Ellas

Consejos y cuidados para la piel sensible


La piel sensible se caracteriza por reaccionar de manera adversa a los cambios en el entorno, como demasiado sol, o temperaturas altas o bajas, así como algunos cosméticos o fármacos.
La piel sensible reacciona poniéndose roja, puede picar o arder, y a veces se puede confundir con desórdenes como el eczema o la rosácea.
Si piensas que tienes piel sensible, quizás debas consultar a un dermatólogo, quien puede determinar si tienes algún tipo de afección.
La piel sensible varía presentando desde sensibilidad leve a severa, pero con un buen cuidado se puede mantener a raya.
A continuación algunos consejos para cuidar la piel sensible:
Dos cosas muy importantes en tu rutina diaria de cuidado de la piel, son la limpieza y la humectación; las personas que tienen piel sensible deben utilizar productos que sean lo más puro posible. Es recomendable elegir productos que no tengan fragancia, incoloros y sin preservantes.
Limpia tu rostro dos veces al día con un limpiador suave y aplica un humectante a base de agua. Evita los humectantes oleosos o que contengan lanolina o aceite mineral, ya que pueden bloquear los poros y causar puntos negros. Un buen humectante es el que contiene bloqueador solar común, factor de 15 por lo menos.
Si usas maquillaje asegúrate de utilizar productos hipoalergénicos y no comedogénicos. Quizás debas evitar productos con base mineral, ya que pueden causar reacciones alérgicas.
Asegúrate siempre de remover el maquillaje cuando laves tu cara al final del día. Evita lavar tu rostro con agua muy fría o muy caliente, además de los baños demasiado calientes, ya que pueden secar demasiado la piel.
El hecho de que tu piel sea sensible no quiere decir que no debas exfoliarte. Utiliza un exfoliante suave una vez a la semana, para remover las células muertas y ayudar a que tu piel respire, manteniéndola saludable y fresca.

Temas de belleza.com