Ellas

La Televisión y su influencia en los niños


Abner Josué es un niño de cuatro años que visita nuestra casa una vez por semana. Su modo de actuar y hablar es muy gracioso, tal pareciera que vive en otro país. Al ver esta situación le pregunté a su mamá ¿Por qué el niño habla como si fuera un adulto y con un acento diferente? De inmediato sonrió y me contestó: “es porque ve el Discovery kids”.
Si bien es cierto ver televisión es un pasatiempo para grandes y chicos, este es uno de los medios que por excelencia ejerce mayor influencia en los niños y adolescentes. Ésta, en su mayoría se puede volver perjudicial, sobre todo cuando no es supervisada por los padres de familia.
Carmen una mamá soltera de tres hijos, me comentaba que una de las formas en las que ella más descansa es dejando ver a sus hijos televisión. Para ella, mientras éstos están distraídos viendo Bob Esponja ella aprovecha para hacer las labores domésticas.
Al igual que Carmen, muchos padres encuentran en la televisión un momento de descanso, sin tomar en cuenta que los niños pueden aprender cosas inapropiadas. Y es que la televisión así como puede ejercer una función educativa, existen muchos programas en los cuales se proyecta la violencia, el abuso de drogas y el alcohol como algo normal y común, lo que no quiere decir que sea aceptable.
Noticieros con alto contenido sangriento o bien las telenovelas, forman parte de la larga lista de programas que no debemos permitirle ver a nuestros niños, ya que muchas veces ellos no saben diferenciar entra la fantasía o la realidad. Todo este tiempo perdido se le resta a actividades importantes tales como, el trabajo escolar, la interacción con la familia, el juego, la lectura, las actividades físicas y el desarrollo social.
Para que nuestros hijos aprendan a escoger los programas apropiados para ellos, debemos estar pendientes y verlos con ellos, escoger los mejores de acuerdo al nivel de desarrollo del niño, poniéndole límites a la cantidad de tiempo que pasan frente al televisor. Los niños deben saber que las horas de estudio deben dedicarse al aprendizaje, de igual forma la hora de la comida es tiempo para comer y conversar con la familia.
Recuerde que en nuestras manos está la transmisión de valores. Cuando ellos vean cosas positivas en la TV, estimule y dígale lo bueno de eso, de igual manera hágalo con lo adverso y las consecuencias que traería para él o ella.

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