Ellas

Radiante a toda prueba

Luego de una pesada rutina de trabajo y una noche de desvelo, el espejo nos revela un aspecto nada agradable ¡No deseamos salir a la calle! ¿Qué hacer? En este artículo te presentamos algunas medidas para atender esas emergencias

Con esta cara... ¡no puedo ir! No hay nada mejor que trabajar, madrugar y estar estresada para tener una apariencia nada atractiva y poco juvenil, todos estos factores van en detrimento del aspecto físico, dándonos una apariencia más cansada y envejecida. Sin embargo, aunque no existe la magia, sí existen métodos y cosméticos que pueden devolvernos un aspecto atractivo en un tiempo récord.
Cara apagada, triste y sin luminosidad. Debemos tonificar el cuerpo desde primera hora de la mañana, al levantarse, por tanto, empecemos con la ducha. El agua nunca debe estar hirviendo, sino templada.
La cara debe tonificarse también con una ducha suave de agua muy fría o con la aplicación de hielo picado envuelto en un paño directamente sobre la piel.
Las ojeras. Los ojos dan la expresión de nuestro rostro, muchas mujeres tienen problemas de ojeras, éstas dan un aspecto triste, ya que oscurecen la zona donde aparecen. Un consejo que puede ser efectivo es hervir manzanilla y aplicar unas gasitas empapadas en la infusión bien fría sobre los ojos durante unos minutos. Se nota una mejora inmediata.
Limpieza obligatoria. Limpia bien el rostro de restos de maquillajes, aplicando una leche limpiadora y un tónico, esto hará que la piel se vea más luminosa y estará más receptiva a cualquier tipo de cosmético.
Puntos negros en la nariz. No puedes quitarlos justo hoy que es tu cita, pero puedes limpiar la zona profundamente aplicándote unos parches que van muy bien para eliminar la grasa.
Aplicar una buena mascarilla. Si lo necesitas, utiliza una de las que son capaces de difuminar las arrugas y alisar la piel en un tiempo récord. La forma de aplicar las mascarillas es sobre la piel limpia y colocándolas sobre el rostro, pero teniendo cuidado de dejar libres las zonas de los ojos y la boca. Hay que dejarla actuar unos minutos, siempre hay que tener en cuenta lo que nos indica el fabricante del producto, y retirarla con agua templada o con tónico.
Gracias a los cosméticos, al fin echamos por tierra ese terrible refrán que dice: "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda"... la mona por fin puede parecer una princesa, si se maquilla como ésta y se dedica el tiempo necesario. Y todo esto, siempre que una se sienta mejor haciéndolo, porque estar mejor o peor al fin depende de cada uno, y desde luego, hay que arreglarse porque nos guste a nosotras mismas hacerlo.

Fuente. Mujeractual.com