Ellas

El perfume habla de ti

La gente siempre ha estado fascinada por las fragancias, ya que su uso revela la personalidad y las intenciones de quien lo lleva

Cada día es más extenso el número de perfumes en el mercado, lo que vuelve más compleja la labor de encontrar la fragancia adecuada que vaya con la personalidad y con las actividades que se desempeñan. La mujer con una vida laboral muy ajetreada no puede usar el mismo perfume que una ama de casa.
Uno de los factores esenciales para seleccionar el perfume adecuado tiene que ver con el color de la persona. “Las rubias, por lo general, pueden usar las esencias frutales y las pelirrojas las del bosque”, aclara la editora y experta en cosmetología Cristina Guzmán.
Las morenas, que tienen pieles más grasas, retienen más el aroma de su perfume, lo que hace que perdure por más tiempo. Las pieles claras, en cambio, tienden a ser más secas y por ello no retienen la fragancia por largo tiempo. La aplicación del perfume debe ser más frecuente para ellas.
El perfume es tan importante como un buen vestido y un buen maquillaje. Por lo que usar el que se adecue a la piel, la hora, la ocasión, la edad y el clima es extremadamente significativo para la imagen de cualquier persona.
El perfume como lenguaje
Un aroma puede ser el arma con que cautivar a un hombre, una manera de sentirse a gusto y fresca con una misma; en fin, es una forma de hablar de ti a los demás. Para lograr mejores resultados a la hora de la decisión final se debe tener en cuenta que la mejor manera para hablar de ti es hacerlo con un aroma que te retrate tal y como eres. “El perfume es un lenguaje, ya que con él estás transmitiendo algo”, afirma Guzmán.
Cuando decidimos comprar un perfume y vamos a la perfumería, en ese momento influyen muchas variables. Según Michael Gebrael --formador técnico comercial de perfumes en L´Oreal París--: “No son los gustos los que deciden qué perfume comprar, la elección dependerá de la asociación de olores con experiencias pasadas”. ¿Quién no recuerda algún olor característico de su infancia? Quizás no recordemos, dónde, cuándo o qué; pero si volvemos a oler un olor antiguo que estuvo ligado con un aspecto positivo, enseguida se lo identifica y te ayudará a seleccionar un perfume dentro de una extensa gama.
A la hora de escoger, debes considerar también aspectos como las mezclas aromáticas: pueden haber perfumes que choquen con el aroma que desprenden una crema corporal, el desodorante, una crema facial. Estos componentes pueden llegar a “ahogar” el aroma propio de un buen perfume e incluso hacerlo nefasto. Aunque hay quienes se hacen fieles por completo a un perfume como símbolo de elegancia y distinción, lo mejor es arriesgarse de vez en cuando a probar otras fragancias que quizás vayan más contigo.
Es recomendable no abusar de la dosis. Recuerda que el aroma debe ir contigo, y eso no significa precisamente que deba quedarse e impregnar la habitación en la que estás.
Debes considerar también la posibilidad de usar sucedáneos del perfume, si es que éste no acaba de agradarte. Muchas marcas --especialmente las más conocidas-- han creado productos con aromas iguales al del perfume, tales como el gel de baño, los polvos de talco, los desodorantes y las cremas hidratantes aromatizadas. El olfato es el sentido más desarrollado y más delicado, lo que hace que un buen perfume no pueda faltar en el baño de una mujer.
Fuente: www.el-nacional.com