Ellas

Rostro del deporte

Su jovial apariencia se complementa con su personalidad amistosa, lo cual le ha valido para consolidarse como un profesional del deporte

María Teresa Pérez

Omar Pereira se desempeña como Coordinador de Deportes en la Universidad Americana (UAM) y, según dice, su vida ha estado muy ligada a la actividad deportiva.
Su labor consiste en promover el deporte dentro y fuera de la UAM, dándoles continuidad a los atletas más destacados de los diferentes colegios de secundaria, para que una vez que egresen de sus centros de estudio puedan ingresar al programa de becas deportivas que ofrece la universidad.
“Lo más apasionante de mi trabajo ha sido aprender de cada uno de los atletas y poder transmitir mis conocimientos, sobre todo cuando sabés que estás ayudando a personas a salir adelante para ser excelentes profesionales y que puedan enfrentar las diferentes situaciones en su vida”, cuenta.
Sin embargo, asegura que el reto no ha sido fácil, pues le ha tocado cambiar el concepto que algunas personas tienen sobre los atletas, especialmente cuando consideran que practicar algún deporte es sinónimo de vagancia, pero eso ha cambiado, porque ha quedado demostrado que dentro de los deportistas han surgido excelentes profesionales.
Otra de sus enseñanzas ha sido demostrarles a los atletas que “no se puede vivir del deporte, sino de una profesión”, asegura.
Fue la constancia, disciplina y excelencia las que ubicaron a Omar como entrenador del equipo de baloncesto femenino de la UAM en 1997; la escala continuó en 2001 como asistente del entonces Coordinador de Deportes y cuando se presentó la oportunidad para ocupar el puesto, las autoridades de la UAM no dudaron en cedérselo.

Trabajo duro y mucha disciplina
“Mí filosofía es que se debe trabajar duro y con mucha disciplina, la vida te da muchas oportunidades, pero es uno quien decide cuál tomar y no culpar a la vida de tus fracasos”, expresa.
A corto plazo este hombre del deporte desea seguir afianzando el liderazgo del área donde se desempeña, así como consolidar un hogar; se visualiza como padre de familia, siendo ésta una de sus más importantes metas.
El chico de 34 años asegura que no cambiaría ningún episodio de su vida aunque tuviera la oportunidad de hacerlo, pues considera que de todos ha aprendido y todavía falta mucho camino que recorrer.