Ellas

Mirada de súper star


¿Sueñas con lucir una mirada de estrella, destacar el iris, jugar con las sombras para que se derritan tus hermosos ojos?
Dar color a los párpados es un arte. Sigue mis consejos para sacarles partido sin pasarte. Las herramientas adecuadas: aplicador para ojos que facilita el trabajo de la textura, el pincel de cerdas naturales es para aplicar las sombras y el dedo para difuminar.
La materia prima: sombra en polvo para las sombras mates y en crema para las nacaradas. Elije diferentes tonalidades, degradados, para superponer y jugar con los matices y los reflejos. No dudes en mezclar las texturas mate y las nacaradas, y atrévete con las nuevas sombras con reflejos. Los pigmentos mezclados con suaves destellos hacen de los ojos auténticas joyas.
Los colores: juega con la armonía o el contraste para dar brillo a la pupila. ¿Ojos azules? Elije marrón tierra, gris ahumado, rosa suave o verde kaki para el día. Por la noche, mejor el negro o el falso negro, el azul turquesa o eléctrico para un look más fashion.
¿Ojos verdes? Marrón cobrizo, dorado, violeta... tonos magnéticos. Evita los verdes vivos porque acabarán con el verde de tu iris.
Ahora, si tus ojos son marromes ¡todo es posible!: marrones claros, oscuros, kaki, bronce y azul oscuro para el párpado. Pasteles nacarados, malva, oro claro o perla para iluminar la mirada.

La técnica
Cubre la base del párpado con una sombra clara. Añade un color más oscuro en la zona externa del ojo, extendiéndolo hacia el exterior. Finaliza con un tono claro en el lagrimal. Para agrandar la mirada aplica una sombra blanca en el párpado superior y si lo que buscas es darle brillo, date un poco de polvo nacarado en el centro superior, justo tocando las pestañas. Si eres fan de la luz, opta por las sombras con brillo en crema. Aplícate unos toques de color suave sobre el párpado inferior y difumina con el dedo. No te excedas para no cargar demasiado el párpado, a menos que quieras un resultado metálico. Si, en cambio, prefieres un acabado en terciopelo, utiliza una sombra en polvo y juega con los degradados. Justo en las pestañas, como si fuera un delineador de ojos, date una pincelada de oscuro y encima, en el párpado móvil, aplícate un tono más suave y difumínalo con el pincel para sombras en mousse.