Ellas

Pionera del pool ocho


Sayali Baca

Aunque no lo practica, se le puede considerar toda una reina del billar. Ha impulsado a muchos talentos de esta disciplina deportiva que a la larga han resultado grandes campeones.
Doña Claudia Montealegre de Dimiani es la propietaria de Pool Ocho, un centro deportivo pionero en el arte de jugar billar, una de las piezas claves en la formación de grandes talentos de este deporte a nivel nacional
Su mayor mérito radica en haber cambiado el concepto de que el billar es un juego sin trascendencia, logrando que sea reconocido como un deporte de categoría, a su vez, ayudó a romper los pensamientos machistas en torno de la práctica de este deporte dándole a la mujer la oportunidad de sobresalir al punto de poner a prueba sus destrezas y desafiar a cualquiera en una mesa “armada” con su taco.
Curiosamente Doña Claudia no sabe jugar billar, algo que no ha sido un obstáculo en su quehacer diario como administradora de Pool Ocho. Como todo proyecto emprendedor, sus inicios estuvieron marcados por el interés de querer hacer algo, con la limitante de tener poco, así que se aventuró a alquilar un local e iniciar de cero, con la visión de ser un día, una referencia en el billar.

Un centro de grandes campeones
Hoy, diez años después de haber decidido aventurarse en el negocio, Pool Ocho incluso ha sido sede de grandes torneos. Además en sus instalaciones se han formado grandes campeones que además de competir representando a su club en torneos nacionales han tenido la oportunidad de portar la camiseta nica en torneos panamericanos y mundialistas.
También ha tenido entre sus invitados a destacadas figuras del billar a nivel internacional como es el caso de Jeanet Lee. Todo ese esfuerzo dice doña Claudia ha sido con miras a darle categoría a este deporte.
Gracias a su empeño, el billar logra ganar interés en Nicaragua. Ahora Doña Claudia ha cruzado las fronteras con su equipo, apoyando a los jóvenes interesados en profesionalizarse en este arte. Su hija por ejemplo es uno de los prospectos que ha representado a Nicaragua en los torneos panamericanos, clasificando para un torneo mundialista en Alemania.
Ese logro la llena de orgullo, lo mismo que los avances del resto de jóvenes que ponen su alma en el juego para sacar la cara por su club “la mayoría me dice mamá” confiesa entre risas.
Su equipo también ha participado en torneos en Australia ocupando el tercer lugar, sólo superados por China Taiwán y China Taipei.
“Cada vez que ellos ganan, yo me siento feliz”, dice.
Voluntad y ánimo, no le faltan. Doña Claudia es una persona enérgica con un espíritu joven y emprendedor.
Entre sus planes está fundar una academia de billar para que los chavalos se preparen desde pequeños y clasifiquen en torneos internacionales.