Ellas

“Trabajaré para mi patria”

En confianza nos cuenta la ocasión cuando se involucró como modelo en un desfile a beneficio de una causa altruista

María Teresa Pérez

Una sonrisa permanente es el principal atributo de su carisma; en su vida momentos tristes le han acompañado, pero asegura que a su vez éstos se han convertido en fortalezas gracias a su filosofía de vida: “Que no te atormente el pasado, ni te perturbe el futuro, pues se tiene que vivir el presente”, expresa.
Carlos Miguel Alemán Cardenal estudió dos años en la academia militar Valley Forge, en Estados Unidos. “Fue una experiencia inolvidable, porque así te das cuenta de qué estás hecho, te volvés más fuerte; fue una de esas situaciones que odiás en el momento pero que después extrañás”, dice.
Este año finalizará su carrera en Administración y Finanzas en la Universidad Americana (UAM) y entre sus planes contempla estudiar una maestría en Administración de Empresas.
En todo momento tiene un hecho bien claro: trabajar a beneficio de su país, y comenta que, “en el futuro me veo trabajando para mi patria, no se me ocurre hacerlo fuera”.
En los negocios
Carlos Miguel comparte su tiempo como supervisor de los negocios familiares que consisten en una tradición en caficultura, ganadería y agricultura; precisamente a manera profesional desea convertir este negocio en una empresa con un rostro más profesional del que ya tiene.
Y es que crear su propio negocio no es su principal objetivo, pues asegura que es más difícil mantener un legado, sin embargo, el valor sentimental va por encima de cualquier cosa, aunque no descarta montar un negocio en bienes raíces.
Aunque su familia ha estado muy inmersa en la política, no son éstas sus aspiraciones, “no es lo que quiero, quisiera apoyar a mi país desde otra perspectiva”, dice.
Y en la empresa del amor este chico de 22 años está vacante y en espera de la chica que le robe el corazón, dice sonriendo. Su tiempo libre lo disfruta junto a sus hermanos menores y sobrinos, “me gusta ser el tío joven”, asegura.