Ellas

El mejor secreto


Fui a cenar con Isabel, una amiga periodista a quien no veía hace tiempo. Durante la cena hablamos de hombres, moda, trabajo y cuando llegamos al tema de las metas, me dijo: “te voy a revelar el verdadero secreto para realizar cualquier sueño. Te vas a acordar de mí por el resto de tu vida”. A lo que respondí: “¿Acaso me vas a hablar de la ley de la atracción?”.
Y me explicó: “Se relaciona con esta ley, pero va mucho más allá porque es una práctica que tiene que ver con sexo”. Lo que Isabel reveló me impactó de tal forma que ahora quiero compartirlo contigo.
Antes de explicártelo, repasemos el principio de la ley de la atracción, la cual establece que aquello en lo que concentres tus pensamientos, atraerás a tu vida, sea bueno o malo. Sin embargo, hay quienes aseguran que por mucho positivismo que le pongan a sus pensamientos, no logran nada. Esto se debe a que el pensamiento positivo tiene que estar acompañado de emociones y sentimientos positivos. Tus emociones son realmente las que determinan eso que atraes hacia ti. Es decir, si repites como cotorra: “Quiero dinero… quiero dinero”, pero internamente experimentas emociones de: “soy pobre… soy pobre”, así nunca llegará la abundancia a tu vida. Por eso es indispensable emitir emociones positivas cuando pienses y visualices lo que quieres alcanzar.
Entonces, teniendo esto en cuenta, te comento lo que Isabel me preguntó antes de revelar el gran secreto: “¿Cuál es el momento en el que un ser humano experimenta la emoción más positiva, plena y placentera?”. Obviamente dije: “¡cuando hacemos el amor!”. Y ella confirmó: “¡Exactamente! En ese momento no existen miedos, inseguridades o negativismo, ¡sólo éxtasis! Por eso, es el instante perfecto para visualizar eso que tanto anhelas. Esta declaración me dejó boquiabierta. Pensé: “Hace mucho sentido, pues lo que nos impide conseguir lo que deseamos son nuestras dudas y temores”.
Tal vez piensas que no es posible imaginar tus sueños mientras alcanzas el clímax. Pero según Isabel, tienes que tratarlo para darte cuenta que sí se puede porque en el momento del orgasmo, el sexo deja de ser físico y trasciende al plano espiritual donde experimentamos felicidad absoluta.
Esta revelación Isabel la aprendió de la filosofía oriental Tao que establece la comunicación entre cielo y tierra, por eso en la lengua china Tao significa “abrir camino” y “facilitar el paso”. Puedes contemplar la experiencia del orgasmo --sola o acompañada-- como una divertida herramienta para lograr tus sueños.

María Marín es motivadora internacional, figura radial y autora de Mujer sin límite. Para más consejos visite: www.MariaMarin.com