Ellas

Mirada de impacto


El famoso “rimel” de pestañas es un producto utilizado desde siempre para alargar, redondear y perfeccionarlas.
Hoy día, este producto se utiliza también para proteger, tonificar y estimular el crecimiento de las pestañas.
La primera modalidad usada en la antigüedad era en forma de pastillas a base de una masa compacta con un ingrediente algo parecido al jabón, con añadido de aceites, ceras y otros pigmentos. Se aplicaba con ayuda de un pincel o pequeño cepillo, pero solía correrse o tener escasa duración.
Actualmente, esta fórmula ha sido desplazada por otras más modernas, cómodas, resistentes al agua e hipoalergénicas. La moderna cosmética utiliza el “rimel” en crema, con la función de colorear las pestañas y con una serie de ingredientes que permiten una mayor protección frente al agua, la humedad o el calor.
La aplicación es mucho más suave y uniforme, con un cepillo o lápiz especial que las hace uniformes, largas y espesas.
Unas pestañas atractivas deben tener volumen, con un capa protectora que las hidrata y fortalece. Esta zona ocular es muy sensible, por lo que es preciso usar productos de calidad, ecológicos y que no provoquen alergias.
En la actualidad, dermatólogos y esteticistas aconsejan el uso de máscaras a base de compuestos delicados. En especial, sedas, jojobas, ceras verdes y pigmentos de silicio y polímero.
Su aplicación sobre las pestañas es todo un arte, con colores variados, aunque los más elegantes y “glamorosos” siguen siendo el negro y el marrón.
Pestañas postizas
Si las pestañas son muy frágiles, aparecen diseminadas o cortas, se puede recurrir a las llamadas postizas.
Es decir, unas pestañas artificiales, compuestas de estos productos suaves y adecuados, que se insertan sobre las originales y otorgan volumen y una forma perfecta.
Es imprescindible también un tratamiento posterior. Es decir, un correcto desmaquillante que limpie a la perfección las pestañas, y la aplicación de un bálsamo o crema calmante e hidratante.
Nunca se debe dormir con la máscara aplicada sobre la zona. La belleza de los ojos es bien visible, de enorme atractivo, pero su cuidado también ha de ser muy esmerado y vigilado.
Fuente: EFE