Ellas

Un brasilero con corazón pinolero

Con el espíritu emprendedor que lo caracteriza, está decidido a formar su propio negocio. Actualmente se desempeña de forma exitosa como gerente financiero de la empresa de instalaciones eléctricas llamada Rumen

Tania Trejos

Con 25 años de edad ya es gerente financiero de una empresa; le gusta el basketball, aunque por falta de tiempo no lo practica. Nació en Brasil, pero radica en Nicaragua desde hace muchos años y cuenta que posee ambas nacionalidades. En la primera impresión se nota que es un poco tímido, pero a medida que conoce a la persona puede ser un gran conversador.
Para Fletcher Gurdián ir a la playa es su mayor hobbie, según él, estar frente a esa creación de la naturaleza le brinda mucho bienestar y se olvida de los problemas cotidianos.
Otro de sus pasatiempos es navegar por Internet, ya que visita sitios sobre curiosidades y cultura general.
“Me encanta navegar por sitios que tengan que ver con la historia del mundo, artículos que me instruyan; el Internet es una arma poderosa que te puede ayudar a conocer infinidad de información útil”, expresó.
Este joven apuesto y de rasgos muy finos y varoniles nació en Brasil el 8 de abril de 1981. Al cumplir los ocho años se trasladó a los Estados Unidos, donde radicó por dos años y aprendió a hablar inglés.
En 2005 se graduó como licenciado en Administración de Empresas en la Universidad Americana (UAM).
Desde hace dos años ingresó a Rumen, empresa que trabaja en instalaciones eléctricas y en donde se desempeña como gerente financiero.
“Cuando ingresé a esta empresa me contrataron como encargado de inventario, con el tiempo fui ascendiendo, hasta llegar a mi puesto actual; creo que mi honestidad y responsabilidad fueron las cualidades que me hicieron superarme”, dijo.
Se define como un hombre hogareño y trabajador, a quien los fines de semana le gusta irse de rumba y bailar en una discoteca.
Sus planes a futuro son crear su propia empresa, “llegar a tener mi negocio y ser mi propio jefe”.
En diez años
Nuestro entrevistado se ve en diez años con un futuro y una familia sólida, y con un trabajo que haya dado muy buenos frutos.