueden percibirse a corto plazo.
Podemos educar el paladar logrando que nuestra cultura de ingerir sal en exceso disminuya de forma paulatina, partiendo desde el hogar, donde el hábito está muy arraigado.
Las enfermedades causadas en parte por el consumo de sal varían según la edad, debido a la proporción de ingesta de grasa acumulada en el cuerpo durante la vida.
Algunos malos hábitos como fumar o la falta de una constante actividad física permite que los niveles de riesgo de padecer enfermedades aumenten, principalmente cuando se tratan de las cardiovasculares. “A través del ejercicio sudamos y eliminamos toxinas, entre ella la sal que consumimos, por eso es recomendable ejercitarse todos los días”, sustenta la nutricionista.
No es correcto someternos a dietas que lleven alto contenido de grasa, peor aún si no hacemos nada para removerla del cuerpo, sobre todo cuando consumimos comida envasada de fácil preparación.

Recomendaciones
* Es importante que las madres de familia empiecen a eliminar la sal de la mesa, con la intención de disminuir el consumo excesivo de este ingrediente. No se trata de eliminarla sino de disminuirla. Es importante decir que la sal contiene nutrientes necesarios para el cuerpo, cuando la ingesta se da con moderación.
* Es recomendable no acostumbrar a los niños a comer todos los alimentos con sal, sólo en los casos que lo ameriten, pero en pocas cantidades. Lo ideal en los más chicos es que aprendan a saborear los alimentos sin sal, para producir mejor placer en su paladar.