Ellas

Ojo con la dependencia emocional

Cuántas veces en el camino de la vida nos hemos encontrado con seres que en nombre del afecto nos han hecho víctimas de sus emociones, acechando nuestra privacidad, al punto de convertirse en nuestros fiscales y clones

María Teresa Pérez

Éste es un problema que los especialistas llaman “dependencia emocional”. “Es un patrón de necesidades emocionales insatisfechas desde la niñez, y que se busca satisfacer a través de varias formas, algunas socialmente aceptadas, pero que inciden en las relaciones interpersonales, ya sea con la pareja o con los hijos o padres”, menciona la psicóloga Roxana H. Gutiérrez Arana, de la Universidad Americana.
En este tipo de circunstancias la persona que sufre de esta dependencia, el amor y dedicación se entiende como “apego”, enganche, sumisión, admiración a la otra persona y no como un intercambio recíproco de afecto, continúa Gutiérrez.
En muchos casos se muestra cuando se hacen regalos o favores que no le piden, preocupándose y estando pendientes de los demás en exceso. En los adolescentes se puede observar el afán de buscar estar en el grupo “popular”, tienden a efectuar todo lo que el grupo o los amigos le demanden, incluso cosas que van en contra de sus propios valores.

Hacia quienes se dirige la dependencia
Las personas en quien se fijan los sentimientos de apego excedido son la pareja, hijos, padres o los sustitutos, es decir, cuando hay ausencia del padre, se buscan relaciones con personas mayores, indica la especialista Gutiérrez.
Otro factor importante que puede incidir en estos comportamientoses la violencia doméstica. Particularmente las mujeres se aferran a un esposo “maltratador”, poniendo como escudo el bienestar de sus hijos. Otra alerta son las drogas, alcohol o tabaco. Cualquier adicción es una forma de mostrar la dependencia emocional, al igual que el exceso de comida, las compras compulsivas, entre otras.
Cómo se manifiesta
La extrema necesidad de saber del otro y llevar el control absoluto vuelve asfixiante la relación. En la mayoría de los casos ésta se manifiests con llamadas constantes, vigilando e investigando sobre el comportamiento del otro.
Estas personas ocupan un lugar subordinado en la relación, debido a la pobre autoestima con la que cuentan, incluso llegan a elegir parejas narcisistas y explotadoras, por lo cual se ven sumergidas en la sumisión.

Cuando sube de tono
Cuando el problema se ve agudizado, la persona dependiente suele caer en un estado de profunda depresión cuando la relación se rompe. La ansiedad se agudiza cuando la relación está en crisis y cuando hay peligro de pérdida pueden abusar de sustancias, además se vuelven obsesivos – compulsivos.
Según la especialista, las personas dependientes emocionales, desde niños aprenden que la sumisión es una estrategia para evitar el abandono, y el rechazo es su forma de obtener protección.

Cómo superarlo
Gutiérrez propone que se debe tomar conciencia del problema que se está sufriendo. En seguida debe buscar ayuda profesional, “cuando está afectando su felicidad y las relaciones interpersonales”.