Ellas

Mechas capilares

La decoloración del cabello, una estética cada vez más en auge. La piel y el color de los ojos, claves de esta moda “unisex”

EFE

La decoloración del cabello, los llamados tintes o mechas, constituyen actualmente un arte estético cada día más en vanguardia y destinado tanto a hombres como mujeres. Los reflejos de color y luces, en tonos muy variados y atrevidos, son la base más importante de la peluquería y una moda “unisex” que hace furor.
Son escasas las personas que no acceden en algún periodo de su vida a teñirse el cabello y ofrecer un nuevo “look”, una personalidad diferente y moderna. Las últimas técnicas utilizan productos poco agresivos y nutrientes para el cabello, siempre que se realicen por un especialista profesional o contengan una composición química adecuada.
Ahora, el cambio de color es una de las costumbres más arraigadas. El tono de la piel y el color de los ojos son claves para elegir el tipo de tinte o mechas más convenientes.
Así, para las pieles y ojos claros se recomiendan los rubios dorados y tonalidades tierra, en ocasiones combinados con marrones, canelas y caobas más oscuros. Las llamadas mechas contrastadas están muy de moda en esta temporada, son de larga duración y ofrecen un aspecto juvenil y moderno.
Los rubios cenizas se adaptan perfectamente a las pieles algo más tostadas y cobrizas, con un cierto toque de reflejos rojos, malvas y hasta morados más fuertes, para personalidades más rompedoras y atrevidas.

Mechas cálidas para gente joven
Las mechas cálidas, es decir aquellas en tonos crudos, pasteles y dorados, son recomendables para las adolescentes y gente joven, en especial para cabellos largos, donde la mecha suele resultar más lucida.
En función de los gustos y personalidad, el estilista optará por el volumen y cantidad de la decoloración. Normalmente, se emplean mayor cantidad y tonos más suaves en cabellos largos, mientras la cantidad es menor y su tonalidad más intensa en el caso de melenas y cabellos cortos. Tanto en hombres como en mujeres, la variedad de aplicación puede ser enorme y muy artística.
Aplicar tintes y mechas capilares es todo un arte dentro de la estética. Los especialistas seccionan el cabello siempre en seco para visualizar perfectamente la zona a tratar. Si son reflejos de baja intensidad se aplican con pincel, habituales en gente joven que demanda un aspecto más natural.
Las mechas decoloradas propiamente dichas se inician con papel plata o de aluminio, primero en la parte de atrás, y luego en el resto de la cabeza. En función de los tonos escogidos, la imagen puede ser bastante elegante o sofisticada.

Finalizado el tiempo de acción de las platas, en cuyos tramos el especialista va aplicando el color, que suele ser de 20 a 30 minutos, se retiran los aluminios y se procede a un perfecto lavado.
Es aconsejable aplicar también una buena mascarilla o acondicionador que hidrate y nutra profundamente las capas del cuero cabelludo, dado que los tintes suelen resecarlas. No obstante, los productos utilizados hoy día son de una composición química muy natural, con ingredientes vegetales y aceites esenciales, cada vez más alejados de los fuertes amoniacos o tintes de antaño.