Ellas

Con el son marimbero en las venas

Después del primer intento con la producción del disco “Maderas que cantan: coyote, ñámbar y granadillo”, para este año que empieza sus metas son seguir afianzando éxitos, pero acompañado de su grupo Tamuga

María Teresa Pérez

Nació en cuna de artistas y su camino no lo desliga de este ambiente. Su esencia no radica en el canto, se expone en el máximo símbolo del arte nicaragüense: las marimbas. Es así que el año que acaba de terminar le dejó un regalo particular, nada menos que un álbum completo con éxitos recurrentes de nuestra patria y Latinoamérica.
Carlos Luis Mejía Rodríguez es un joven de escasa conversación al primer contacto, pero al entrar en confianza es un incontenible conversador que no duda en compartir sus experiencias y brindar su amistad incondicional.
Más allá de la música, el artista de 21 años encuentra su pasión en las cámaras, vídeos y fotografías. “Me fascina tanto que por ello estudio Comunicación Social, porque de esta manera encuentro una forma de aprender un poco en todas las áreas”. Se confiesa atraído también por la prensa escrita, aunque aún no decide si se dedicará al periodismo.
Por proceder de una familia de artistas, Carlos Luis asume tener un compromiso particular, “ahora con más conciencia creo que tengo la responsabilidad de ser un buen artista, he visto esos ejemplos, y es como un arma con la que se puede luchar y hacer algo bueno por Nicaragua desde donde estamos”, enfatiza.

Próximos proyectos
Después del primer intento con la producción del disco “Maderas que cantan: coyote, ñámbar y granadillo”, para este año que empieza sus metas son seguir afianzando éxitos, pero acompañado de su grupo Tamuga, grupo de rock acústico del que forma parte desde hace cinco años. “Especialmente queremos seguir montando canciones y hacer homenajes a cantantes nicaragüenses”, finalizó.