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¡Cuida tu cuello!

Tu cuello puede revelar signos de tu edad, y es por ello que a la hora de mimar tu piel, tu rostro, tus manos y demás partes de tu cuerpo, es justo y necesario incluir en esa rutina de rigor a tu cuello

Eternamente olvidado, el cuello requiere los mismos cuidados que el rostro. Su fragilidad obliga a echar mano de la cosmética de vanguardia, de la medicina estética y de ejercicios de tonificación para combatir las arrugas y recobrar la firmeza.

Un cuello elegante
El cuello está casi desprovisto de soporte óseo y de fibras de colágeno que garanticen su elasticidad, además, tan sólo cuenta con tres músculos para sostenerlo, características que dificultan su juventud.
Lo que debes saber
No olvides que un cuello estilizado y bonito es sinónimo de belleza y elegancia. Por eso, además de limpiar, exfoliar e hidratar, es impredecible tonificar sus músculos para retrasar lo más posible el envejecimiento.
Del mismo modo, la medicina estética recomienda a partir de los 35 años, prevenir y tratar la deshidratación, la flacidez y los primeros signos de fotoenvejecimiento con “peelings” e hidratación intensiva.
La extrema delgadez de las tres capas que conforman su piel, la escasez de grasa en su filme hidrolipídico y la presencia de menos melanocitos explican el envejecimiento precoz del cuello.

Signos de envejecimiento
Algunas señales de pérdida de tersura y luminosidad se producen a partir de los 30-35 años por el deterioro y la disminución de las fibras de colágeno y elastina en la capa dérmica.
El desarrollo de arrugas se nota a través de la pérdida de elasticidad y de hidratación, lo cual explica el porqué de las arrugas transversales, que son las primeras en aparecer.

Fuente: www.univision.com