Ellas

Una mujer sensible

Como profesional Yariela D’Jani Sequeira López tiene claro su objetivo: crecer. De hecho, ya ha recorrido bastante camino para alcanzar su meta, pues además de una licenciatura en Psicología cuenta con una maestría en Administración de Empresas, un Diplomado en Psicología Forense y un Postgrado en Administración de Empresas

Edith Pineda

Los conocimientos que Yariela ha adquirido, según dice, no sólo los invierte para beneficio personal, sino que ha buscado la manera de compartirlos. Es por eso que se desempeña como docente en la Universidad Central de Nicaragua.
Paralelo atiende a niños de escasos recursos de las Aldeas SOS. Cuenta que lejos de ser una obligación atender a los niños que allí habitan le llena de muchas satisfacciones. Sus responsabilidades no terminan allí, pues esta joven capitalina de tan sólo 26 años de edad trabaja como directora académica de Ceprovem y además brinda consultas privadas.
¿Y la vida? Pues aún con todas esas responsabilidades, Yariela asegura tener tiempo para reunirse con amistades, disfrutar de una buena película, compartir con la familia y bailar. Por supuesto que todo lo hace en menor medida, pero se siente satisfecha porque día a día se prepara para “terminar de especializarme en mi carrera”.
Dice que su mayor aspiración profesional es “graduarme en un futuro cercano de doctora en Psicología, apoyar proyectos comunitarios y contar con mi propio consultorio”.
Relata que su nacimiento a la vida profesional no fue nada fácil, sobre todo porque “los psicólogos todavía no gozan de buenas oportunidades de empleo. Es por eso que siempre me he voluntariado, tanto en el hospital psiquiátrico como en varios centros de protección para niños, porque aunque no encuentre buenas ofertas yo quiero apoyar y ayudar con mi servicio a quienes pueda”, sostiene.
Yariela se presenta como una persona seria, de mente abierta, responsable y creativa. Para sentirse completa Yariela siente que le falta crecer profesionalmente y “seguir apoyando a mayor escala a quienes pueda, viajar y un día no tan lejano formar mi propia familia”, concluye.

Créditos:
Peinado y Maquillaje: Imara Guillén. Salón Capriccio.