Ellas

Un as de los negocios

Su calidad como empresario apuesta positivamente a la inversión nicaragüense como una fuente de empleo y promoción del turismo.

Su conversación es afable y en todo momento el color verde de sus ojos se ilumina al hablar de sus negocios, los cuales hasta hoy considera su mayor satisfacción profesional.
Edmundo Tefel es un exitoso empresario que lucha constantemente por la promoción del turismo nicaragüense, en vista de ello hace poco más de cinco años fundó junto a otro socio una cadena de restaurantes, entre ellos Marea Alta y Rock & Grill. “Todo surgió por la ausencia de este tipo de negocios, los extranjeros se identifican con las playas y los mariscos de Nicaragua, además, aquí es el mejor lugar para invertir”, apunta.
Estos restaurantes significan uno de sus mayores orgullos profesionales y no duda en que en unos 20 años llegue a tener nuevos negocios como bienes raíces y más restaurantes en los centros comerciales, pues se considera un hombre muy ambicioso.
Asegura que otra de sus satisfacciones es que a través de los restaurantes ha empleado a 120 cabezas de familias, trata de mantener una relación amena y así ayudarlos en lo que más puede, comenta.
Otro de sus negocios es una compañía que se encarga de exportar metales preciosos a Estados Unidos.

Sus dos luceros
Tefel menciona que lo más importante de su vida son sus dos hijas Nicole y Michelle, claramente sus dos luceros. Se considera un hombre feliz, pues siempre ha contado con el apoyo de sus padres y su esposa, con quien lleva casado nueve años. De esta manera recapitula que el éxito como empresario lo sabe complementar con su papel como padre de familia, pues argumenta que “para todo hay tiempo”.
Edmundo es un apasionado filatelista y cuenta con una colección de estampillas desde que tiene seis años. Pero el asunto no acaba allí, nuestro entrevistado también se inclina por la numismática (colección de monedas).
Con 35 años, Edmundo se considera satisfecho de todo lo obtenido hasta hoy, renunció a su carrera como abogado para entregarse a sus negocios, y de ninguna manera se arrepiente, pues asegura que lo volvería a repetir si tuviera la oportunidad, pero con antelación.