Ellas

Cuando el deseo se pierde

La primera etapa de una relación se espera nos aporte las mejores experiencias. Se supone sea ese tiempo de disfrute colmado de afectos, mucha diversión, pocas discusiones y obviamente, ¡buen sexo! ¿Se imaginan un escenario distinto? De eso habla para ELLAS la doctora Adriana Trillos

Sea un mito o una realidad, la pérdida de interés sexual sigue siendo uno de los temas de mayor preocupación en las parejas, incluso en las jóvenes de recien inicio. Descubrí cuándo se puede convertir realmente en una amenaza para tu relación nueva y cómo enfrentarla.
Por lo general, una pareja con poco tiempo de relación espera lo mejor de las primeras experiencias juntos, en todos los aspectos. Aceptación, afecto, mucha diversión, pocas discusiones y por supuesto, buen sexo. Ya que la mayoría de las personas determina la calidad del intercambio sexual por la cantidad, es común que se utilice la frecuencia de las relaciones como un criterio para medir cómo andan las cosas.
Al principio, la frecuencia de las relaciones sexuales suele ser bastante alta debido al ambiente de novedad que se vive en cada experiencia. Aún no hay acumulación de tensiones, por lo tanto también existe una mayor disposición a tolerar y resolver situaciones adversas con rapidez. En resumen, cuando la pareja está más relajada y enfocada en su bienestar, es más fácil sostener una vida sexual activa. Pero, ¿qué pasa cuando no es así? ¡Calma, afortunadamente la sexualidad no es un régimen!
A través de la historia, los seres humanos hemos sido moldeados en función de creencias y pensamientos alrededor del sexo. Es decir, con el tiempo hemos aprendido a funcionar en base a las ideas de cómo debe ser nuestra conducta sexual para tener una vida normal. Sin embargo, muchas veces nos apoyamos en criterios tan rígidos que terminamos agobiados, lo que provoca que todo el tiempo sintamos como si estuviéramos rindiendo un examen.
Antes de hacer conclusiones precipitadas sobre el estatus de la relación que apenas comienza y sufrir innecesariamente, tomá en cuenta los siguientes aspectos:
¿Cuánto tiempo se tomaron en tener el primer contacto sexual luego de conocerse? Se dice que las parejas que apresuran las cosas tienen más probabilidades de frustrarse cuando la frecuencia disminuye, pues se muestran ansiosas.
Sorpresa: ¡La frecuencia siempre disminuye! Lo que suele cambiar es el tiempo de transición entre un ritmo y otro, y depende del estilo de vida de cada pareja. A medida que ambos avanzan en la relación, la diversidad de espacios compartidos permite que el intercambio sexual sea más amplio y se traslade incluso al plano afectivo.
¿Trabajan demasiado? Ningún cuerpo es capaz de sostenerse por sí mismo si está cansado, mucho menos de tener relaciones sexuales. Cuando una pareja recupera una actividad regular en las otras áreas de su vida como el trabajo y la familia, puede llegar a experimentar una disminución del deseo sexual, especialmente si no establece los límites entre una cosa y otra.
¿Alguno de los dos ha sufrido depresión? El estado de ánimo está íntimamente ligado al interés en el sexo, por lo tanto siempre vale la pena explorar cómo nuestra historia emocional nos ha marcado y en qué áreas específicas de nuestra vida. Con mucha más razón si hay consumo de fármacos o si existe algún tipo de intervención quirúrgica.
¿Comparten el mismo techo? ¡Bienvenidos al mundo de la convivencia! Muchas personas se preguntan por qué durante el noviazgo la actividad sexual es muy buena, pero cambia radicalmente con el matrimonio. Esta es una de las razones. Vivir con la pareja implica una serie de compromisos y responsabilidades que son suficientes para desequilibrar a cualquiera. A eso agreguémosle todos los agentes externos que día a día nos aquejan. Como resultado, una bomba de tiempo que nos puede hacer perder el interés en el sexo y hasta en la pareja.

¿Qué podemos hacer?
Si ninguno de los aspectos anteriores aplican a tu relación, es probable que sean otros los factores que están influyendo en la falta de interés, como por ejemplo, las expectativas no cumplidas sobre el desempeño sexual, emociones no compartidas y falta de atracción física.
Si la relación te interesa, buscá ayuda profesional. Si no es así, lo que conviene en este punto es tomar lo mejor de la experiencia y seguir adelante, con la tranquilidad de que hiciste tu esfuerzo.

*La autora es psicóloga especialista en relaciones de pareja. Atiende en el consultorio psicológico El Roble, Colonial Los Robles IV Etapa nro. 87. Teléfono: 2270-5149.