Ellas

Límites para tomar en cuenta

¿Se puede ser sexy en el trabajo? En el lugar de trabajo, está bien ser una persona dinámica y sexy. Sin embargo, llevar el sexo a la oficina es algo muy, muy diferente. ¿Cuáles son los límites?

No es para nada apropiado el lucir muy sexy en el trabajo bajo ninguna circunstancia. Incluso con la mayor conciencia sobre el tema, es muy fácil encontrar acoso sexual en la empresa o institución donde te desempeñas. No querrás ser el objeto del acoso sexual, y no querrás tampoco ser quien lo incite.
Seguramente debes estar pensando que no hay forma en que uno lo incite. Podrías pensar que eso es como decir que una mujer "lo pidió" por la manera en que vestía. Pero la verdad es que el lugar de trabajo es otro mundo.
Necesitas mantener tus señales sexys limitadas a aquellas que implican confianza en uno mismo, y no sexo. Las características sexys aceptables en el trabajo incluyen cualquiera de todas las siguientes:

* La habilidad para hacer que la gente escuche.
* Ser una persona confiable.
* Ser determinado y dinámico.
* Ser desinhibido.
* No ser influenciable por la opinión de terceros.
* La habilidad para evaluar las oportunidades.
* La habilidad para cambiar una situación negativa en una positiva.
* Ser inteligente.
* Tener carisma.
* Ser un líder.

Sexy o no: mejor no
Para asegurarte de que no seas considerada inapropiadamente sexy en el trabajo, ten en mente estas cosas:

* No hagas gestos físicos sexys, como lamerte los labios o mirar fijamente a los ojos de alguien.
* Evita tocar o abrazar a la gente en el trabajo.
* No te vistas sugestivamente. Mantén una apariencia profesional.

Evita los problemas en el trabajo al disminuir tu atractivo sexual si es necesario. Recuerda, existe un tiempo y un lugar para todo.

FUENTE: enplenitud.com