Ellas

Virtuosa de la imagen


Sayali Baca

María Candelaria Rivera es una joven de 23 años con un talento impresionante para hacer de sus fotografías verdaderas piezas de arte. Descendiente de una familia de artistas, esta talentosa joven se revela llena de ilusión. Es aparentemente tímida pero tiene una personalidad fuerte marcada profundamente por la pasión, algo que asegura le fue inculcado por su madre la cantante nicaragüense Norma Helena Gadea, quien le ha motivado y apoyado en cada paso que ha dado en la vida.
Candelaria, como le llaman en el seno familiar, ha venido desarrollando su talento para la fotografía desde hace 4 años. La inspiran todas las cosas bonitas que pueden rodear al ser humano. Desde el color vibrante del cielo un sábado por la mañana, hasta las pequeñas cosas que uno no ve, pero que están siempre ahí, los aromas que muchas veces nos transportan a ciertos momentos y todo aquellos cosas que hacen sabroso el día a día, son fuentes de inspiración para esta joven artista.
Esta joven de ojos claros y grandes dice que la fotografía es un “reflejo de mis sentimientos hacia la naturaleza y transmito mensajes de conciencia sobre lo que está ocurriendo y se puede hacer para salvarla”.
Lo mejor es que su talento artístico lo desarrolla en comunión con sus dos carreras: turismo y diseño grafico.
De hecho, actualmente Candelaria pone en práctica sus conocimientos en Diseño Gráfico en una empresa de publicidad en calidad de creativa. “Sin embargo, puedo decir que las tres (carreras) se fusionan, lo cual me enriquece, tanto a nivel personal como profesional”, expresó.

¿Cómo ha sido el apoyo de tu mamá en tu preferencia artística?
“Incondicional, como toda madre, con un corazón enorme que me ha sabido apoyar para tomar decisiones en la vida, gracias a esos valores y principios que me supo inculcar desde niña. Sin ella nada no me sentiría como la mujer que soy hoy en día”, aseguró.
Como toda mujer joven, Candelaria tiene muchos sueños, quiere estudiar fotografía profesionalmente, además “quiero viajar para conocer más del mundo y de la vida, pero siempre regresar a mi lugar de origen”.
Está convencida de que es importante luchar por sus sueños, valorar lo que se tiene y nunca perder las ilusiones, ya que “son las que nos impulsan a hacer algo o bien a cumplir nuestras metas”.