Ellas

Pequeños ahorros, grandes lecciones


Sayali Baca

Cultivar el hábito del ahorro es una valiosa herencia que podemos entregar a nuestros hijos desde pequeños. Ellos, al inicio, lo tomarán como un juego, pero a medida que vayan creciendo aprenderán a conocer el valor del dinero y sobre todo cuan importante es ahorrar para poder a futuro tener esas cosas que tanto anhelan.
Además, tengan presente que tanto los tiempos de bonanza como las crisis llegan a nuestras vidas sin previo aviso, por eso es importante aprovechar las abundancias para ahorrar, y claro, enseñarle a los hijos el espíritu del ahorro.
El momento más adecuado para iniciar al niño en el mundo del ahorro es a partir de su cuarta etapa de vida, comprendida entre los 5 y 9 años. Es entonces cuando los reyes del hogar empiezan a entender con claridad cómo administrar su dinero y también por qué es importante guardarlo para poder obtener esas cosas con las que sueñan. Así crecerán bajo una cultura de ahorro.
“El futuro de los niños depende del buen uso de los recursos porque ahorrar es un proceso en el que aprende a manejar su dinero. Es importante ahorrar para que a la hora de una situación de crisis esos ingresos que hoy en día son estables puedan aprovecharse, y en el caso de los niños este valor permitirá que su espíritu de ahorro no sea cortoplacista”, dijo Israel Benavides, economista de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli.
Los niños que crecen bajo una cultura cortoplacista generalmente gastan el dinero en compras innecesarias y sin importancia. Si quieren evitar que sus hijos hagan eso lo ideal, de acuerdo con Benavides, es empezar a observar de qué manera sus hijos están gastando lo que reciben como mesada. Vean si lo gastan todo o si guardan una parte del dinero y según sea el caso procuren aconsejarles cuál es la mejor manera de ahorrar.
El especialista expresa que no sólo se les tiene que enseñar a administrar el dinero con el objetivo de guardarlo para cuando sean adultos, más bien se les debe enfocar en ahorrar para pagarse estudios o cosas que aporten positivamente a sus vidas.
La familia debe tener claro que la escuela del ahorro debe ser el hogar, misma que pueden poner en práctica a partir de su ingreso a la escuela, expuso el economista.
Son los padres, además, los responsables de guiar a sus retoños en comprender el valor del dinero y así decidir en qué invertirlo. Benavides sugiere como una buena escuela acostumbrar a los hijos a que acompañen a sus padres a hacer las compras del hogar.

Cofres del ahorro
Otra manera de acompañarles en la “aventura” del ahorro es comprándoles alcancías, para que ellos depositen monedas o dinero con facilidad, cada vez que lo reciban. Abrir una cuenta de ahorro en el banco con plazo es otra opción de ahorro infantil que actualmente promueven diferentes instituciones financieras.
No pierdan de vista que las buenas lecciones que nuestros hijos aprenden de niños son las que los ayudan a alcanzar el éxito de grandes.
El economista sugiere a los padres que cada vez que le den dinero a su hijo lo motiven a ahorrar la mitad, explicándole la importancia de ese acto para su futuro. Este espíritu crecerá con él.
Además, es fundamental que le inculque paciencia, ya que eso le ayudará a entender que los frutos del ahorro se obtienen a largo plazo.