Ellas

La sencillez: una virtud que abre puertas


La mujer que ve los pequeños detalles como algo inmenso y maravilloso significa que es capaz de visualizar más allá de lo que está frente a sus ojos. El don de la sencillez se forja con el pasar de los años y las lecciones de la vida.
Es fácil volverse una persona grosera, llena de ínfulas y con aires de grandeza, pero no así ser sencilla, siendo este último lo más fácil de sobrellevar en todo ambiente, por la carga de energías positivas que deposita en la seguridad como ser humano.
“Una persona sencilla no se mide por la apariencia física, sino por los valores que lleva dentro de su personalidad y que sólo salen a flote cuando se entabla una conversación o se saca una sonrisa”, resaltó la Doctora Josefina Murillo, Psicóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.
Según la Doctora Murillo, la palabra sencillez se ha desvirtuado, al referirse a una persona sencilla cuando ésta no tiene recursos económicos y no viste al ritmo de la moda. Lo cierto es que la pueden tener ricos y pobres, sin distinción.
La sencillez surge de manera innata, pero también se puede aprender, según el interés de cada persona, al pensar en qué tan humanas queremos ser consigo mismas, con los hijos, familia y amigos; porque la sencillez no es más que una esencia rica y verdadera de la humildad, que fluye de nuestro interior, sin miedo, prejuicio, envidia, altivez, impresiones, grosería, materialismo, etc., especificó la especialista.
El toque de sencillez a través de la humildad le puede llevar a usted y los suyos a un futuro lleno de éxito, con propósitos firmes, refirió la doctora. “Una persona con este don supera cualquier deseo desmedido por sobresalir ante los demás, ser distinguido y admirado sólo por su apariencia física”, reitera la experta.
Quienes consideran importante ser sencillos, lo reflejan viendo más allá de las cosas materiales que le rodean y eso lo asimilan como algo secundario.
Por ejemplo, una persona que ha alcanzado la fama, se vuelve arrogante, altiva y grosera, es porque dentro de aquella posible personalidad sencilla que tenía antes de ser estrella nunca adquirió dentro de su yo interno la verdadera humildad, añadió.
“Con humildad y sencillez todo se puede lograr”. ¿Cómo? midiendo todo lo que se habla, creando buena comunicación; reconocer lo bueno y lindo de la gente, brindar una sonrisa sincera y por supuesto, ver siempre los valores más de cerca, dejando a un lado el materialismo, expresó.
La mujer que tiene la condición sencilla puede pasar inadvertida a la primera impresión, pero reconocida a la segunda, por su intelecto, seguridad, personalidad, que sin duda, la vuelven más atractiva y confiable. Por eso no es recomendable ni saludable que una mujer se encargue de alabarse y exaltarse de cuánto ha hecho con su vida, porque en vez de conseguir algo lo pierde, refirió.
Para lograr sencillez debemos partir de algunos puntos que se pueden meditar, como reflexionar sobre qué tan sencilla soy o quiero ser, para lograr metas a pasos firmes.

* No debemos centrar nuestra vida en querer impresionar a los demás, por estar a la última moda ya sea en ropa, carro, casa, viajes, electrónica, etc., porque una postura de persona ostentosa nos lleva a la altivez, como parte de uno de los efectos.
* La sencillez es tener lo que se necesita, pero sin caprichos superficiales, sino con esfuerzo.
* La persona sencilla sabe en qué momento hablar, la mesura de sus palabras es su mayor virtud y evita acaparar las conversaciones para no ser el centro de atención.
* La mujer con sencillez, espera que le pidan su opinión antes de hablar, nunca se aprovecha de los momentos para hacerse resaltar.
* Evita hablar en todo momento de sus logros, aciertos y reconocimientos alcanzados.
* Posiblemente, la manifestación más clara de la sencillez se encuentra en el aspecto exterior de la persona.
* La sencillez es cortesía y la altivez es grosería.
* Todas debemos luchar por superarnos, tener una forma de vida más digna, avanzar profesionalmente, pero siempre con sencillez.

Créditos
Josefina Murillo, Psicóloga. Tel: 22762142.