Ellas

Con vocación de servicio

Su personalidad amable y su pasión por el trabajo la hacen merecedora de ocupar un importante cargo en una de las líneas aéreas más fuertes del continente

Edith Pineda

Anna Celina Montenegro, una exitosa mujer que tiene el especial don de transmitir confianza aun cuando se le conoce por primera vez. Desde hace dos años es la Gerente General para Nicaragua de Copa Airlines, cargo que logró a base de disciplina y constante preparación.
“Mi inicio en líneas aéreas fue hace 16 años, en una compañía que me permitió desarrollarme en las diferentes áreas, tales como servicio en counter, finanzas y ventas. En todos estos años he solidificado mis conocimientos mediante una preparación constante”, relata.
Cuenta que siempre soñó trabajar en el mundo de las líneas aéreas, y a los 24 años tuvo la oportunidad, la cual no desaprovechó en lo más mínimo, ya que todo su sacrificio y entrega la llevó hasta el cargo que hoy desempeña.
De su trabajo dice disfrutar “el poder interactuar con diferentes personas, ya que esto me permite seguir desarrollándome para poder servir mejor tanto a mi equipo como a nuestro público”.

Un enlace aéreo
Anna es el enlace entre casa matriz y Copa Airlines Managua, “siendo mi papel primordial dar apoyo a mis compañeros, para que juntos logremos llegar a las metas”.
Al respecto, nos comentó sobre sus metas personales, tales como “mejorar mis habilidades técnicas y profesionales, adquiriendo nuevos conocimientos que me ayudarán a ser una mejor líder”.
Como ser humano se define como una “persona sensible a las necesidades de los demás que escucha para poder ayudar”.

Fuera de lo laboral
Anna Celina Montenegro Briones es originaria de la norteña ciudad de Estelí. El tiempo libre lo invierte en compartir con su familia. “Soy muy hogareña y el poco tiempo que tengo se lo dedico a ellos”.
Comparte que “lo que más extraño es a mis padres, ya que la vida laboral no me permite verlos tan frecuentemente como quisiera”. Asegura ser una persona positiva y optimista “que trata de brindar siempre una solución”. ¿Defectos? “Son muchos: soy muy impaciente, a veces quiero que las cosas se den en mi tiempo, y no es así, es en el tiempo del Señor en que se darán”, admite.
A su vida siente que le falta “llegar a ser ante los ojos de Dios una persona que sigue sus enseñanzas. De esta forma lograré ser cada día mejor”.