Ellas

Sin salir de la oficina

Los ejercicios de relajación puede complementarlos con ejercicios de respiración, inhalando aire por la nariz y exhalándolo por la boca, repitiéndolo cinco o seis veces

Está más que comprobado que quien llega al trabajo después de realizar un ejercicio o un deporte, iniciará sus labores más relajado y con más energía, estará menos tenso durante el día y podrá desempeñarse de manera más eficiente.
Sin embargo, no siempre hay el tiempo necesario o las ganas para ejercitarse físicamente. Pero quien pasa mucho tiempo frente a una computadora o rodeado de papeles en la oficina puede padecer tensión o dolores musculares en el cuello, los hombros o la espalda.
Una manera de relajar los músculos cuando hay mucha tensión, es, precisamente, aumentar esta tensión, particularmente en donde se siente algún dolor o molestia, pero se puede hacer en todo el cuerpo. Se recomienda comenzar con poca tensión e incrementarla paulatinamente hasta llegar al máximo posible para después aflojar el cuerpo; realícelo tres o cuatro veces y esto lo ayudará a sentirse mejor, incluso también se puede usar para buscar una mejor concentración en el trabajo.
Este ejercicio de relajación se puede complementar con ejercicios de respiración, inhalando aire por la nariz y exhalándolo por la boca, repitiéndolo cinco o seis veces.
Estiramiento
Otro ejercicio que se puede realizar sin abandonar la oficina es el estiramiento, para lo cual, de pie o en un asiento, se deben estirar hacia arriba los brazos de manera intercalada, como intentando alcanzar el techo. Si el ejercicio se hace de pie puede combinar con movimientos en la punta de los pies, los cuales deben intercalarse al igual que los brazos.
Para aliviar la tensión del cuello no hay como entrecruzar los dedos de ambas manos, ponerlas detrás de la nuca y empujar el cuello hacia atrás haciendo un poco de tensión durante diez segundos, repitiéndolo unas cinco o seis veces.
Un ejercicio más que lo ayudará a hacer menos pesada la jornada laboral es el de estirar los brazos hacia los lados con las palmas de las manos hacia arriba, y después realizar movimientos circulares, algunas veces hacia delante y otras veces hacia atrás.
Otro consejo que se da para estos casos, es el estirar los brazos hacia el frente, con las palmas de las manos hacia abajo. A continuación flexione las muñecas con las palmas de las manos hacia atrás lo más que pueda, haga lo mismo ahora hacia abajo; después separe los dedos lo más que pueda por diez segundos, luego ciérrelos en puño para después aflojar, repitiéndose el ejercicio por varias ocasiones.
Cuando haya mucha tensión en el cuello recargue la cabeza hacia atrás viendo hacia el techo, manteniéndola así varios segundos; después incline la cabeza hasta tocar el pecho con su barbilla, repítalo varias veces.
Tomado de Mediweb.com